Lo tuyo no tiene nombre, Kenna James

Lleva apenas año y medio en el cine X y nunca se ha acostado con un hombre ante la cámara. Sin embargo, la actriz de Indiana de 21 años es ya una de las jóvenes intérpretes más populares. Además, a la vista salta que lo suyo A) es cosa muy seria, B) no tiene nombre y C) no es de este mundo.

Kenna James
Redacción | 17/03/2016 - 12:44

“La primera vez que tuve relaciones sexuales con otra chica yo era muy, muy joven. Tanto, que me da un poco de vergüenza decirte a qué edad”. Kenna James, nacida en Evansville, Indiana, en agosto de 1995, se dedica al porno lésbico por múltiples razones, pero la principal de ellas es que le gustan las mujeres.

Según ella misma cuenta, empezó a tener relaciones con su novio de instituto a los 17 años, pero antes y después de eso ya había compartido orgasmos con multitud de amantes femeninas: “Yo era la chica tímida que se sentaba en un rincón leyendo un libro, pero también la que sacaba del armario a las lesbianas y acercaba al lado oscuro a las chicas heterosexuales que sentían curiosidad”, ha contado en una entrevista reciente.

Años después de esos primeros escarceos sexuales de instituto, Kenna sigue más o menos igual. Tiene pareja estable, un hombre con el que está decidida a casarse algún día, y muchas amantes en el trabajo y fuera de él, empezando por Mia Malkova, Vanessa Veracruz y su último placer culpable, la actriz checa Little Caprice.

 

Hiperactiva y voraz

James se considera una persona “muy sexual”, a la que el porno y años de promiscuidad desacomplejada han ayudado a vencer la timidez y recuperar la confianza en sí misma. Empezó a posar para páginas de fotografía erótica a los 18 años, ganó algo de dinero haciendo strip-tease muy poco después y, por fin, en 2004, cuando acababa de cumplir los 19, su actual agente contactó con ella para proponerle que probase suerte en el cine X.

A partir de ese momento, esta friki adicta a la comida mexicana, fan de videojuegos como ‘Diablo’ y series de fantasía como ‘Buffy, cazavampiros’ o ‘Érase una vez’ ha trabajado para sellos tan reputados como Brazzers o Reality Kings y páginas del nivel de Digital Desire o X-Art o MetArt. Asegura que nunca daría el salto al porno heterosexual (“ni por un millón de dólares”), pero no tanto por respeto a su novio como porque lo que se está haciendo ahora mismo le aburre y no le encuentra ningún valor estético.

“Tal vez haría algo con hombres si fuese de tipo más bien fetichista”, ha declarado, “pero no gonzo ni hardcore convencional, que para mí no tienen el menor interés”. En su opinión, resulta mucho más estimulante filmar escenas “con chicas guapas para compañías que cuidan la calidad y la estética de su producto”. Los que la hayan visto en acción junto a actrices como Abella Danger, Riley Reid, Aidra Fox o Ariana Marie sabrán perfectamente a qué se refiere.

 

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