El suyo es un caso paradójico. Es tan guapo, que se le hace virtualmente imposible ser valorado más por su talento que por su belleza. Además, arrastra el estigma de haber potagonizado ‘Titanic’, una de las películas más taquilleras de la historia y, a la vez, la responsable de que se tienda a etiquetarle en un tipo de cine (blando, sensiblero, comercial) que en absoluto le interesa. Por eso, quiere dejar claro que en ‘Revolutionary Road’, la película en la que se reencuentra con Kate Winslet años después, ha ejercido de actor, no de guapo oficial de Hollywood.
¿Cuál crees que es el problema de fondo que esta pareja que interpretáis Kate y tú tiene en la película?
Creo que es una combinación de varias cosas. Tienen problemas para comunicarse, la comunicación no fluye y no ha fluido durante mucho tiempo. Creo que mi personaje es bastante cobarde [risas]. Es un producto del ambiente en el que ha vivido. Y no tiene el coraje de luchar y manifestar lo que siente. Ambos están distanciados, aunque sigan viviendo juntos y quieran arreglar sus problemas.
Kate y tú os conocéis desde hace mucho tiempo, sois buenos amigos. ¿Os habéis sorprendido de alguna manera al trabajar juntos en esta ocasión?
Kate y yo hemos sido buenos amigos durante muchos años. Después de ‘Titanic’ hemos intentado trabajar juntos de nuevo en varias ocasiones. El hecho de que Sam Mendes [marido de Kate] estuviera involucrado en el proyecto hizo que todo fluyera mucho mejor. Además, el guión era fantástico y muy diferente a lo que ya habíamos hecho juntos. Queríamos que fuera algo especial y único. Si hubiéramos hecho algo similar a ‘Titanic’, habría sido un completo desastre.
¿Puedes describirme a Kate?
Admiro mucho a Kate porque tiene una ética de trabajo que no se encuentra tan fácilmente, y ya la tenía cuando la conocí hace más de diez años. Ha sabido mantenerla, y eso es admirable. Creo que los dos hemos madurado mucho como actores y ya no hacemos películas con cierto director o cierto productor porque les consideramos como una figura paterna, que es lo que yo hacía cuando era un quinceañero.
¿Hay en la película alguna escena en concreto que te haya resultado más especial que el resto?
No hay una escena en particular, sino más bien el hecho de que Sam ha rodado la película como si fuera una obra de teatro. Es un director que escucha mucho a los actores y dedica tiempo a los ensayos. He disfrutado en particular el diálogo de la película, nuestros personajes tienen tanto que decirse... Y la buena química que hay entre Kate y yo lo ha hecho todo mucho más fácil. Podemos ser totalmente honestos el uno con el otro sin que nos ofendamos, y eso te permite dar mucho más de ti mismo como actor.
¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Sobre todo, me gusta mucho ver películas e ir al teatro. Me gustan las exposiciones de pintura, pero creo que la verdadera forma de arte de nuestra época es el cine. Si la película que veo es buena, me abstraigo completamente durante las dos horas que dura. No hay muchos cuadros que me apetezca contemplar durante dos horas seguidas...
¿Te has leído el libro en el que la película está basada?
Sí, y lo cierto es que me fascinó. Creo que Richard Yates [el autor] es capaz de crear personajes por los que sientes compasión, pero ésta cambia según se va desarrollando la historia. Al principio, te parece que Frank, mi personaje, es despreciable porque ha engañado a su mujer, pero a medida que se va desarrollando la historia te das cuenta que es él el que realmente está poniendo más esfuerzo para salvar la relación. No hay un héroe definido, un bueno o un malo. Me encanta poder dar vida a Frank que es un personaje que siempre se ha quedado al comienzo de sus sueños y ambiciones. Le falta valor para hacer las cosas. Creo que los años 50, cuando se desarrolla la historia, fue la época en la que mucha gente empezó a tomar antidepresivos y a beber en demasía para olvidarse de los problemas y a marcharse de la ciudad para vivir en los suburbios. La película es una representación bastante fiel de la América de aquella época.
Has trabajado con algunos de los mejores directores del panorama cinematográfico actual. ¿Qué te ha aportado trabajar con Sam Mendes en esta ocasión?, ¿ha sido importante su experiencia como director de teatro?
Creo que Sam tiene una comunicación absoluta con los actores, quizás precisamente debido a su trabajo en teatro. Tal vez por eso es un maestro dirigiendo actores. Existe una comunicación muy fluida con él. Sabía que desde un principio íbamos a tener preguntas que hacerle sobre nuestros personajes y nos ha permitido explayarnos en nuestras dudas y preocupaciones. Sabe escuchar, lo cual considero muy importante para un director. Te hace preguntas en medio de una escena para saber si realmente sabes por qué tu personaje hace ciertas cosas o toma ciertas decisiones y eso te mantiene alerta y te hace entender mejor el papel.
¿Cuáles son las películas que ves en tu casa con tus amigos?
Veo mucho cine clásico. Me gusta mucho ver esas películas con mis amigos en la pantalla enorme que tengo casa.
¿Consideras que a veces ser tan famoso es como sentirte en una jaula de oro?
No, en absoluto. Me considero muy afortunado por lo que tengo.
¿Estás contento con la victoria electoral de Barack Obama?
Sí, lo estoy. Creo que nuestro país está sufriendo un cambio para mejor. Estoy muy contento. Espero que algunos cambios que estábamos esperando empiecen a producirse ahora. Creo que mi país va a cambiar a mejor.