martes, 09 de febrero de 2010

Canalleo PL

Eva Roy

25/10/2006

Frank Hernández / Fotos: Del libro “Mi lado más hardcore”

Eva Roy

Esta periodista, colaboradora de Primera Línea, conoció el cine X trabajando en plataformas digitales de televisión y en unos años se convirtió en toda una experta. En su libro ‘Mi lado más hardcore’ cuenta su experiencia como mujer y denuncia la censura y la hipocresía social entorno al porno, además de entrevistar a los más grandes: Rocco, Nacho, Katsumi, Celia, Silvia Saint... En la fotografía Eva Roy con Andrea Moranti y Ramón Nomar.

¿Siempre te ha gustado el cine X o fue cosa de currar en él lo de aficionarte? De porno no sabía nada de nada, la verdad. Yo era de las de “he visto 5 minutos zapeando en el Plus”. Hasta los 26 años jamás había visto una película porno ni a trozos. Me salió lo de gestionar el porno gay de Vía Digital, un canal que se llamó Triple X, y de ahí pasé a ocuparme de todo el cine de pago de la plataforma Quiero TV, lo que incluía el cine para adultos. Antes de eso nunca tuve ni siquiera curiosidad por el porno. Con el tiempo, y habiendo visto más de 3.000 películas, tengo la curiosidad más que satisfecha...

¿Eres muy hardcore para todo?
Sí, creo que sí. Eso es lo malo a veces...

¿Las mujeres también consumen y disfrutan del porno?
Me he dado cuenta de que está cambiando la mentalidad, que ya no es algo que se consuma en secreto, que las chicas van a festivales eróticos, etc. Pero, sinceramente, el producto que se está comercializando oficialmente como “porno para mujeres” no me convence. Pienso que es puro marketing con fines promocionales, para abarcar un potente nicho de mercado, y muy consumista: el femenino.

¿Qué tiene este libro de nuevo?
Es un testimonio obtenido desde varios puntos de vista que creo que nadie ha mostrado aún y que permite conocer el mercado del cine X actual. Está lleno de anécdotas con todos los actores, a veces contadas desde la vergüenza que me daba estar en un rodaje, con todo el mundo desnudo, tocándose, follando... Y otras, con el miedo de tener que viajar sola a los festivales porno de Berlín o Bruselas. ¡Con la de cosas que me han pasado, en las fiestas, en las negociaciones con los capos del porno! Otro valor es la estética del libro, gracias tanto a las fotos de Private e IFG, como a las ilustraciones exclusivas de Berto Martínez y al diseño de Carla Ledermann.

¿Consumir cine X ayuda en la vida sexual o acompleja?
El porno es un producto para que los adultos se exciten, pero además a muchos les abre la mente, les da pautas y sugerencias acerca de posturas, situaciones, prácticas, etc, que de otro modo igual ni se plantearían. Pero si lo ves desde el punto de vista físico, sí, puedes ser víctima de las comparaciones que, como dicen, siempre son odiosas: ellos por el tamaño y la potencia, y nosotras porque, claro, las actrices que vemos no son precisamente como la mayoría de las mujeres: van operadas de casi todo (y las que no, tienen 20 años o poco más y son tremendas), se atreven con todo, no tienen celulitis...

¿Qué actor te atrae más?
A nivel físico diría que Ramón Nomar y Toni Ribas. A nivel morbo, Nacho Vidal. Me parece que la primera etapa de Rocco era fascinante, ¡qué manera de besar a las chicas, de seducirlas! En la entrevista que le hago critico muchísimo su estilo de los últimos años, y él me lo rebate... Estuvimos discutiendo un buen rato. Andrea Moranty y Max son tremendos, simpatiquísimos.

¿El tamaño te importa?
Sí, a todos los niveles: desde para un apartamento a un coche o una bañera. Soy de la escuela del ande o no ande... Si no hay un mínimo, yo, desde luego, no juego. Lo siento. Y lo de que hay que saber utilizarla es un capítulo que no hay que olvidar. Si la tiene grande pero es un egoísta que se dedica a ir a lo suyo y te deja con las ganas, puede ser frustrante también.

¿Cuál es tu actriz X favorita?
Imposible citar una sola. Sé que suena típico, pero Jenna Jameson es la leche. Me encantan Briana Banks, Sophie Evans, Terri Summers...

¿El cine X español tiene un nivel exportable?
Sí, sin duda. De hecho, muchos de nuestros actores trabajan sin parar con los mejores directores europeos. Toni Ribas, Nacho Vidal, Ramón Nomar, Max Cortés, Andrea Moranty, etc, pasan temporadas en Estados Unidos haciendo películas, tanto actuando como produciendo y dirigiendo sus propios gonzos.

¿Cuál sería tu casting ideal?
Brad Pitt, Angelina Jolie, Lucy Liu, Benicio del Toro, Natalie Portman, Johnny Depp, Matthew MacConaughey y Al Pacino. Sí, es que estoy cansada de que se censure el sexo. ¿Por qué no censuran la violencia? Durante la cena tenemos que ver en los Telediarios a personas destrozadas por bombas, pero en una sala de cine no podemos ver cómo se lo montan los actores... Todos hemos visto a Angelina Jolie poner bombas o Jennifer Lopez disparar. ¿Por qué no podemos verlas comiéndose una buena tranca?

¿Crees que, para publicar libros, ser mujer es un chollo? Es decir, que venden más o tienen más oportunidades.
¿Mande? No, no lo creo. Seguro que el guionista de ese anuncio de compresas, el de “hay días en que me encanta ser mujer”, sí que sabe de esto y te dirá algo al respecto. Pero yo, desde luego, no tengo el gusto.

¿Tu libro habría cambiado si no fueras mujer?
No sólo mi libro, toda mi vida profesional, eso sin duda. En el libro cuento mis experiencias reales desde varias perspectivas: en la tele, como consultora audiovisual y como periodista. Me tocó una época llena de enchufados y gente de doble moral, los clásicos engominados y con tirantes que se van de putas pero luego niegan que ven porno… Trabajé como ejecutiva en plataformas de televisión ocupando puestos donde sólo había tíos, y se me cuestionó moralmente y se me encasilló profesionalmente. Había mucho machismo ejercido por hombres y por mujeres. Ellas me miraban haciéndome sentir culpable y ellos, sucia. Esa parte del libro que cuenta más o menos mi vida, siendo tío, sería diametralmente opuesta: mi homólogo en Canal Plus era tratado como un héroe de guerra, le envidiaban porque se ocupaba del porno. Y luego, la parte de las entrevistas estaría enfocada desde otra visión. En vez de tonteo con los actores, supongo que lo habría con las actrices.

¿El sexo sigue vendiendo?
Si siguen dando porno gratis y a saco en las teles locales y en Internet lo van a acabar de destrozar como producto. Lo están devaluando a base de vender como película una grabación hecha cámara en mano con una miniDV. Hoy sobran los que se lanzan a producir gonzos infames. Si se regulara igual que el consumo de tabaco, se establecieran horarios, edades, precios, etc, y se currasen guiones menos lamentables, conseguirían que se recuperase y lo tratarían como antaño, es decir, un género más dentro del cine, y no como algo propio de un gueto.

¿Lees a mujeres de tu generación? ¿Te gusta alguna especialmente?
Leo compulsivamente desde niña. Mi libro favorito, el que me marcó por cómo es y porque lo leí con 8 años, es ‘El valle de las muñecas’ de Jacqueline Susan. Me colgué de lo japo hace cinco años cuando leí ‘Memorias de una geisha’. Acabo de devorar ‘El club de las chicas temerarias’ de Alisa Valdés-Rodríguez, y soy muy de best-sellers de autoras de mi edad tipo ‘Rubias de Nueva York’, o los de Sophie Kinsella, como ‘Loca por las compras’. Pero mi libro de cabecera es ‘El arte de la guerra’ de Sun Tzu.

¿Te has autocensurado?
Mi idea era derribar tópicos de forma honesta. Estoy harta de escuchar cosas como que los del porno son mafiosos, cuando conmigo siempre han sido profesionales y me han ayudado, o que nadie ve porno, cuando yo barajaba las cifras de las ventas de cine X de Vía Digital y Quiero TV y eran altísimas... Pretendo que la gente sepa qué es y cómo funciona la industria del cine X sin tapujos, sin censura… Los protagonistas son Rocco, Nacho, Max Cortés, Silvia Saint o Katsumi, y son ellos quienes cuentan trucos sobre sexo o las partes más duras del trabajo.

 

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