La filosofía del tocador La belleza de las canas

Más chula que un ocho, Salma de Nora no esquiva el inexorable paso del tiempo y decide que la naturalidad seguirá siendo su bandera. Ahora, que está más cerca de los 40 que de los 30, edad en la que una actriz porno comienza a ser menos atractiva para el mercado, ella apela a la dignidad.

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SALMA DE NORA | 14/05/2015 - 13:01

Hallo meine kleinen!

Otra semana más, esta vez más animada y ordenando un poco de nuevo mi vida. Los que leísteis mi entrada anterior recordaréis el problema con mi padre, la vida, y las despedidas. Hoy quiero compartir una reflexión sobre el camino hasta todo eso: la madurez.

Es además una pregunta que recibimos muy a menudo las actrices porno. Qué hacer cuando envejecemos en un entorno donde se disimula el paso del tiempo a golpe de maquillaje y photoshop.

Veo fotos mías de hace 12 años, cuando comencé mi andadura por este maravilloso mundo del porno y veo a una jovencísima Salma. 12 años después, no me veo mucho más diferente, o por lo menos no me siento tan diferente. Os diría más: me veo casi mejor. Más experta, más segura, igual de ilusionada, pero con más arrugas y más canas. Con la piel no tan tersa, cierto, pero me siento más serena, más interesante, más atractiva, más madura y más mujer.

IMG-20150512-WA0006Solo ha habido una ocasión en mi vida en la que me rasuré el vello púbico para trabajar (y medio obligada por una productora). Cuando empecé no existía ni una sola actriz porno que no estuviera depilada integralmente (¡literal!), excepto una servidora. Y ahora, llevar pelitos en el chochito esta otra vez de moda. Como si alguien lo hubiera vuelto a inventar de repente. ¿Un poco como las barbas hipster en femenino?

IMG-20150512-WA0008Yo nunca fui muy coqueta. Más bien demasiado sencilla para un mundo tan siliconado como el X.
No me gusta hacerme la manicura ni llevar uñas falsas,  odio las peluquerías y jamás me puse extensiones. El pasado mes de octubre, después del festival erótico de Berlín VENUS, decidí ir más allá y dejé de teñirme el pelo.

IMG-20150512-WA0005Estoy más cerca de los 40 que de los 30 y quiero sentir mi edad. Quiero verme las canas ¡quiero lucirlas! He sido, soy y seré una rebelde del mundo de las apariencias. La frivolidad, la juventud, el botox y las cirugías están sobrevaloradas.
Mis valores por suerte son otros y verme las canas me hace feliz.

Como dice mi querido amigo Paco Gisbert, la vejez hay que llevarla con dignidad.

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