Vicio y subcultura Mia Malkova, la diosa insaciable quiere más

Empezó siendo la superestrella más guapa y más remilgada del porno yanqui. En los últimos meses, Malkova se ha liberado y apunta muy alto en la gran liga del triple X sin complejos.

Mia Malkova
Javier Blánquez | 18/06/2018 - 8:20

Las escenas de Mia Malkova son como el sol cuando se levanta por la mañana: un ritual exacto y necesario que ilumina nuestra vida.

Del mismo modo en que el aéreo Febo tira de su carro alado y hace que el mundo brille con un fulgor de majestad, cada vez que Malkova amanece en nuestra pantalla sentimos que el universo es un lugar perfecto y que, como sostenía el filósofo Spinoza, dios está en todas las cosas y, por tanto, todo es dios.

No sabemos a ciencia cierta si dios está en todo y todo es dios, pero de lo que sí estamos convencidos es que si ha habido una diosa en el porno en estos últimos seis años –empezó jovencísima, con 19 años– es Mia Malkova, la apoteosis de la mujer californiana con unas características tan típicas y conocidas que, cuando se subliman, no pueden más que elevarnos el espíritu y alguna que otra parte concreta de nuestra anatomía.

Si alguien se pregunta por qué estamos hablando aquí y ahora de una veterana de la escena X americana, con más trote a sus espaldas que el jamelgo Rocinante, y con más experiencia en su trabajo que ni la acumulada durante una eternidad por Cristóbal Montoro en el ministerio de Hacienda, entonces habría que hacer un poco de historia, porque Mia Malkova, a quien en su momento de explosión ya la teníamos en nuestro radar y sin duda propició no pocas ofrendas a los diosas de la fertilidad, como Ceres la abundante, está viviendo en estos momentos un proceso de renacer sólo reservado a las verdaderas privilegiadas de este oficio.

Mia Malkova

 

Aquí y ahora

Antes del porno, Mia era una joven rutilante y rubicunda que se ganaba la vida muy malamente, como diría Rosalía, poniendo cafés, tortitas y demás basura con glucosa y colesterol en un establecimiento de desayunos de Los Ángeles.

Las propinas no le daban ni para comprarse unos calcetines en H&M, y por consejo de una amiga decidió probar en un sector profesional en el que, por sus prestaciones físicas, parecía tener buenas oportunidades. ¿Hollywood? ¡Quiá! El porno le necesitaba. Hizo una primera escena de prueba con Mofos, una productora que se desvive por las vecinitas y los rostros adolescentes, y como no podía ser de otra manera, los primeros que la vieron supieron enseguida que habían dado con un diamante en bruto.

No importa cómo y cuándo la mires: Mia Malkova siempre tiene una sonrisa a punto, como Riley Reid, y una de esas cabelleras rubias naturales que hacen que el sol, como en el soneto de Góngora, relumbre en vano al intentar competir con su oro bruñido.

Decíamos no hace mucho que parece haber un repunte de la joven rubia en el porno americano, así en general, pero no hay rubia más canónica que Malkova, que a la vez presume de unas proporciones exactas, unas redondeces precisas, unos ojos azules como el Pacífico y un remate perfecto en forma de trasero turgente.

No ha pasado por el quirófano, todo lo que tiene es suyo, y lo que no es suyo es producto de un proceso natural de suave engorde que le ha dado a su anatomía una frescura pasmosa. Así que esa ha sido la evolución: de teen con hechuras de maniquí, Mia Malkova es hoy una mujer robustecida y rotunda. Está, qué duda cabe, en su mejor momento.

Mia Malkova

 

Baches felizmente superados

Lo está a los 25 años porque en sus primeros meses, hay que decirlo, su carrera se detuvo por algunas decisiones comprensibles, pero equivocadas.

Al ser, posiblemente, la mujer más guapa en su negocio, rápidamente empezaron a revolotear a su alrededor toda clase de buitres y pretendientes, y al poco de estar en el ajo Malkova ya tenía pareja.

Si Mick Blue se hizo con los servicios maritales de otra rubia respingona y matadora, como Anikka Albrite, que ahora se mueve sobre todo por detrás de la cámara, Malkova se juntó con uno de los actores guapos de su generación, Danny Mountain, una especie de James Deen sin malas formas ni brusquedades innecesarias. En el porno, eran como Angelina y Brad antes de que se empezaran a tirar los trastos por la cabeza, y eso tiene consecuencias: que empiezas a rodar más en pareja, que no frecuentas a otros profesionales y, sobre todo, que cuando se trata de ir más lejos, los celos pueden llevar a decisiones conservadoras equivocadas.

Mia decidió que iba a dar el paso y a estrenarse en el sexo anal, pero sólo lo haría con su maromo. Por una parte, fue una buena decisión: Mountain es un semental contrastado y su desfloración de la retaguardia en HardX fue un acontecimiento importante, porque cuando se tiene la anatomía ideal, es un error desaprovechar los dones de la naturaleza.

Pero al poco tiempo ya nos estábamos aburriendo de Mia, que siempre llevaba aparejada consigo al actor diésel, que raramente se lanzaba a probar hazañas atléticas, y que por tanto no estaba a la altura de su señora, que practica el yoga y tiene una flexibilidad asombrosa que ni siquiera ha superado la actual estrella de goma, Alina López. A Mia le hemos visto hacer felaciones haciendo el pino-puente, de cabeza o abrirse de piernas como si fuera un Transformer, y Mountain es, más que una montaña, un tronco hermoso.

Mia Malkova

 

Un volantazo oportuno

Pero alguien tuvo que asesorarla bien, ya que desde un tiempo a esta parte casi todo lo que hace está siendo un hit y tiene una relevancia máxima en el mundillo.

Primero fue ceder la puerta de atrás a otros actores, y de este modo han visitado sus habitaciones más secretas los mejores sementales del momento, como Mick Blue, Markus Dupree y Manuel Ferrara, con el que hace poco se reencontró cinco años después de su primera escena.

Esto, que podría ser anecdótico, es lo que nos explica el limbo de seguridad en el que ha estado Mia Malkova durante años: ¿cómo se puede estar en el porno americano, pretendidamente en el top, y sólo follar con el Superman galo dos veces en tu vida? Se comprende que no se reencuentre con James Deen, porque el tipo sigue siendo un apestado y trabaja en productoras de segunda aunque con todo el virtuosismo de siempre, pero si quieres estar arriba, necesitas de la colaboración peluda del oleoducto francés.

Así, entregando sus encantos a Brazzers, Tushy, Vixen, HardX y otras productoras top, que diría Mourinho, Mia Malkova ha ido recuperando terreno: primero prodigándose en el anal, luego saltando a la DP e incrementando el ritmo de lanzamientos –ahora tiene una a punto de salir con Mick Blue y Markus Dupree, es decir, que está donde debe estar profesionalmente hablando, dejándose entretener por el dúo dinámico–, y ahora explotando el que es su principal activo, el rostro luminoso, pues acaba de ser coronada por el rey del márketing en el porno actual, Aquel Que No Puede Ser Nombrado, como Vixen Angel of the Month, tomándole el relevo a otra que en estos meses también ha progresado mucho, Karlee Grey.

Algún día hablaremos de cómo Karlee le ha comido la tostada a su enemiga del alma, Keisha, pero por ahora hablemos de cómo Mia Malkova ha llegado por fin a la cumbre provisional de su carrera combinando todo lo mejor que llevaba dentro: la belleza infartante de una Afrodita y la desenvoltura sexual de una hetaira. Aunque no sea griega, en Grecia deberían elevarle una estatua de mármol y porfirio para que reposara para la eternidad. Esta es una mujer para los anales, y juro por dios que no lo digo con segundas.

Mia Malkova

 

Hay momentos en la carrera en los que todo parece dirigirse hacia un punto de eclosión y triunfo. Mia Malkova siempre había estado en la lista de las actrices más guapas y carismáticas, pero en secreto siempre se comentaba que no era una performer que hubiera sacado a relucir todas sus habilidades. De las de no me mires y no me toques. Poco guarra, es decir.

Y poco a poco se está destapando como lo que siempre sospechábamos que era: un cañón sexual rematado por el chasis más áureo y cromado del mundillo. Estamos a junio y queda por delante una larga etapa en la que las principales competidoras por el trofeo a la Female Performer of the Year tendrán que darlo todo.

¿Qué nos dará Mia? Ya parece claro que las dos puertas las tiene permanentemente abiertas, y que se acabaron las tonterías y el conservadurismo. Ahora sale con todo, y tiene pinta de que nos prepara un verano en el que será un milagro si no nos da un infarto. Y si pensamos a largo plazo, qué tremenda MILF saldrá de ahí. ¡Ah!

 

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Riley Nixon: "El porno encaja a la perfección con mi estilo de vida"
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados