martes, 09 de febrero de 2010

Canalleo PL

Eva Roy “Soy más abierta de mente que de piernas”

13/07/2008

Gabriela Wiener / Fotos: Mireya de Sagarra

Eva Roy “Soy más abierta de mente que de piernas”

Esta colaboradora habitual de Primera Linea es una de las personas de este país que más saben de sexo y cine x. A ambos ha dedicado el grueso de su actividad periodística, y de eso trata también su nuevo libro ‘Verdades y mentiras en el sexo’ (Ediciones B).

Escribes en el prólogo que pocos conceptos tienen tanto en común y a la vez se separan tanto como sexo y porno. Si este libro no surge de tu lado más hardcore, ¿de dónde sale?

De un encargo. Soy una mandada. Fui a un programa de RNE, como portavoz de EXPOSEX y me escuchó el director general de Ediciones B. Había leído ‘Mi lado más hardcore’ y mi blog de sexo, y tenía bien claro que de mí, por lo menos entonces, quería este libro. Sabía hasta el título que iba a ponerle.

Supongo que tu blog en El País te permite estar en contacto con las medias verdades de la gente común. ¿Cuáles son las más grandes mentiras del sexo?

A día de hoy, sorprende ver que sea de máximo interés la guerra de sexos: hay muchos más comentarios cuando se entre en debates sobre cómo son ellos o cómo son ellas. La infidelidad también levanta ampollas. El tema de los juguetes sexuales interesa tanto que he montado La Boutique Erótica en mi web… Además, a los lectores les va que explique conceptos o palabras relacionadas con el sexo, desde ETS a géneros del porno o parafilias… Por eso, he incorporado en el libro un diccionario sexual, un A-Z. Y, por ese morbo y esa especie de voyeurismo latente en cada españolito, también arrasan mis crónicas noctámbulas o las anécdotas reales de amigos o de conocidos que comento respetando el anonimato, y que van desde el sexo anal a la masturbación, o a si se debe probar tal o cual postura.

¿Qué consejos pueden entresacarse del libro sobre técnicas y trucos sexuales?

A muchos chicos y chicas nadie jamás les ha explicado en detalle cómo se hacen bien ciertas cosas, o sobre la higiene, o ciertos trucos que ayudan a ligar, o sobre cómo preparar ciertas penetraciones, o cómo se hace una felación inolvidable o un cunnilingus que te convierta en su amante favorito… A lo largo de los distintos capítulos, se explica sin rollos ni eufemismos lo que gusta, lo que no, cómo se hace, qué funciona, qué siente el otro, los imperdonables o qué es una práctica de riesgo y cómo evitarla.

¿Por qué hoy que el sexo es lo que más se respira en el aire hace falta una nueva enciclopedia del sexo?

Porque han cambiado los modelos de conducta, tanto del hombre como de la mujer. Los nuevos roles revelan nuevas necesidades. En el sexo se dan demasiadas cosas por supuestas, y una de mis conclusiones es que hay que huir de las reglas, salvo que estés dispuesto a llenarlas de excepciones. No vale repetir a lo tonto lo que has hecho con otro, ni lo que te han contado, ni lo que has visto en una peli porno, porque cada persona es distinta y merece sentirse especial.

¿Qué hay del punto G, la eyaculación femenina y el gusto por el sexo anal de las mujeres? ¿Son grandes verdades?

Los tabús sexuales siguen vigentes en general. Por ejemplo, se escribe sobre el punto G como si fuese una especie de Triángulo de las Bermudas, cuando es una parte del cuerpo escondida pero que se encuentra si se busca y que vale mucho la pena. Sobre el sexo anal, el libro tiene unas veinte páginas. Hablo de la “moda” del anal y de su práctica a lo largo de la historia, pero también del derecho a negarte a hacerlo.

¿A qué crees que se debe esa voluntad de desmitificar el sexo que tanto se nota últimamente?

Sólo puedo hablar por mí, pero creo que sobra porno y falta educación. Los medios de comunicación, por ganar audiencia de modo rápido y sin comerse el tarro, han evolucionado de la absoluta censura y del oscurantismo a ofrecer sexo explícito de modo gratuito. Ese exceso de sexo explícito, gimnástico, deshumanizado, sin condón, promiscuo y machista en los medios, nos confunde y nos perjudica a unas y otros.

¿Cuál es la mentira más grande que has dicho para tener y para no tener sexo?

Nunca he utilizado eso de “tengo jaqueca” con la persona que me interesa. De todos modos, a pesar de que escribo sobre sexo, no soy promiscua y me considero bastante más abierta de mente que de piernas. Lo más bonito del mundo es la seducción, el juego de la conquista, pero si algo detesto es crear falsas expectativas.

Sites de Grupo Zeta