La mancha blanca Maria Ozawa es un misterio

Otra imagen que ha tenido un impacto duradero en la retina de Elisa Victoria es la de Maria Ozawa, preciosa actriz porno de ojos rasgados, siendo sometida a un abuso sexual que roza lo inverosímil mientras lee las noticias en voz alta. En La mancha blanca rindió un sentido homenaje a esta cumbre del kitsch nudista.

Maria Ozawa
Redacción | 22/02/2016 - 15:00

Maria Ozawa no pasa de moda.

Exquisita mestiza, no sé si me gusta más hablando en inglés con acento nipón o en su lengua materna, el japonés, por el suculento misterio de no enterarme de nada y verla especialmente coqueta y educada. La preciosa Ozawa, cientos de veces expoliada por todo tipo de humanos y monstruos del espacio, con el chocho peludo pixelado o sin pixelar, embriaga con cada aparición por su exotismo y su colección de ceremoniosos gestos ancestrales.

La mayoría de sus vídeos no coinciden ni remotamente con mis búsquedas habituales y aun así me los trago. Me veo sus galerías de fotos de modelaje básico, por completo carentes de acción y emoción. No sé si me mueve un interés antropológico o una atracción incontrolable hacia las incógnitas que me abre. De tan abierta y accesible, de tan atrevida, de tan encantadora como parece, despierta en mí un sinfín de dudas. ¿Lo tiene todo de verdad tan bonito? Me fijo en las partes y también en el conjunto y las preguntas no hacen sino multiplicarse.

¿Se trata de un choque cultural? He visto bastantes asiáticas emitiendo inquietantes quejidos de placer y en general me producen cierta ansiedad, porque no empatizo del todo con una expresión tan sometida del disfrute. Sin embargo, Maria tiende un puente de entendimiento. Lo que transmite con su suave timidez y sus gemidos es una especie de jugueteo que va más allá de la vergüenza de ser violada y estar más o menos de acuerdo de las demás chicas.

Supongo que la herencia afrancesada y el colegio cristiano pesan lo suyo. La fusión de técnicas y estilos resulta extraordinariamente efectiva. La chica es una políglota de la seducción. Le hace ojitos a un montón de millones de personas a la vez y consigue generar un suspiro que atraviesa océanos y coordilleras. Ojalá el vídeo tan famoso en el que lee las noticias mientras un montón de tíos con la picha borrosa se pegan el abuso no se acabara poniendo tan serio.

En 2007 afirmó poseer el mismo modelo de Play Station 2 rosa que yo. Se conquista más con ese apunte que con los Cien Mil Hijos de San Luis.

Todos los meses, Elisa Victoria publica su sección La mancha blanca en las páginas de la  edición de venta en quioscos de ‘Primera Línea’.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Reconciliamos y desnudamos a Sofía y Suso, la pareja más ardiente de 'Gran Hermano 16'
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados