¿Qué supuso para ti estar con Ronaldo?
Hoy por hoy, es el gran amor de mi vida. Aparte de eso, me perjudicó más que me ayudó. Perdí 9 años de trabajo en la moda, trabajando con muy buenos diseñadores que no volvieron a llamarme nunca más. Ningún cliente quiere a una novia o exnovia de un jugador de fútbol. Claro que me abrió puertas a nivel televisivo...
Creía que no lo ibas a decir.
Durante un año sólo me llamaban de ’Salsa rosa’ y los programas del corazón, así que intenté por todos los medios volver a mis inicios, pero ya no era lo mismo. Al final, alguna puerta sí que me abrió, por supuesto. Si vales, continuas, pero si no, ya puedes ser la novia de quien sea que no te cogen en ningún sitio.
¿Por qué siempre se te asocia con los futbolistas?
Ronaldinho y yo fuimos íntimos durante un año y medio y nunca pasó nada. Me he movido en ese entorno durante mucho tiempo...
¿Qué tipo de relación mantuviste o mantienes con Samuel Eto’o?
Mantengo... Es uno de mis mejores amigos, por no decir el mejor.
¿Te ha ayudado económica o laboralmente?
Un amigo te ayuda de todas las maneras que puede, y él es un buen amigo, pero económicamente no. No le he necesitado nunca. Para eso ya estoy yo, que no paro de trabajar y sé sacarme las castañas del fuego solita.
¿Relacionarte con personas tan famosas hace que trabajes más en la tele?
No. Perdí muchos trabajos por culpa de Ronaldo, ya te lo he dicho. Depende de por dónde te muevas tienes más posibilidades, puedes conocer a alguien a quien puedas interesar. Pero cuando salgo con mis amigos de siempre no elijo ir a sitios que estén llenos de famosos. Si lo están y mis amigos no están a gusto, no aguanto ni un momento.
¿Tú tienes un precio?
Puede que todo el mundo tengamos un precio. Pero como conmigo nunca lo han intentado, no lo sé.
Intentar el qué, ¿comprarte?
Nadie me ha dado nunca a entender que tengo precio. Si tuviera uno sería muy alto, pero muchísimo (risas).
¿De dónde sale Mireia Canalda?
Soy una niña de pueblo, nacida en Granollers, que ha vivido en diferentes pueblos a lo largo de su vida... Catalanita, con partes de gallega y madrileña. Y en reali dad siempre me he considerado una niña muy tontita, pero mi trabajo me ha hecho aprender y cada vez tengo menos pelos de tonta. Siempre he sido demasiado buena, no me gustaría tener un hijo tan bueno.
¿La vida te ha enseñado a mejorar o te ha hecho una listilla sin escrúpulos?
Me ha enseñado a mejorar, pero no soy una chica sin escrúpulos. Para mí es muy importante no pisar a nadie. Yo sigo mi camino. Antes era... bueno, conformista, le buscaba excusas a todo el mundo. Ahora me enfrento a la gente y prefiero poner las cosas en su sitio. Más lista que antes soy, y suerte de ello.
¿Ayuda mucho el físico para ir avanzando en la televisión?
Por desgracia sí, aunque está la profesionalidad ante todo. Sin embargo, tenemos más oportunidades las que somos guapas, tanto para unas fotos como para presentar en televisión. Si tú pones a una niña que no tiene imagen, ya puede hablar muy bien, que la cámara no la querrá nada. El físico en televisión cuenta mucho, por desgracia.
¿Una estrategia para ligar contigo?
Uff... Soy muy complicada, porque no doy un paso y el hombre se lo tiene que currar todo. Me sabe mal, porque para que un hombre te dé tienes que dejar una puerta abierta, y yo las cierro... Me gustan todos como amigos. Para que me guste uno que valga la pena me puedo tirar un año, y a ese luego no le gusto (risas).
¿Perdonarías una infidelidad?
No. La infidelidad no se puede perdonar nunca. Cuando llega es que algo no funciona. Son vidas que pueden seguir unidas, pero sin ser pareja, como amigos. Aunque un desliz nunca lo puedes decir...
¿Te aclaras o no?
¡Sí, perdonaría un desliz! Ya está. Sí, sí.
De 0 a 10, ¿qué nota te pones en la cama?
Uff. Un 7, no nos dejaremos mal...
¿Eres muy sexual?
No, más bien sensual.
¿Has hecho el amor en público alguna vez?
Sí, en la playa, rollo Cicarelli (risas). Bueno, fue peor porque lo hice fuera del agua (risas). Y un par de veces, además.
¿Con quién?
Sí, hombre, a ti te lo voy a contar... ¡Lo llevas fatal! Era muy famoso, sería un gran boom.
¿Te has enamorado alguna vez a primera vista?
Sí, pero eso no es amor de verdad. Normalmente todos mis novios han sido amor a primera vista. Ronaldo no lo fue, para nada. Durante tres años sólo nos conocíamos, nunca imaginé acabar con él.
¿Qué te pone de un hombre?
Una buena mirada, que te coma con los ojos. Que tenga carácter y se enfrente a mí y me diga: "¡Aquí estoy y te voy a echar un polvo que te vas a cagar, vas a chillar como una loca!". Pero que no me lo diga con la boca porque sería muy vulgar, sino con su mirada. Puede gustarme un ejecutivo agresivo, puedo encontrarlo súper interesante. O un cantante, o un hippy que esté todo el día en pareo...
¿Cuál es tu postura preferida haciendo el amor?
Una en la que me pueda mover pero en la que no lleve yo todo el peso. Me gusta moverme. A veces prefiero concentrarme en movimientos internos, porque si me muevo demasiado no puedo centrarme... Me gusta ser dominada. Me quedo con el misionero.
¿Cuáles son tus puntos débiles?
La familia, que me mientan... Soy muy sensible, aunque últimamente me estoy curtiendo y pienso: "Hace no sé cuánto que no lloro, me estaré volviendo una insensible".
¿Qué opinas de los controles antidopping de las modelos en las pasarelas?
Me parece fatal. Yo no he probado las drogas en mi vida, soy antidrogas... Bueno, aparte de las setas alucinógenas (risas). Y he fumado, pero ya ni fumo. Probé los porros dos veces y me sentaron fatal. Pero cada uno con su vida hace lo que quiere, y me parece muy mal que nos controlen de esta manera. Tampoco me parece bien que Kate Moss salga en las revistas metiéndose de todo, por muy profesional que sea. Ella puede hacer lo que quiera con su vida, pero ha llegado un punto que es demasiado... Por culpa de ellas pagamos otras que no lo hacemos
¿Y lo de la báscula?
Tampoco me parece bien. Que a una modelo como Martina Klein le obliguen a pesarse, cuando es una de las más profesionales de este país, me parece vergonzoso. Tiene una carrera profesional de muchos años y no tiene que rendir cuentas a nadie, siempre y cuando desfile correctamente y haga su trabajo como se lo piden los diseñadores. Siempre ha demostrado ser una persona responsable.