Historias del porno La chica del millón

Solo cuatro años en el porno le bastaron a Tiffany Million para ganarse la fama de ser una actriz X creíble que disfrutaba delante de la cámara. Pero la realidad era bien distinta, como nos cuenta Gisbert en este retorno al porno noventero.

Tiffany Million
PACO GISBERT | 05/10/2017 - 10:49

A comienzos de los años 90, el porno americano comenzaba a recuperarse de la crisis que había padecido en 1986, después de que el estallido del caso Traci Lords amenazara con extinguir la industria de entretenimiento para adultos. La nueva generación de estrellas femeninas que había llegado al sector lo hizo con un ímpetu inédito hasta entonces y el porno se llenó de chicas dispuestas a convertirse en estrellas.

No era fácil triunfar en un mundo en el que reinaba la voracidad de Tori Welles, la falsa inocencia de Savannah, el estilo de Raquel Darrian o la rotundidad y el saber hacer de Christy Canyon. Quizás por eso, Sandra Lee Schwab construyó un personaje diferente a lo que se podía encontrar en los vídeos X de la época para entrar en el negocio del porno: la mujer agresiva y escandalosa que adoraba a los hombres (y sus penes) y los disfrutaba en cada encuentro sexual de forma exagerada.

tiffany million

Quizá era el papel que mejor le iba, porque Schwab ya era conocida por haber sido luchadora de wrestling, como miembro de Gorgeous Ladies of Wrestling (GLOW) y con el seudónimo de Tiffany Mellon, y por haber trabajado en pequeños papeles en películas de serie B, como ‘Caged Fury‘ o ‘Body of Influence‘.

Pero, a comienzos de 1992, tomó una decisión importante en su vida: se convirtió en actriz de películas para adultos con el nombre de Tiffany Million. Lo hizo después de meditarlo bien. Se encontraba en una situación personal complicada, cuidando a una hija pequeña como madre soltera y tras haber sido buena aficionada al cine para adultos y de saber cuál podía ser el nicho de mercado que podía ocupar en un mundo tan competitivo como el porno americano de los primeros 90.

La stripper que repartía hostias

Tenía 26 años y su vida no había sido un camino de rosas, precisamente. Nacida en Richmond, California, en el seno de una familia desestructurada, en la que padeció abusos sexuales, Sandra se marchó de su casa a los 18 años para acabar trabajando como stripper en el O’Farrell Theatre, el local propiedad de los hermanos Mitchell, mientras hacía sus pinitos en la lucha libre profesional.

Pero en 1989 decidió dejar el wresting, cuando la dirección de GLOW la acusó de ser lesbiana, para dedicarse a los shows de lucha femenina en barro, en los que podía ganar más dinero que bailando o encima de un ring. Después de abandonar ese trabajo a causa de su embarazo y de romper con su pareja, movió sus contactos en el O’Farrell para entrar en la industria del porno con un triple objetivo: trabajar pocas horas, ganar bastante dinero y tener tiempo para criar a su hija.

million2

Así que se transformó en Tiffany Million, una mujer de físico intimidatorio, de cuerpo robusto, bien dotada pectoralmente y con una mirada agresiva y devoradora que cautivaría a un público deseoso de carne fresca en el porno. En tres años rodó un centenar de películas, entre ellas algunos clásicos del porno de los 90, como ‘Face Dance’, de John Stagliano, ‘Sex’, de Michael Ninn, o ‘New Wave Hookers 3’, de Gregory Dark.

Su credibilidad ante la cámara le hizo merecedora de dos premios AVN, pese a que ella declaró posteriormente que en las películas en la que participó nunca disfrutó con el sexo, que para ella era solo como un ejercicio gimnástico: “la penetración era como meterse un dedo en la nariz“.

La herencia del millón

En 1994 recibió una millonaria herencia por parte de su padre y abandonó el porno. No le costó mucho despegarse de una industria en la que nunca estuvo demasiado integrada (“mi cuerpo estaba allí, pero yo no”, dijo años después) y, durante años, se negó a hablar públicamente sobre sus años en la industria de entretenimiento para adultos.

Años después conoció a Ron Scott, con el que se casó en 2003, y comenzó a trabajar como investigadora privada para su propia agencia de detectives en Los Ángeles, donde vive en la actualidad con su marido y sus dos hijas.

million4

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Simona: La Gran Hermana rebelde y swinger posa desnuda con su novio.
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados