18/08/2006
Pablo Lapiedra / Fotos: Luba / Estilismo: Rejane Kawano
Ángela Peña
Los directores de cine X Ramiro y Pablo Lapiedra son grandes descubridores de bellezas distintas y con carácter. Después de Celia Blanco y Lucía Lapiedra, su último descubrimiento es esta volcánica y sexy actriz que rompe esquemas y que se hizo famosa en ‘Confianza ciega’. Pablo habla con ella.
Cómo te metiste en el cine erótico?
Por curiosidad. Jamás entendí que mis trabajos pertenecieran a tal género y más teniendo experiencia en el cine convencional. ¿Cuál es la diferencia? Quizá es algo más importante para mi vida y mi seguridad como mujer. Supongo que con vosotros mis visceras se empezaron a revelar.
Sí, eres absolutamente visceral. ¿Has aprendido en una escuela de arte dramático o lo llevas dentro?
Está claro que si no siento, no transmito. Lo único que quiero dar a entender en mi vida es el potencial que puede llegar a tener una mujer cuando su cuerpo siente todo lo que le rodea cada segundo. Da igual el género, sólo entender el contenido personal.
Has hecho de mujer maltratada y reprimida (‘Isabella’) y de prostituta bulímica adicta a la cocaína (‘La orina y el relámpago’). ¿Qué personaje crees que podría ser el papel de tu vida?
Me encantaría poder expresar sin hablar. Expresar tantas cosas que enloquecería de felicidad. Me gustaría interpretar el papel de una sordomuda ninfómana que tiene revelaciones de la virgen.
¿Con qué director te gustaría trabajar?
Mis inicios fueron con vosotros, tú y Ramiro Lapiedra, y con vosotros seguiré. Aunque Bigas Luna me parece un genio absoluto y sería capaz de dejarme pelo en las axilas con tal de salir en una de sus películas. En general, trabajar e interpretar es como una adicción. Sigo esperando mi oportunidad para aprender.
¿Cómo te sientes al oír los elogios de un personaje tan importante en el mundo de la crítica cinematográfica como Romà Gubern?
Me dedicó tanto cariño que no puedo expresar lo que sentí. Fue una satisfacción como pocas he tenido.