Nacido en Tremp (Lleida) en 1959, Custo Dalmau es el diseñador barcelonés más internacional. Aunque empezó estudiando arquitectura, ha sido la moda la que lo ha convertido en todo un triunfador global. Enzarzado ahora en una batalla contra plagios e imitadores (el último capítulo es una demanda contra la firma también catalana Desigual), a Custo su frenética actividad siempre le deja tiempo para disfrutar de verdad de la noche.
Interrogado sobre si ha cambiado su manera de vivir la noche desde que era un veinteañero, lo niega rotundamente: “No he cambiado ni pienso cambiar”.
¿Cuáles son tus lugares favoritos en Barcelona?
Últimamente acostumbro a acabar la noche en el Sutton y en el Pacha. Me gusta la música, hay mucha energía y buen ambiente, a pesar de que a priori el target de edad no me corresponde. También suelo ir a menudo al Ke, cuyo relaciones públicas es Fede Fontes, un buen amigo que siempre sabe cómo montar una buena fiesta.
En Barcelona se te suele ver bastante por la noche. ¿También disfrutas de ella en tus viajes?
Procuro tener un club favorito en cada ciudad que visito.
Haznos un resumen.
En Nueva York, el Marquee y el Bungalow 8; en Buenos Aires, el Pacha; en Los Angeles, que es una ciudad complicada, porque los clubs cambian de nombre y estilo cada tres meses, el Viper Room o el bar de l’Hotel Chateau Marmont; en México DF, el bar del hotel Habita; en Shanghai, el Café Rouge; en Tokio, muchos pequeños clubs ubicados en edificios de las zonas de Omotesando y Harajuku; en San Juan de Puerto Rico, el Condado Club o el hotel Water Club.
Un buen listado…
No acaba ahí. También me encanta salir en ciudades como Lima, Bogotá, Miami, Honolulú, Puerto Banús, Ibiza, Las Vegas, Dubai, Montreal, Ámsterdam o Londres. En general, me gusta mucho la noche de las capitales latinoamericanas y asiáticas. La noche de Bangkok, por ejemplo, es increíble, muy fuerte.
Vamos, que sales en todas partes.
Hay alguna excepción. París no me gusta nada para salir. Es una ciudad muy bonita, pero cuando salen, los franceses son muy estirados, me resulta difícil pasármelo bien. En cambio, la noche de Estambul me fascina. Hace unos años tuve que pasar varios meses allí por temas profesionales, y me enamoré de su vida nocturna.
¿Y qué dirías es lo que te hace pasártelo bien de noche?
La música es un ingrediente necesario. También ayuda que lo que te den para beber no sea demasiado tóxico, pero lo fundamental es la gente y su actitud.