Acaba de volver de Honduras, de rodar la edición 2009 de ‘Supervvientes’. Se fue delgada y vuelve en los huesos: si nuestras famosas siguen enrolándose en realities de supervivencia, Buchinguer acabará quebrando.
¿Tuviste que hacer un cásting para entrar en la isla?
Sí. Ya el año pasado hice pruebas físicas y psicológicas, pero me dejaron en la lista de espera para esta edición.
¿Te preparaste antes de entrar?
Lo justo. Traté de aprender cómo se pesca, cómo hacer fuego...
¿Creías que ibas a ganar?
No, tenía muy claro que lo que decide es el voto de la audiencia, no lo bien o lo mal que lo hagas.
¿Ibas decidida a no liarte con nadie? ¿Qué te daba más miedo: la isla, el hambre y los bichos o lo de fuera?
[Risas] Si hasta nos daban condones... Pero yo estaba preocupada por lo que pudiese pensar mi madre, los demás me dan igual, así que entré teniendo claro que no iba a liarme con nadie. Además, yo eso de no comer lo llevo muy mal. Me pone de muy mal humor, me cambia el carácter.
¿Cuántos condones te dieron?
¡Cinco para tres meses! Pensé que igual se quedaban algo cortos, pero claro, aún no sabía quién iba a entrar...
Apuesto a que te han sobrado todos. Tendrían que llevar a Darek. En fin, aparte de sobrevivir a dos velas en la tele, ¿qué has hecho el último año?
Estuve en Argentina grabando un programa para televisión. Lo de siempre: la reportera sexy. Iba preguntando cosas a la gente y ofreciéndoles quedarme en bikini si cambiaban sus costumbres por otras más ecológicas. Trabajé en varias fiestas y eventos de PlayBoy TV. Continué estudiando arte dramático y he empezado Medicina Homeopática, que son cinco años. De momento me está yendo muy bien: saqué un 9,5 en mi primer examen.
¿Pero las rubias no eran tontas?
[Risas].
¿Cómo cambió tu vida la elección de Miss PlayboyTv?
Me ha abierto puertas como la de ‘La isla...’, sin duda, y me ha ayudado a soltarme, porque yo antes era muy tímida. Sin embargo, noto que en muchos de los castings a los que voy no me dan ni la oportunidad de demostrar si tengo o no talento, me descartan de entrada sólo por ser chica PlayBoy.
¿Crees que todos tenemos un precio?
Puede que la mayoría sí, pero hay gente que no tiene precio.
¿Por qué pecado capital crees que te condenarían a ti?
Por la gula [risas]. Y por la lujuria, que tengo mucha, aunque eso no es pecado...
¿Qué tal te llevas con tu familia?
Con sus altibajo, pero mi madre me apoya mucho. Incluso va por el pueblo con mis revistas, enseñando a los vecinos las fotos de la niña desnuda [risas]. El mejor consejo que me ha dado es que tuviese seguridad en mí misma, algo que me hizo falta de pequeña, cuando era terriblemente insegura y ni siquiera tenía amigas.
¿Cómo eres en la intimidad?
Me encanta que me dominen. Puedo ser más agresiva y mandona si me lo piden, pero asumo sin problemas el papel de la nenita dócil. A lo mejor es que he salido un poco machista [risas].
¿Te asusta perder tu belleza?
Sí. Lo reconozco, por superficial que parezca. La belleza me ha dado muchas oportunidades, me ha hecho la vida más fácil. Vengo de una familia humilde, y no sé si hubiese podido viajar o estudiar si mi cuerpo y mi cara no fuesen atractivos. ¿Cómo sería tu velada ideal con la pareja de tus sueños?
Una cena sensual. Y no me importaría ser yo quien cocinase, disfruto haciéndolo. Me pondría lencería bonita. Me la imagino con un tipo rudo pero que se cuide, no que se arregle más que yo, pero sí al menos que no huela mal...
¿Cómo debería ser él?
Desde luego, no alguien pesimista. Para eso ya estoy yo. Prefiero alguien un poquito payaso, que haga tonterías, que me haga reír. Aunque siempre sin reírse de mí, porque reconozco que eso lo llevo un poco mal.
¿Has recibido proposiciones indecentes? Algunos creen que todo se compra…
Sí, hay gente para todo. Y algunas ofertas resultan tentadoras cuando eres una muerta de hambre, aunque ser capaz de rechazarlas es algo que siempre me hace sentirme muy orgullosa.
¿Qué es lo que más te preguntan por ser ser chica PlayBoy?
Las medidas, la altura... Me miden y me pesan como si fuese un producto, y dan por supuesto que seré una rubia tonta. Luego es habitual que al publicar el artículo te hagan parecer una estúpida o una soberbia, cosas que yo no soy.
Con esas curvas, ¿logras que los tíos te miren a los ojos?
Sí, pasado el primer momento, sí [risas]. Pero es lógico que las primeras impresiones se centren en su físico, Yo tampoco puedo evitar fijarme en las personas, en primer lugar, por su físico.
¿Tendrías sexo en la primera cita?
Claro que sí. Si alguien te gusta mucho, ¿para qué perder el tiempo?
¿Te sientes esclava de tu imagen?
La verdad es que sí. Ya es la segunda vez que me opero el pecho, es mi eterno suplicio… Siempre me gustó tenerlo grande, pero se termina cayendo. En cualquier caso, la mayoría de mujeres somos muy autocrítcas con nuestro aspecto y, por tanto, algo esclavas de nuestra imagen.
¿La crisis no va contigo?
Sí, sobre todo porque muchos la ponen como excusa para pagarte menos. De todas maneras, los argentinos, con lo mal que han llegado a pasarlo, vienen aquí y se ríen de nuestra crisis.
¿Te gusta ver cine X?
Sí, ¡es que me troncho con los argumentos! Yo me pido a un pizzero como Brad Pitt que llegue a mi casa por casualidad y se me folle en diez minutos.
¿Qué quieres ser de mayor?
Quiero abrir mi propia tienda de homeopatía. Y quiero ser una mamá que esté buena [risas], que siga siendo sexy después de casarse y tener hijos. www.wilmagonzalez.com