Historias del porno La vocación de Shyla

Descanse en paz, Shyla Stylez. Rendimos homenaje a la actriz X canadiense, fallecida a los 35 años el pasado 9 de noviembre en circunstancias aún no del todo aclaradas.

Shyla Stylez
Paco Gisbert | 14/11/2017 - 12:40

Bastante antes de llegar a la mayoría de edad, Amanda Friedland ya tenía muy claro qué quería ser cuando fuera mayor.

Amanda tuvo claro desde muy joven que su vocación era ser actriz porno, según ella misma confesaba, a pesar de haberse criado en un pequeño pueblo de la Columbia Británica, llamado Armstrong, en la costa oeste del Canadá.

Con 18 años y las cosas muy claras, comenzó a trabajar como stripper y modelo erótica en Vancouver, mientras intentaba averiguar la manera de meter la cabeza en la industria del entretenimiento para adultos enviando e-mails a productores, directores y actores. Uno de ellos, Erick Everhard, canadiense como ella, respondió a sus mensajes y la contrató para protagonizar su primera escena triple X, para la película ‘Perverted Point of View 3’.

Shyla Stylez

 

Everhard le abrió las puertas de Anabolic Video, la empresa con la que comenzó en serio en el porno, ya con el nombre de Shyla Stylez. Tenía entonces 19 años y una enorme ambición por conquistar el mundo a golpe de polvos. Así que, un año después de su debut, en 2002, se sometió a su primera operación de aumento de pechos, en una época en la que las tetas de silicona triunfaban en el X americano.

 

Los años dorados

Sus flamantes pechos le abrieron la puerta de Jill Kelly Productions, la compañía creada por la exmujer del desafortunado Carl Jammer, con la que trabajaría los años siguientes y en la que conocería a Bob Friedland, director general, con el que se casaría a finales de aquel año. Tras su divorcio de Friedland, se vio obligada a abandonar el porno, ya que tenía un contrato en vigor con Jill Kelly que le impedía trabajar con otras productoras y, a la vez, su exmarido no quería seguir siendo su jefe.

Shyla Stylez

 

Pero no perdió el tiempo. En los tres años en los que estuvo retirada de los platós triple X se vio involucrada en varios escándalos sexuales, de esos que alimentan las páginas de cotilleos. El más sonado de ellos fue el que la relacionó con George Jaramillo, asistente del sheriff del condado de Orange, en California, quien engañó a su mujer con Shyla.

Tras someterse a una nueva operación de aumento de pechos, Shyla Stylez volvió al porno cuando finalizaron sus obligaciones contractuales con Jill Kelly Productions, a comienzos de 2006. Lo hizo dispuesta a convertirse en una actriz mediática, gracias a su simpatía y su personalidad. No solo rodó entonces sus mejores escenas, sino que también ejerció de presentadora de ‘Un-Wired TV’, en un canal independiente de Los Ángeles, o estuvo en el elenco de algunas películas de serie B, con el nombre de Amanda Auclair.

Casi sin darse cuenta se convirtió en una MILF, aunque nunca dejó de hacer escenas y películas hasta 2016, año en el que se retiró definitivamente de la esforzada labor de follar delante de las cámaras. El pasado 9 de noviembre, cuando se encontraba en Armstrong, el pueblo en el que nació y creció, su propia madre, a la que había ido a visitar, la encontró sin vida en su cama. Tenía 35 años.

 

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