Lo tuyo no tiene nombre, Katheryn Winnick

Guerrera nórdica en la ficción, cinturón negro en artes marciales y cotizadísima soltera amante del champán y el vino tinto en la vida real, Winnick es mujer de otro mundo y una de las principales razones por las que ‘Vikingos’ es ahora mismo una de nuestras series de cabecera.

Katheryn Winnick
Redacción | 10/03/2016 - 19:15

Lo último que hemos leído sobre Katheryn Winnick (en su cuenta de Twitter, una excepcional fuente de información irrelevante y no contrastada) es que a una isla desierta se llevaría un álbum de Pink Floyd. Ni un hombre, ni una mujer, ni un animal, ni un libro. Ni siquiera un reproductor musical con el que escuchar el dichoso álbum.

Por muy doloroso que nos haya resultado constatar que la actriz canadiense de 38 años es fan del rock sinfónico, lo cierto es que nos hemos reconciliado con ella al leer, también en su Twitter, que es íntima amiga de su compañera de reparto Gaia Weiss, que adora el chocolate suizo, el champán francés, los quesos apestosos y las patatas fritas, que lo único que detesta de su trabajo en la serie ‘Vikingos’ son los días de rodaje en que el despertador suena a las 4:30, que habla ucraniano, inglés y algo de francés y que el día en que (según la falsa información que publicó un diario sensacionalista de Canadá hace unas semanas) se supone que estaba casándose en secreto con su prometido lo pasó en realidad sola en casa viendo series de Netflix y bebiendo vino tinto.

 

Cinturón negro

De todo lo anterior se deduce que Winick es una mujer con sentido del humor y gustos de una exquisitez moderada, bastante terrenal. Y además, que sigue soltera. También sabemos que es una consumada especialista en artes marciales, cinturón negro en karate desde los 13 años y guardaespaldas titulada. De hecho, empezó su carrera como entrenadora personal a los 17 años y antes de cumplir 21 ya era la directora de una red de tres escuelas de artes marciales en Ontario, su estado natal.

En 1999, Winnick empezó a dar clases particulares de autodefensa y lucha a actores y actrices, lo que le permitió tener un primer contacto con el mundo del cine. Tras meses ejerciendo de asesora en artes marciales en varias producciones de Hollywood y hacer cameos en series de televisión de muy escasa audiencia, le ofrecieron un papel secundario en la película de terror de serie B ‘Biozardaous’, que se rodó en New Jersey con un irrisorio presupuesto de 100.000 dólares y pasó totalmente desapercibida.

Pese a tan poco prometedor arranque, Winnick perseveró tanto en el cine como en la tele y acabó participando en serie como ‘Oz’, ‘Mentes criminales’, ‘CSI’, ‘Nikita’, ‘Bones’ o ‘Ley y orden’ y películas como ’50 primeras citas’, ‘Hellraiser: Hellworld’ o ‘Novia por contrato’. Antes de ‘Vikingos’, sus dos papeles de mayor lucimiento fueron en dos películas estrenadas en 2010, ‘Killers’, junto a Ashton Kutcher, y ‘El amor y otras drogas’, con Anne Hathaway y Jake Gyllenhaal.

En 2012, cuando Michael Hirst y el equipo de History Channel buscaba intérpretes para la serie ‘Vikingos’ en Canadá, Katheryn fue elegida por su belleza de aspecto nórdico y su dominio de las artes marciales, aunque ella misma reconoce que esta última característica no le resultó tan útil como pensaba: “Tuve que aprender a manejar la espada, el escudo y el arco y a montar a caballo, así como olvidar en la medida de lo posible mis rutinas de karateka, porque los vikingos peleaban y se movían de una manera que nada tiene que ver con las artes marciales orientales”.

 

Un regalo

Al final, su personaje, Lagertha, ha resultado un auténtico festín para esta actriz discreta pero competente y con mucho rodaje. En tres temporadas, la hemos visto evolucionar de esposa y cómplice de Ragnar Lodbrok (Travis Fimmel) a madre coraje, mujer repudiada y rival de su antiguo marido y, por fin, líder de su propio clan y aliada de Ragnar en el asalto a París. En la cuarta temporada, la aristócrata vikinga se reconcilia con Kalf, su ambicioso amante, y se venga de sus enemigos dando rienda suelta a una vena sádica poco habitual en ella, pero del todo coherente con el amplio arco del personaje.

A falta de Gaia Weiss, cuyo personaje sigue desaparecido en la nueva temporada, Winnick sigue siendo, junto a Alyssa Sutherland, las princesas sajonas que interpretan Jennie Jacques y Amy Bailey y la intrigante cortesana francesa a la que da vida Karen Hassan, uno de los principales motivos por los que no nos perdemos ningún capítulo de ‘Vikingos’.

 

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