03/08/2007
Javier Casado / Fotos: Joan Crisol
Raquel Navamuel: “ Me descubrieron al salir de una dicoteca”
Modelo, actriz (apareció en la serie 'Yo soy Bea') y presentadora de televisión, a este bellezón la habrás visto en las madrugadas de Cuatro haciendo de reportera dicharachera o en el 'Cinemagazine' de Antena 3. La madrileña parece una chica de largo recorrido mediático.
La chica para todo de ’Cuatrosfera’ se atreve con lo que sea. Tras casi una década abriendo de par en par los ojos de los japoneses, pasó por los platós de ’Veo, veo’ o ’¿Qué apostamos?’ y fue una de las reporteras de ’Odiosas’ en TVE-1. Luego aterrizó en ’Cuatrosfera’, donde se hizo popular la pasada temporada. Y hace poco ha fichado por Antena 3, donde presenta ’Cinemagazine’.
Raquel vive en Majadahonda con su marido, Carlos, y sus dos perros. Además de trabajar en la televisión, estudia un Máster en Publicidad y Comunicación Empresarial.
Un día apareciste en ’Cuatrosfera’ hablando en japonés. ¿Qué otras sorpresas guardas en tu currículum?
Ninguna más (risas). Sólo sé decir cuatro cosas muy básicas. Me he pasado casi 10 años trabajando como modelo sin parar de viajar. Primero iba a Milán, pero después encontré mi mercado en Japón y he pasado largas temporadas allí, aunque volviendo siempre a España cada pocos meses.
¡En Japón! ¿Qué has hecho allí?
De todo: publicidad, moda, catálogos… y comprarme unos libros para aprender japonés, pero sólo sé algunas palabras.
¿Cómo empezaste en el mundo de la moda?
Por casualidad y porque me lo ofrecieron. Nunca en mi vida me he propuesto nada de lo que he hecho. Me han ido ofreciendo cosas y entonces me he dicho: “¿Por qué no?”.
¿Y quién te hizo la primera proposición?
Ocurrió de una forma bastante típica. Yo tenía 14 años y el director de una agencia de modelos se fijó en mí cuando salía de una discoteca. La suya fue la primera agencia en la que estuve, pero lo dejé enseguida porque me parecía un rollo y porque quería estar con mis amigos. Además, tenía que faltar a clase…
Pero luego volviste.
Sí, lo hice porque quería irme de vacaciones con mis amigos y no tenía dinero. Así que empecé a trabajar otra vez. Pero nunca me había planteado irme con 18 años a trabajar a Japón. Me he ido dejando llevar.
¿Y lo de estudiar interpreta ción tampoco fue idea tuya?
Me ofrecieron hacer una obra de teatro y acepté, y he hecho pequeños cursos de interpretación que me han ayudado mucho. Pero no creo que me haya formado como actriz. ¡Quién me iba a decir que me iba a subir a un teatro, con lo que impone eso!
¿La tele no te impone?
Pues también llegué a esto casi sin proponérmelo. En 1998 fui Miss Madrid, y a raíz de eso en Telemadrid me propusieron presentar una gala con Carlos Lozano. Esa fue mi primera experiencia en la tele.
¿Y ya te ves como presentadora?
Todavía no he dejado de trabajar como modelo, pero ahora mismo mi prioridad es la tele.
En Cuatro entraste tras superar el casting de ’Los cuatro de Cuatro’, y hasta hace poco eras “reportera todoterreno”. ¿Eso qué es?
Pues eso mismo, una reportera que tanto va a la presentación del equipo McLaren de Fórmula 1 como a la última fiesta ’En plan travesti’ que hubo en Madrid. Ir a todo tipo de cosas.
Más bien a todo tipo de fiestas.
No es que sea mi terreno preferido. Cuando me pongo delante de la cámara, lo paso tan bien que me da igual lo que haya que hacer. Aunque normalmente hay reportajes más fáciles que otros. Cuando tuve que ir a un mercado de alimentación a las 12 de la mañana me costó más, aunque al final salió un reportaje muy gracioso. En cuanto me pongo delante de la cámara, me transformo y disfruto muchísimo.
Los chicos a los que entrevistas se quedan a cuadros al verte de arriba abajo, ¿no?
¡Qué va! La que se queda muda soy yo. Es alucinante cómo la gente no se corta delante de la cámara. Aunque yo no me acerco a ellos de forma agresiva. Puede que esté mal decirlo, pero me considero una persona muy cercana y eso hace que la gente a la que entrevisto se sienta cómoda, les pregunte lo que les pregunte. Hay veces que tengo miedo de soltar según qué cosas, pero la gente siempre responde muy bien.
¿Hay algún reportaje que te negarías a hacer?
Me negaría en redondo a hacer algo sobre el tema de las modelos, la anorexia, la bulimia y las drogas. O sobre el tópico de la modelo guapa, tonta y fácil. Creo que se ha encasillado a las modelos injustamente. He trabajado en ese mundo y sé que la imagen que se da en los medios no es cierta. Yo jamás me he visto involucrada en una situación incómoda, ni escabrosa. Pero esas cosas ocurren. Vayas donde vayas te vas a encontrar con esos problemas, no sólo en el mundo de la moda. Yo creo que es un trabajo muy bonito, aunque también muy duro y muy sacrificado.
Y hablando de problemas, ¿qué pasó con el programa ’Odiosas’? ¿Por qué no funcionó aquel “dream team” de reporteras?
Es una pregunta que todavía me hago hoy en día. Creo que era una idea que podría haber cuajado: siete reporteras, cada una con un perfil diferente... Pues no sé qué pasó. Posiblemente era un programa demasiado fuerte para la cadena en la que se emitió. También tuvo muchos cambios de horario desde el día del estreno.
¿Te atreverías a posar como hizo tu excompañera de ’Cuatrosfera’ Kira Miró en MAN?
Kira estaba impresionante en MAN... pero a mí no me lo han propuesto nunca. Cuando llegue el momento, si es que llega, me lo plantearé. Pero me parece estupendo. Por qué no. Yo hago topless en la playa.
Bueno... Para bajar la temperatura de golpe, estás casada. ¿Cómo se te ocurrió hacer algo tan horrible?
Para nada horrible. Yo era una persona bastante reacia al tema de firmar un papel, pero llevábamos viviendo juntos más de dos años y medio. Me consideraba más que casada, pero a mi marido le hacía mucha ilusión, así que por qué no. Y estoy encantada de haberlo hecho. El día de la boda me lo pasé como una enana y a día de hoy mi vida no ha cambiado respecto a lo anterior.
¿Te ves mostrando tu casa en ¡Hola!?
Nunca se puede decir que de este agua no beberé, pero no creo que eso sea para mí. Si hay algo que me gusta es terminar de trabajar, llegar a mi casa y desconectar. No tengo más relación con el mundo del espectáculo que la laboral. No voy a fiestas, aunque tampoco me invitan...