Igor: “Fotografío a todas las chicas que me follo”

Antes del cambio de siglo, a los conciertos indie solo iban tíos feos, solo las modelos se fotografiaban sin ropa y nadie quería encargarse de ser el que hiciese las fotos en las fiestas. Todo eso ha cambiado. El mundo se ha puesto del revés. Driven By Boredom, blog del fotógrafo Igor, ha documentado el proceso desde sus inicios.

igor
17/10/2012 - 16:43

Driven By Boredom es uno de los blogs de fotografía erótica undergroud más longevos y populares de la red. Su autor, Igor (nombre real, Nate Smith) empezó retratando la escena punk de Washington, hasta que se mudó a Nueva York y se hizo mánager la banda The Gaskets. Con el tiempo se ha convertido en uno de los más exitosos ejemplos de esa sensibilidad erótica nueva, tatuada y libre de photoshop que se ha ido desarrollando durante la pasada década y que tuvo su punto de partida en la irónica y casual obra de Terry Richardson y en el porno underground y anónimo de las Suicide Girls. En la actualidad, Igor combina su trabajo retratando amigas en pelotas, actrices porno –acaba de publicar una serie con las instantáneas que les saca a las chicas cuando se las lleva a cenar tras la sesión- y modelos profesionales con la fotografía de fiestas, que por alguna extraña razón, casi siempre acaban con alguna chica en el baño enseñándole las tetas al fotógrafo.

Tu blog empezó a andar en 2001, ¿cómo has vivido la evolución del medio?

Empecé, simplemente, volcando un montón de proyectos que estaba desarrollando en simultáneo en un mismo sitio. Hacía vídeos raros, sacaba fotos y gastaba bromas pesadas. Estaba en la diversidad y tenía demasiado tiempo libre. Odio aburrirme, así que me dediqué a los proyectos tontería. El blog funcionó bien desde el principio y contribuyó a que me tomase las cosas algo más en serio, hasta que me convertí en manager de un grupo punk. En 2006 me mudé a Nueva York y empecé a salir como si no hubiera un mañana. Sacaba fotos cada noche. Como no tenía un lugar en que colgarlas, recuperé DBB, y en 2007 el invento se había ya transformado en un site de fotos de noche. En aquella época me dio por sacar fotos de chicas desnudas en los baños de los clubs y pronto me convertí en un auténtico profesional del invento. Cuando la economía se fue al carajo, perdí el trabajo, que es lo mejor que me podía pasar, pues me permitió dedicarme a este proyecto a tiempo completo.

¿Qué buscas en las chicas que retratas?

Antes, trataba constantemente de convencer a mis amigas y a mis novias para que posaran desnudas, así que simplemente retrataba a las que aceptaban. A medida que se ha ido reconociendo mi trabajo, he empezado a poder colaborar con modelos, lo que me ha permitido hacer fotos cada vez mejores. Ahora puedo permitirme, por ejemplo, fotografiar a chicas que la gente no espera que retrate. Como empecé a sacar un montón de tías tatuadas, ahora me encanta trabajar de vez en cuando con modelos más comunes, para no aburrirme. También me interesan las chicas que tienen mucha presencia en las redes sociales, pues una de las principales razones por las que fotografío tías desnudas es para aumentar el tráfico en mi web, así que si la chica tiene muchos seguidores en la red, me aseguro eso.

¿Qué relación estableces con tus modelos? Viendo las fotos se nota cierta, como lo diría, cercanía

No me follo a todas mis modelos, pero sí fotografío a todas las chicas que me follo. Me encantan las tías, pero soy un profesional, así que nunca le tiraría los trastos a una chica durante una sesión. Eso sí, pienso que la fotografía es una experiencia muy íntima, y tiendo a fotografiar a chicas que me atraen, por lo que es muy posible que termine intimando con ellas. Me he hecho muy amigo de algunas de mis modelos. Creo que una de mis mejores habilidades como fotógrafo es hacer que las modelos se sientan cómodas.

¿Ha llegado una nueva sensibilidad, más casual y undergorund a la fotografía erótica? ¿Qué importancia tuvo en todo esto Suicide Girls?

Creo que Suicide Girls y otras páginas web similares hicieron que fuese cool para la gente alternativa quitarse la ropa y exhibirse desnuda en internet. La gente posa desnuda por el mismo motivo por el que se tatúa y se introduce en la cultura underground. Es algo que queda fuera del mainstream y hace que sientas que eres parte de una comunidad pequeña. Me gusta que haya cada vez más gente que quiera quitarse la ropa, pero debo admitir que esto del porno alternativo se ha explotado ya demasiado.

¿A quién admirabas cuando empezaste y cómo han cambiado tus gustos e influencias desde esos primeros años?

Lo único que quería hacer cuando empecé era sacar fotos de bandas de punk. Llegó un punto en el que me di cuenta de que todas las fotos de bandas en directo son iguales, y que los retratos de músicos son prácticamente igual de aburridos, así que lo dejé. Me concentré en fotografiar a gente anónima en eventos y en la calle, y a chicas desnudas. Empecé a documentar mi vida. Piensa que, a principios de la pasada década, la foto casual estaba muy de moda y la edición de imagen que hizo Tim Barber para la revista ‘Vice’ tuvo mucha influencia. Esa publicaciónn me hizo conocer a Terry Richardson, a Richard Kern, a Ryan McGinley… La mezcla de humor y sexualidad que trajo Richardson fue muy importante para mí. Siempre me ha parecido que el sexo es algo incómodo y gracioso, por lo que mi trabajo busca añadir humor a la desnudez. Mi fotógrafo favorito en la actualidad es Ed Templeton. Él es quien más me recuerda a lo que yo busco hacer con mi trabajo en 35 mm. Su obra es mucho más personal que la mía, lo que me ha hecho empezar a plantearme la necesidad de contar una historia con mis fotos. Además, creo que le debo mucho a Merlin Bronques, de Last Night Party. Él y Mark Hunter prácticamente inventaron el trabajo al que me dedico en la actualidad: mezclar fiesta y sexo.

¿Cómo logra uno destacar en un mundo en el que todo hijo de vecino tiene una cámara profesional y actúa como si fuera un fotógrafo?

No tengo ni zorra. El hecho de que me paguen por lo que hago supongo que significa que me he ganado cierto respeto, pero la verdad es que todas las personas que conozco son fotógrafos o dj’s. Es muy fácil pillarse una cámara de 500 euros y sacar fotos decentes. Resulta realmente frustrante ver cómo hay gente que se lleva encargos que eran tuyos, simplemente, porque están dispuestos a trabajar gratis. Eso sí, mis clientes saben que si me contratan van a conseguir las fotos que esperan.

¿Cómo es ser fotógrafo de fiestas? ¿Traspasa a menudo la gente la frontera entre portarse mal y dar una buena foto y portarse mal y joderle la noche al fotógrafo?

Las cosas no son tan locas como antes. Creo que el éxito de este tipo de fotos ha cambiado el mundo de la noche de manera drástica. Ya no es una escena underground y las cosas no se salen de madre como en los viejos tiempos. De vez en cuando me lo paso genial en una fiesta, pero cada vez todo esto se parece más a un trabajo. Igual es solo que me estoy haciendo mayor. Me encanta cuando la gente pierde el control. Incluso cuando odio la música que suena. Si los demás se lo pasan bien, sudan y gritan, yo me uno y saco grandes imágenes.

¿El fotógrafo se mantiene sobrio o se desfasa como los demás?

Raramente bebo, así que estoy sereno cuando retrato el ambiente de un evento. De vez en cuando, bebo y saco fotos, pero he comprobado que, cuando más borracho estoy, peores son mis fotografías.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados