Historias del porno La reina de los Balcanes

Hoy toca repasar la fulgurante carrera de esta reina de los Balcanes nacida en París. Musa de Marc Dorcel y gran estrella del porno con argumento, Draghixa conoció una segunda edad de oro, dejado ya atrás el porno, como cantante y dj.

Draghixa
Paco Gisbert | 13/09/2018 - 12:35

La década de los 90 trajo una verdadera revolución al porno europeo cuando directores y productores aprendieron el extraordinario valor que tenía el vídeo para realizar películas con sexo y, adaptados a unos sistemas de producción dignos del cine de serie B, filmaron algunas de las obras maestras del triple X en el viejo continente.

Gente como Marc Dorcel y Michel Ricaud en Francia, Mario Salieri en Italia, Hans Moser en Alemania o José María Ponce en España comprendieron que la mejor manera de hacer porno era con mucha imaginación y una buena factura visual, algo mucho más fácil de conseguir con las cámaras de vídeo que con las de cine.

Al rebufo de aquellos visionarios que cambiarían la historia del porno en Europa, una nueva generación de actrices pobló las producciones del X continental, mujeres de notable belleza que, en su mayoría, tuvieron una corta carrera en la industria pero que, al revés que las estrellas de otras décadas, han pasado a la historia y permanecen en la memoria de los buenos aficionados.

Una de las más recordadas es Draghixa, parisina nacida en 1973 de familia de emigrantes croatas. Tras una infancia y adolescencia de lo más convencional, Draghixa trabajó como peluquera hasta que, una noche de 1993, conoció en un club nocturno de Niza a Eric Weiss y se enamoró de él.

Draghixa

 

Un encuentro clave

Las ambiciones futuras de Weiss pasaban por convertirse en una estrella del porno y, en su empeño, convenció a su pareja para probar en el cine X. Bajo la dirección de Michel Ricaud y la producción de Marc Dorcel, la pareja de advenedizos grabó una escena para ‘Offertes a tout 3’, una serie de apariencia amateur de gran éxito en Francia en la época. Inmediatamente, la falsa candidez de Draghixa, sus rizos rubios y su mirada inocente cautivaron a quienes hacían y veían porno, de manera que “la reina de los Balcanes”, como fue bautizada por la prensa especializada de su país, se convirtió en la nueva cara del cine X francés. A finales de aquel año rodó como protagonista ‘Adolescencia perversa’, la obra maestra de Mario Salieri, que acabó por consagrarla.

1994 fue su gran año. Reina indiscutible del X continental, protagonizó ‘El perfume de Mathilde’, de Marc Dorcel, su filme más recordado, volvió a trabajar con Salieri en películas como ‘Concetta Licata’ y ‘Dracula’, e inició su aventura americana, primero participando en gonzos y, ya al año siguiente, en cintas de mayor empaque, como ‘The Voyeur’, de John Leslie, o ‘Elementos de deseo’, de Cameron Grant.

Draghixa

 

En el cénit de su carrera, Draghixa anunció por sorpresa su retirada del porno en mayo de 1995, en una multitudinaria conferencia de prensa, en la que adujo como razones para su marcha las escasas medidas profilácticas que la industria del porno tomaba para prevenir el sida y otras enfermedades de transmisión sexual. Un año antes, en una entrevista para la publicación italiana ‘Video Magazine’ afirmaba que lo que menos le gustaba del porno era “el papel de sumisión que siempre se le adjudica a la mujer” en las escenas y películas.

 

Más allá de los platós

Tras su retirada, la carrera profesional de Draghixa parecía seguir el guion habitual de muchas de sus compañeras de profesión. Participó en producciones soft, posó como modelo erótica y actuó como stripper en diversos clubes.

Pero, en 1996, publicó un disco titulado ‘Dream’ en el que cantaba sus propias canciones y que firmaba con el nombre que le había dado la fama como actriz X. Entró entonces en los circuitos musicales galos y apareció en diversos videoclips de artistas como Silmarils o Demon.

De ahí dio el salto a los platos al conocer a W.A.R.R.I.O., un reputado DJ parisino con el que creció musicalmente. A finales del siglo pasado se convirtió en DJ residente de La Mezzanine de l’Alcazar, uno de los clubes más chic de París, y posteriormente pinchó, entre otros locales, en el Man Ray y en el KUBE. Después de completar una exitosa carrera como discjockey, Draghixa fue contratada por la agencia de comunicación H, en la que trabaja como directora artística desde 2015.

 

 

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Violeta (MYHYV): "En el sexo soy egoísta, busco mi propio placer".
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados