sábado, 31 de julio de 2010

Mundo PL

Paz Vega: la starlette exploit

18/03/2010

Poppy Blasco

Paz Vega: la starlette exploit

Paz Vega es a Penélope Cruz lo que ‘Ratatoing’ a ‘Ratatouille’. O al menos eso opina un Popy Blasco que, pese a todo, se reafirma en su fervorosa apuesta por los perdedores y por la serie Z.

Desayunando unas bayas de Goji (porque son antioxidantes y me niego envejecer) leo en ‘El País’ que finalmente Pe Cruz no podrá hacer la película que Lars von Trier había escrito para ella porque le coincide el rodaje con los ensayos de esgrima de ‘Piratas del Caribe 4’. Con las ganas que tenía yo de verla sufriendo como una perra a las órdenes del director de ‘Rompiendo las olas’. Estoy fatal con este tema. El rey de España debería hablar con el de Dinamarca para que convenza a Lars de que retrase el rodaje. Yo en realidad creo que Pe no va a poder hacer lapelícula de Von Trier porque Paz Vega le ha puesto una vela al diablo… Paz Vega, esa actriz en la sombra que anuncia yogures, esa Penélope Cruz de garrafón, esa eterna segundona. En la entrevista que concedió al ‘Vanity Fair’ pidió que no le preguntaran por Pe. Pobrecilla. A Pe jamás le preguntan por Paz… Paz Vega es a Penélope Cruz lo que Gina Lollobrigida a Sophia Loren; la opción B. De no haber existido Pe, la pizpireta protagonista de las primeras temporadas de ‘7 vidas’ hubiese acabado trabajando con Woody Allen. No es una estrella, sino una starlette. Eso hace que me caiga bien y que su personaje me resulte entrañable. Siempre hay que estar del lado de los losers. La historia la escriben los triunfadores, pero siempre me suelen interesar más los perdedores. La historia de Burt Lancaster en la sensual y crepuscular ‘Atlantic City’, de Mickey Rourke en la muy directa ‘El luchador’ o de Keith Carradine en la inolvidable ‘Elígeme’. O de Paz Vega. Paz Vega es la “exploitation” de Pe, y a mí me encantan los exploit. Prefiero mil veces la desfachatez de los Critters a los mucho más histriónicos Gremlins, y mucho antes que con los Critters me quedo con los Ghoulies o a los Munchies.
El cine exploitation tiene la virtud del morro, del existir con la cabeza bien alta haciendo como que el original nunca existió, como hace Paz Vega cuando se pasea por las alfombras rojas detrás de Pe. La exploitation pretende hacerte creer que es el original, por si cuela. Y uno no es que se lo crea, pero a veces apetece bastante más el desparpajo de ‘Transmorphers’ a la soporífera cabalgata de explosiones de ‘Transformers’. El sello cinematográfico The Asylum es experto en este tipo de maravillas. ‘Alien vs Hunter’ no era muy allá, pero su original, ‘Alien vs Predator’, tampoco. Así que, ¿para qué quedarse con el original teniendo la copia? Aún recuerdo cuando vi en Amazon ‘The Da Vinci Treasure’, thriller a la zaga de ‘El código Da Vinci’; una Gioconda y una mujer muerta en la portada. Me entraron unas ganas tremendas de verla. Ya me la descargaré de Internet: total, robar a un ladrón tiene cien años de perdón, que decía mi madre. Y cuando todo el mundo hablaba de ‘Snakes on a Plane’, no tardó en salir a la venta un ‘Snakes on a Train’. En la época del estreno de ‘Ratatouille’, la gran obra maestra de Pixar, me quedé a cuadros escoceses cuando paseando por la sección de DVD’s de El Corte Inglés me encontré con la exploit que definitivamente se lleva la palma: ‘Ratatoing’. Pobrecita la abuela que le compre ‘Ratatoing’ a su nieto. Hoy en día, a los niños de ‘Supernanny’, si les llevas ‘Ratatoing’ te lo tiran a la cara. Tu hijo te tira ‘Ratatoing’ a la cara y tú llamas a ‘Supernanny’, al ‘Hermano mayor’ o a ‘S.O.S. adolescentes’ para que hablen con ellos y les hagan entrar en razón. Ya ves tú, con lo fácil y lo efectivo que es curtirles el lomo a hostias. Yo, de pequeño, si decía una palabra más alta que otra me cruzaban la boca y así ya sabía yo que si me volvía a poner impertinente o pesado, una hostia como un pan me caía. Y vaya, que muy bien todo, que ni me he quedado traumado ni nada. Más me trauma que Pe finalmente no vaya a hacer la película de Lars von Trier, dónde va usted a parar.
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