jueves, 11 de marzo de 2010

Canalleo PL

Nacho Vidal

25/07/2006

José María Ponce / Fotos: Antonella Delusu

Nacho Vidal

Unas declaraciones de Vampirella contra él en nuestro número de marzo hicieron que nos pidiera una réplica. Al final, su respuesta se ha convertido en una entrevista a corazón abierto con su descubridor, José María Ponce. La estrella porno nos habla de su retirada, de su negativa a hacer televisión y del esteorotipo que representa.

Convertido en estrella mediática por obra y gracia de cierta televisión amarillista y de una biografía con ribetes de escándalo, Nacho Vidal anunció hace apenas unos meses su intención de abandonar el cine porno, al menos en su faceta de actor. Sin embargo, casi retirado de la vida pública y a punto de ser padre, acaba de volver a los platós con una película en la que ejerce de intérprete, director y productor, aunque manifiesta su intención de conducir su vida profesional por otros derroteros. Unas declaraciones de la periodista Vampirella realizadas en esta revista, en las que le citaba como estereotipo del machismo más retrógrado, le han hecho salir de su mutismo de los últimos tiempos. Señoras y señores, con ustedes y en exclusiva, Nacho Vidal.

Dos preguntas en una, ¿por qué te fuiste y por qué has vuelto?
Me fui por amor, porque me casé y la situación lo hacía necesario. Y he vuelto entre comillas. He vuelto porque me lo piden los fans, porque el público no se contenta con que sea productor y no salga en mis películas. Le pasa lo mismo a Rocco, que con 43 años lleva diez queriéndose retirar. Ha conseguido todo, pero no puede dejarlo porque el público sigue exigiendo que salga en sus películas.

Acabas de cumplir diez años de profesional, ¿en qué ha cambiado el porno en todo este tiempo? Hay quien dice que está muerto.
Algo tiene que cambiar, sobre todo por las nuevas tecnologías. Ahora te puedes bajar de Internet mis películas sin pagar, y eso se nota. Alguien debe de seguir pagando, porque yo tengo un cheque cada mes, aunque el cheque es cada vez más pequeño. Además, siempre he cobrado en dólares, porque de España no he sacado un céntimo. Todo lo que he ganado no ha sido por la televisión o las revistas, sino con el porno. Nunca he cobrado por decir que me he follado a esta o aquella, y eso la gente lo sabe y por eso me respeta más que a otros que salen en televisión, aunque yo sea actor porno.

Y tú, ¿en qué has cambiado?
He cambiado en que con 20 años era bastante más animal. Ahora me he vuelto más tranquilo, más dulce.

Vida en el campo, caballos, puestas de sol... Nacho siempre ha sido así.
Lo que pasa es que para llegar hasta este punto he tenido que recorrer un largo camino; pero siempre he sido así, siempre he querido esto: vivir en el campo, tener una casa, perros, caballos, naranjos, ser padre… Siempre lo he dicho, y tú lo sabes.

Pero reconoce que es una imagen muy alejada de la que el público tiene de ti.
De la imagen sí, pero este es el que yo soy. Lo que pasa es que la gente se imagina otras cosas y no se cree que un actor porno sea una persona normal, de carne y hueso.

Te estás haciendo viejo.
Pues no es broma, pero he notado mucho el paso del tiempo en mi profesión.

No será en el aspecto físico, porque te acabo de ver hacer todas las escenas de la película.
Sí, pero antes era mucho más pasional. La pasión la he perdido.

Mucha gente acusa al porno en general, y a ti en particular, de propiciar la violencia de género y las actitudes machistas.
Es que la gente sólo ve lo que quiere, pero yo creo que en la cama vale todo; eso sí, siempre y cuando las dos partes estén de acuerdo. Si le doy una bofetada a una actriz en el plató y ella no quiere, estoy dejando de hacer una escena de sexo para pasar a convertirme en un maltratador. Y si ella no quiere follar y yo sigo, me convierto en un violador. Pero eso nunca ha pasado. Quien diga que he hecho algo sin permiso de la chica miente y no sabe de lo que está hablando.

Yo he trabajado mucho contigo y puedo asegurar que eres uno de los actores que mejor tratan a las chicas. Eres delicado y dulce con ellas, aunque, a veces, el resultado en la película sea otro.
Pero es que somos actores y estamos haciendo cine, estamos interpretando. Hacer un papel de asesino no te convierte en asesino. El sexo proporciona momentos mucho más intensos que unos cachetes, pero es que hay gente que disfruta con esos azotes o esas bofetadas, porque a algunas personas les gusta que les peguen. Ahora bien, antes de eso hay cosas muy excitantes. Y lo uno, a veces, lleva a lo otro. Todo es cuestión de la excitación del momento. Recuerdo que una chica se quitó los anillos de la mano en pleno polvo y me soltó un par de bofetones, y a mí eso me gustó. Era el momento justo y me gustó.

¿Qué tienes que responder a quienes te acusan de machista?
Pues lo que ya te he dicho antes, que hay quien necesita hablar de otros para que le hagan caso porque por sí mismo no le escucharía nadie.

Resulta curioso que, a pesar de que en las películas porno lo habitual es que la gente se lo pase bien (las chicas se corren, los chicos también), casi todo el mundo se empeñe en verlo de una forma mucho más negativa.
Porque se hacen demasiadas películas y muchas de ellas son muy malas, pero también hay porno muy bueno. Yo no hablo ni bien ni mal del género, pero sí defiendo un tipo de porno y me gustaría que la gente que lo critica se fijase en esas películas buenas y supiese ver el lado positivo de las cosas.

En el rodaje he visto un buen rollito que antes no transmitías. Hasta te he visto haciendo ejercicios de paciencia.
No, sigo teniendo poca paciencia. Lo que pasa es que antes no tenía absolutamente ninguna.

¿Cómo te has sentido en tu regreso? Yo, por ejemplo, me he sentido raro ejerciendo de periodista en un rodaje porno.
No, para mí ha sido uno más; quizás algo más currado, pero uno más. Llevo muchos años prociendo y ya no me siento raro con nada.

Actuar y dirigir al mismo tiempo no debe de ser fácil.
Bueno, hay que estar más pendiente de todo: las luces, la cámara, la historia... La mayoría de las historias las improvisé en el momento y todas tienen un principio y un final. Y creo que no están mal, que son originales.

¿Te queda alguna ambición en el mundo del porno?
No.

Así de tajante.
Sí, soy productor y nada más. No aspiro a crear un imperio ni nada por el estilo. Vivo apartado del ambiente de la pornografía. No voy a festivales, y tampoco a programas de televisión a hablar sobre porno o sobre el tamaño de mi pene. Estoy en otra onda. El porno para mí es un cheque a final de mes. Nada más.

Sin embargo, sé que prefieres hacer porno a ciertos programas de televisión que te han propuesto.
Sí, podría estar haciendo mucha televisión, programas basura; pero cuando veo a otros actores ponerse en ridículo, siento vergüenza ajena. Yo prefiero hacer buen porno antes que hacer mala televisión.

La publicación de tu biografía supuso un cambio importante en tu vida.
Total. El libro fue un bombazo. Hasta entonces sólo me conocían cuatro chalados del porno, pero fue aparecer el libro y empezar a salir en televisión, y de pronto todo el mundo me conocía, hasta los niños. La televisión te cambia la vida y yo no quiero que nada me cambie la vida.

Pero también te abrió otras puertas, porque tuviste buenas experiencias en el mundo del cine. Por ejemplo, en la película de Patricia Ferreira ‘El alquimista impaciente’. ¿Por qué no seguiste por ese camino?
Porque, en aquel momento, ganaba más dinero con el porno y preferí seguir con lo mío. Pregunté a algunos actores y me di cuenta de lo mal pagada que estaba la profesión en este país. De todas formas, ahora he vuelto a hacer cosas de cine, aunque siempre en un plan selectivo. He hecho ‘Nadie es perfecto’ de Joaquín Oristrell, que se estrena ahora, y tuve un papel en la serie de televisión ‘Los hombres de Paco’. Yo creo que lo que he hecho lo he hecho bastante bien, y eso te anima.

Y me consta que tienes un par de proyectos muy avanzados.
Bueno, tengo un guión, ‘Amor de madre’, que he escrito con Paco Gisbert y por el que se han interesado un par de productoras grandes y alguna cadena de televisión. Es una historia sobre mafias sudamericanas, a mitad de camino entre la comedia y el thriller. Y luego está ‘Extremo’.

¿Qué es ‘Extremo’?
Es una TV-movie que nació por iniciativa de Teo García, mi maestro de artes marciales y buen amigo. Llevé el proyecto a algunas productoras y les gustó la idea. Si todo va bien, rodaremos en septiembre. Espero que sea la primera película de acción, con cara y ojos, hecha en España.

Otra de tus nuevas facetas es la de DJ.
Sí, llevo muchos años haciendo bolos por discotecas para simplemente saludar y hacerme unas cuantas fotos con los fans y firmar autógrafos. Y eso no me gusta porque me siento como un mono de feria. Siempre he llevado mal la fama. No me considero tan importante como para que nadie quiera un autógrafo mío o hacerse una foto conmigo; se habrán llevado una buena impresión porque intento ser muy cercano con la gente que me quiere, pero siempre me ha venido grande eso.

Y has empezado a pinchar.
Claro, a mí me gusta poner música, y lo de pinchar en una discoteca supone que el bolo esté justificado. Pinchar para ocho mil personas, estar allí arriba, en la cabina, hace que te sientas un dios. He montado una fiesta que se llama Top Secret en la que pincho con algunos DJs conocidos, como Christian Varela, Raúl Ortiz, César del Río y otros. A mí siempre me ha gustado pinchar. Además, el DJ es siempre el que más folla.

Y eres también ganadero, y restaurador…
Bueno, ganadero, ganadero, aún no. Me he comprado un potro que es hijo de Karateka, campeón de España de doma clásica y de belleza. Es una forma de empezar. Y lo del restaurante, pues sí, voy a abrir uno en Formentera, Fliper & Chiler, en Els Arenals, una playa preciosa.

¿Cómo te ves dentro de diez años?
No lo sé, la verdad, porque como les digo de broma a mis amigos, mi vida cambia cada setenta y dos horas. Estoy enamorado de una mujer y a los tres días estoy con otra. Ahora estoy de director, luego de actor, y ahora de ganadero, y después vuelvo al porno. De verdad, no sé qué pasa, pero cada tres días me cambia la vida.

 

 

Sites de Grupo Zeta