Hay pocos palos que no toque este humanista de la farándula, un hombre que duerme igual de tranquilo con un Goya en la estantería que antes de tenerlo. Sería curioso echar un vistazo a su tarjeta de visita, pero la lástima es que él es alérgico a todo lo que suene a formal y correcto. Empezando, claro está, por las dichosas tarjetas de visita.
¿A qué querían tus padres que te dedicaras de mayor?
A cualquier cosa menos al mundo del espectáculo, para qué nos vamos a engañar. La verdad es que yo empecé a hacer teatro en el colegio y luego me monté un grupo con unos amigos, entre los que estaba la novia de Juan [Cruz] y luego vino él, cuando se hicieron novios, y también se incorporó. Yo me lo tomaba como un hobby, entonces estudiaba para biólogo.
Como Ana Obregón…
Sí, como Ana Obregón, pero yo no llegué a acabar Biología. Luego me pasé a Ciencias de la Información porque me parecía que estaba más cerca del mundo del espectáculo. A mis padres les hubiese encantado que completase una carrera seria, hasta que empecé a trabajar profesionalmente con la compañía de La cubana y vieron que aquello era inevitable y se convirtieron en mis fans número uno.
¿Llegaste a ejercer como periodista?
Sí, pero totalmente amateur. No tengo el título, porque curiosamente me quedan dos asignaturas de Quinto, Radio y Televisión. No tengo la orla, y me consta que a mi madre le pesa que no la tenga. Estoy por hacerme una falsa con PhotoShop.
No, creo que un tal Roldán lo hizo también con cinco carreras…
Yo espero no acabar como él… Ejercí como periodista porque me gustaba mucho el mundo de la información. Estuve trabajando en algunas épocas en radio, en emisoras de televisión, pero luego ya, primero el teatro y luego el show business en general entraron en mi vida y dejé el periodismo serio.
‘Aída’, ‘A ver si llego’, ‘Pelotas’. ¿Qué tiene la España cañí que no tenga la alta alcurnia?
Yo creo que la alta alcurnia también queda reflejada en otros formatos, como pueden ser el papel couché o los programas del corazón. A todos nos gusta ver cómo viven los ricos y cómo viven los reyes.
Pero no se parodia…
Hay otras sociedades que lo parodian mejor que nosotros, porque por ejemplo hay muchas series americanas cuyos personajes tienen un poder adquisitivo más elevado, como puede ser ‘Mujeres desesperadas’, que es una gran serie, pero tienen todos su nivelito. Probablemente es que en este país lo que impera es una clase media galopante, y esa mayoría a lo mejor se siente reflejada en conflictos normales y humanos. Independientemente de lo que expliques, lo que acaba cambiando es el tono.
¿Cómo es que tienes Facebook?
Es que no es mío. Voy a aprovechar para decir que hay alguien que se hace pasar por José Corbacho. Me encuentro con un montón de gente que me dice :“Me he hecho amigo tuyo en Facebook, pero no me quieres como amigo”. O: “No me respondes”. Es que no soy yo. De hecho, una prima mía de Salamanca, me decía que el perfil está lleno de fotos mías, pero juro que no soy yo. A mí no me van las redes sociales, prefiero las relaciones cara a cara, a lo antiguo.
¿Por qué te parece tan “abominable” ‘Escenas de matrimonio’ y no ‘La hora chanante’?
No he dicho que me pareciera abominable.
Lo he leído en otra entrevista tuya…
Digo tantas cosas que de algunas me arrepiento... ‘Escenas de matrimonio’ no me parece abominable. Mi madre se ríe mucho con ese programa, y hasta yo lo encuentro gracioso a ratos. Pero bueno, me quedo con ‘La hora chanante’, aunque no siempre me haga gracia.
¿Cómo juzgarías la actuación de Zapatero frente a la crisis?
Creo que tiene buena intención, pero el panorama mundial es tan desolador que va a costar. Eso sí, yo prefiero una crisis gestionada por Zapatero que una crisis gestionada por Rajoy.
¿Qué te parece que Carod Rovira vaya sembrando el mundo de embajadas catalanas subvencionadas por los contribuyentes (muchos de ellos, en paro)?
Yo suprimiría las embajadas. Pero todas, catalanas, españolas, norteamericanas... Todas. Sin fronteras y sin banderas dejaríamos de vivir en un mundo parcelado cuando en realidad somos todos ciudadanos de un país/planeta de 6.000 millones de personas.
¿Cuáles son las tres mejores y las tres peores cosas del gobierno de Zapatero?
Ésta es puta, ésta es puta... Ha hecho cosas buenas en lo social y a nivel humano como los matrimonios homosexuales, haberse desmarcado del Vaticano y el avance en el tema del aborto. También el tema de la gestión económica. Y hay una cosa que no me ha gustado, y es que haya nombrado a mi tocayo, Celestino Corbacho, Ministro de Trabajo, porque le ha metido en un marrón, pobre, que creo que no se lo merecía.