Sandra G: confesiones en crudo de una estrella del porno

Honestidad brutal. Eso es lo que ofrece Sandra G en este apasionante y descarnado intercambio de puntos de vista sobre el porno, el sexo y la vida con otro que sabe perfectamente de qué va todo esto: el director independiente Pablo Fross.

Sandra G, sin filtros y sin tapujos
Texto: Pablo Fross / Fotos: Luba | 29/01/2013 - 18:30

Recibimos su llamada hace un par de meses. Está a punto de irse de gira por Perú con Sofía Prada, acaba de ser madre por primera vez, vuelve al porno y a los espectáculos eróticos en directo y le apetece posar para ‘Primera Línea’, una revista que viene apostando fuerte por ella desde que debutó hace ya unos cuantos años en la hora golfa de ‘Crónicas marcianas’.

Sandra parece tenerlo muy claro. “Quiero posar con mi perra Mirka y con mi muñeco diabólico. Casi todos los fotógrafos intentan sacar a flote mi lado más dulce, pero lo que de verdad me apetece sería posar esta vez rotunda y cañera”. Al final, tras un cordial y relajadísimo intercambio de ideas con Luba, la fotógrafa, Sandra Gómez acepta una vía intermedia y acaba posando tal y como es ella: dulce y rotunda, hermosa y alternativa, coherente y contradictoria, una princesa de barrio embutida en la piel de una pin-up sofisticada y gótica.

Días después, mientras presente su espectáculo a dúo al pie de los Andes, Pablo Fross inicia con ella una serie de conversaciones (por chat, teléfono y correo electrónico) tan fraternales y sinceras (se conocen hace años, y se llevan estupendamente) como accidentadas, porque Sandra tiene mucho que contar, pero no le sobra el tiempo para hacerlo de una sola sentada y problemas técnicos y desajustes horarios se empeñan en sabotearla.

En el número de febrero de ‘Primera Línea’ hemos publicado una parte sustancial de esa entrevista, pero nos apetecía compartir con vosotros la versión íntegra, tal cual, del texto que nos envió Fross una tarde de finales de otoño acompañada de algunas de las fotos que hasta hoy permanecían inéditas. Con todos ustedes, Sandra G, actriz porno y stripper española, en el año en que vuelve a saltar al ruedo para explorar nuevas formas de ponernos cachondos:

Sandra, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hablamos tú y yo, y en medio han debido de ocurrirte muchas cosas que me gustaría que me contaras, entre ellas, que ahora eres mamá…

Pues mira, te pongo al corriente en un momento… Tuve un embarazo durísimo, me pasé vomitando hasta el mismo día en el que por fin rompí aguas, y además ¡engordé 22 de kilos entre panza y pechos! Y en el último mes tuve una enfermedad en la que me dijeron que podía morir el bebé en cualquier momento. Pero llegó el día del alumbramiento y después de 14 horas de parto y ningún punto de sutura, vino al mundo lo más grande de mi, ¡mi hijo Sergi!

Y aparte de todos estos problemas y de gestar a tu niño durante todo ese tiempo, sé que no dejaste de trabajar en el mundo erótico en ningún momento, ¿verdad?

Desde el primer día de mi embarazo hasta el último estuve haciendo shows eróticos para la webcam de Actricesdelporno, ya que en ningún momento me pusieron impedimentos para trabajar, así que debo estarles muy, muy agradecida por haberme facilitado las cosas para que yo pudiera seguir currando. También he de agradecer a la revista ‘Primera Línea’ el reportaje que me hizo al sexto mes de gestación. Inmortalizaron la mejor etapa de mi vida.

Recuerdo que cuando aún estabas embarazada de un mes o dos, me llamaste por teléfono una mañana para contarme una idea que tenías rondándote en la cabeza que a mí me parecía genial, y que no era otra cosa que grabar una serie de vídeos eróticos muy especiales…

Sí, exacto… Además de seguir realizando mi trabajo normal en aquel momento, por otro lado pensé que a mi embarazo le podía sacar algo de rentalibilidad, porque mi idea era rodar algo con mi preciosa barriga y mis enormes tetas, jaja… Pero no fue así, nadie quiso grabarme haciendo sexo estando embarazada (salvo tú, pero vivías en Madrid y nos pillaba lejos para llevarlo a cabo), o nadie, además de ti, se atrevió a hacerlo. Mi ilusión consistía en demostrar que incluso estando MUY embarazada se pueden tener relaciones sexuales gratamente satisfactorias, y mi manera de expresarlo era grabando unos vídeos bonitos en los que se me viera haciendo el amor de manera sensual y muy cuidada. Quería hacer escenas de sexo embarazada muy finas y elegantes, videos muy eróticos y femeninos, nada de obscenidades ni salvajadas como creo que algunos debieron de interpretar cuando hablaba de ello en su momento. Pero, en definitiva, ninguna de las diferentes productoras a las que se lo propuse debieron de entender mis ideas, o no lo vieron claro.

Yo ya te conozco un poco, Sandra, pero para los que aún no conozcan a la actriz porno española más carismática de todas, cuéntanos algo sobre ti y de tu día a día… ¿Cómo es la vida de una estrella del porno cuando no está ante una cámara?

En mi vida personal y cotidiana, voy a serte sincera (aunque me temo que se caerá el mito de Sandra G como porno-star), soy muy normal. Me gusta y me fascina cocinar, pasear con mi perra Mirka, trabajo en un peep-show días alternos, tomo un “biterkás” con mi amiga Carmen y su marido Carlos cuando esta cierra la papelería en la que trabaja, limpio mi casa, me conecto al chat donde la gente habla conmigo, me comenta y pide sus fantasías… y aunque parezca que no me queda mucho tiempo más con todo esto que te acabo de contar, saco de donde no hay para dedicárselo a mi peque.

Aparte de tu trabajo y de tu niño, también tienes otras preocupaciones a las que dedicas tu tiempo, como son los perros…

De las cosas que más me preocupan en la vida son los animales maltratados y abandonados. Intento colaborar cuando puedo con Altarriba, una protectora de Mataró, y también me ocupo de organizar eventos de recogida de alimentos a través de Facebook. La última vez pudimos recoger casi 550 kilos de comida para animales que habían sido abandonados y dentro de poco volveré a organizar otra recogida de comida donde espero al menos la misma ayuda. Me sorprende en este sentido la fuerza del Facebook y de la gente solidaria que se presta a este tipo de eventualidades cuando surgen. Deberían de existir leyes más duras contra el maltrato animal y el abandono de perros, además de más clínicas veterinarias de bajo coste, porque es inhumano lo que cuesta salvar, operar y curar a cualquier animal herido o enfermo. Me declaro anti-taurina, por supuesto, y en cuanto a mi alimentación no soy del todo vegetariana y mucho menos vegana, pero intento consumir menos carne animal y más fruta, pasta, legumbre y verdura.

Ponme al corriente sobre tu actual trayectoria profesional y los proyectos laborales en los que estás inmersa, que creo que son muchos…

Ahora mismo estoy en mitad de una gira por Lima (Perú), y pronto viajaré a Bruselas y volveré a rodar porno, aunque mi primera escena de sexo de este retorno aún no he decidido con quién voy a grabarla. Siempre agradeceré a la gente de Cumlouder que me dé oportunidad de rodar con ellos sin cuestionar mis condiciones y ofreciéndome hasta ocho escenas X en una semana si quiero. También está Explicital, con Roberto Chivas, que fue con quien hice mi primera escena de sexo grabado, y claro, Leche 69, con la mejor propuesta de todas, que es la de dejarme hacer y producir mi propio material.

¿Disfrutaríamos entonces en breve de una Sandra G como directora de cine porno además de actriz?

Bueno, al menos sí que querría grabar mis propios contenidos e ideas personales en lo que al sexo se refiere, y aunque ya está todo inventado en este tema, lo que sí pretendo al menos es retomar un poco el porno para ambos sexos, ya que ahora, para mi gusto, el porno está demasiado pensado y creado para el género masculino; todo lo que se hace ahora es demasiado explícito, todo demasiado duro, todo babas, todo azotes, todo insultos, etc… A las mujeres nos gustan otras cosas, no consumimos porno porque no vemos nada que nos guste o nos ponga cachondas. Mis mejores pajas, por ejemplo, me las hago al margen del porno habitual, ya que me pongo como una moto viendo una serie de la HBO que ponen en la tele, ‘Spartacus’. En cada episodio abundan las escenas de sexo en orgías, tríos, esclavas guapísimas y desnudas haciéndoselo con los domines… ¡Dios mío! ¿Cómo puede ser que no muestren nada explícito y yo me vuelva loca al verlo? Y esto no solo me pasa a mí, que lo sepas, a la mayoría de mis compañeras de profesión y amigas nos pasa lo mismo y coincidimos en este concepto: no tenemos que ver sexo explícito para estimular nuestra libido y excitarnos… Imaginamos lo que no se ve… y la imaginción es poderosa, mejor que cualquier enculada explícita vista en un vídeo porno.

Por tu trayectoria en el porno y tu estética, con todos esos tatuajes, da la impresión de que eres una manera, pero parece ser que en el vida real eres de otra muy diferente a como te vemos actuando en las escenas de sexo que realizas habitualmente…

Tengo una imagen muy cañera y agresiva, me consta. Realmente tengo un carácter muy fuerte que me ha ayudado a lo largo de varias etapas en mi vida, pero en realidad soy muy sensible, todo me afecta mucho, pero intento reponerme rápido. Mis tatuajes me han dado mucho trabajo a nivel de espectáculos y shows, porque me dan una apariencia exótica, pero también me han cerrado puertas que podrían haberme servido para sentirme más realizada profesionalmente, como la opción de trabajar para Private, por ejemplo.

¿El porno entonces es más duro para las mujeres/actrices que para los hombres/actores?

Desde luego, porque aún vivimos en un mundo demasiado machista. Este es un sector donde un actor/hombre se puede retirar y no tiene problemas para trabajar luego en cualquier otra cosa que se proponga, ya que se le considera todo un machote por haber sido actor porno, pero una mujer/actriz no puede hacer lo mismo. A las actrices nos tachan de putas por grabar porno y se presupone que no estamos preparadas para trabajos intelectuales o que carecemos de recusos para ejercer cualquier otra labor que no tenga que ver con mostrar el cuerpo desnudo. Es muy difícil, después de estar tantos años en la industria del sexo, trabajar en algo diferente al porno o realizando shows eróticos en directo. Personalmente yo desisto ya en mi empeño de poder compaginar mis escenas X con un trabajo normal (y ya sabes a lo que me refiero con lo de “normal”), así que sigo trabajando en mi webcam, donde la gente puede entrar a través de Actricesdelporno o directamente metiéndose en mi propia web personal, www.sandrag.com, una página que en enero estará renovada y lista para que todos mis fans disfruten de sus contenidos, que sin duda lo harán.

Al margen de cómo se te ve en los vídeos porno en los que has aparecido como actriz, ¿cómo es la Sandra G que aún no hemos visto?

Soy una mujer con una personalidad y una imagen muy marcada, eso es algo que salta a la vista por mi imagen, y soy consciente igualmente de que esta imagen dura no a todos los hombres les tiene que acabar de gustar o incluso poner cachondos. Me considero una persona de carácter fuerte que, ante los problemas de la vida, puede caer como todo el mundo, pero siempre me levanto con más fuerza, no soy para nada débil, lo que no quiere decir que no sea una chica muy sensible. Con el paso del tiempo, los problemas personales que he tenido, sobre todo a nivel familiar, han provocado que un pedazo de mi corazón sea tan duro como una piedra. El otro gran pedazo (el más grande) lo ocupa mi hijo.  Y aunque soy o aparento ser una chica seria, tengo sin embargo un sentido del humor sarcástico e irónico que no todo el mundo entiende…

¿La imagen que transmites en los vídeos porno, con todos tus tatuajes y ese look un tanto agresivo, te han convertido en lo que eres como actriz al margen de lo que sientes realmente como persona?

Un poco sí, pero tampoco me arrepiento de haber creado esta imagen de mí misma. Después de todo, tiene mucho que ver con mi auténtica forma de ser, muy personal e intransferible y difícil de imitar…! Como te decía antes, con esta imagen también he perdido muchos trabajos en la industria del porno y es un handicap para encontrar trabajo en otras cosas que no tengan que ver con la imagen o el sexo. En España todavía la gente tan tatuada parece no estar bien vista. En este país se tiende a prejuzgar sin conocer ni darte una oportunidad.  A nivel espectáculo y shows ha sido siempre genial y actualmente sigo trabajando muchísimo gracias a mi imagen y a los tatuajes, pero en el porno es diferente… Los que sí supieron siempre sacar buen material y explotar mi imagen dura para hacer buen erotismo fueron Gaincarlo Gandiano en la película ‘Mi Padre’ y Erika Lust en mi primer lésbico en ‘5 historias para ella’. No pierdo la esperanza de volver a hacer escenas de sexo con un parecido nivel de erotismo…

¿A la hora del sexo, cómo es la Sandra Gómez íntima? ¿Similar o muy diferente a la Sandra G actriz X?

Sexualmente, como mujer, no me puedo definir de ninguna manera concreta. He pasado por mil etapas en mi vida. He sido activa, muy activa, y también he llegado quedarme directamente sin ganas de hacer nada por el estrés. Creo que en líneas generales soy sexualmente activa, pero no todas las noches son una película porno en mi vida… Me pego polvos de cinco minutos y están muy bien así de cortitos, más aún cuando tienes un hijo que no se duerme hasta las once de la noche. En la industria del porno me han dado casi siempre papeles cañeros y agresivos, como en ‘Mundo perro’, de Roberto Valtueña, en la que incluso me peleo con un actor a lo Mad Max. También, como comentaba antes, han sabido sacar mi lado más sensual y femenino en películas como las de Candiano y Lust, pero por norma general siempre me acaban encasquetando personajes muy cañeros que poco o nada tiene que ver como yo vivo mi propia sexualidad de puertas hacia dentro.

Sandra, hagamos una ronda de confesiones. Yo me pongo mucho, como seguro que le ocurre mucha otra gente,  viéndote en tus escenas X. ¿Pero qué es lo que excita a Sandra G?

Confieso que no veo porno y menos para estimular mi propia líbido, pero ultimamente lo que me excita muchísimo son algunas series de televisión como la ‘Spartacus’, la que antes mencionaba. Uuuff… Esos torsos moldeados y sudorosos… Esta serie tiene mucho sexo en el que no ves nada realmente explícito, y con ella llego a masturbarme mil masturbaciones por episodio. El hecho de que no se vea nada es lo que te ayuda a echar a volar la imaginación.

¿Prefieres ese tipo de estímulo a cualquier película X?

Te aseguro que ‘Spartacus’ me pone mucho más… Me encantan las escenas de orgías romanas, en las que puedes ver, por ejemplo, a dos tíos follando entre ellos, a veces de manera casi explícita, u otras secuencias en las que las esclavas van tocando el sexo de sus amos y excitando con tocamientos a su dómina y mamándosela al marido bajo el agua… Cuando están los dos muy cachondos, se ponen a follar entre ellos dejando a las esclavas de lado, porque ya han cumplido su función de excitarlos.. Que cómodo y práctico resultaría hacerlo así. Y sobre todo, ¡que morbo!

¿Cómo enfocarías entonces el género pornográfico desde tu propia perspectiva personal, como profesional del porno y como mujer y consumidora?

Lo que me gustaría realmente es que existieran más opciones a la hora de consumir porno, sin tantas enculadas agresivas, sin tanto sexo explícito crudo y genital, que para mi gusto es lo contrario de lo que nos pone cachondas a nosotras, ya que a las mujeres nos pone más la sutileza. Y si siempre dicen que la mujer no consume porno es justo por eso, porque siguen haciendo lo que hacen las productoras siempre pensando en los hombres, un sexo tirando a machista.

¿Y no crees que si el porno tiene tendencias machistas es por que las mujeres no acostumbran a descargarse escenas X y por ello no se piensa en ellas como público potencial importante a la hora de producirlas?

Las mujeres no consumimos pornografía, porque no hay nada que nos guste ver en el porno actual. La mujer es MUY distinta al hombre, sexualmente hablando, o al menos, en cuanto a gustos eróticos. No digo en este aspecto que sea ni mejor ni peor, pero obviamente tenemos gustos diferentes a la hora de disfrutar del sexo, ¡queremos ver buen porno erótico pensado para nosotras! Aunque a este paso me siguiré masturbando con la serie ‘Spartacus’.

Da la impresión de que en realidad grabar escenas porno no te pone nada de nada, dadas las perspectivas…

No es eso. Lo que no soporto de las películas X o escenas porno de ahora es que cuando te están follando delante de la cámara quieren azotarte como a un perro hasta dejarte marcados los dedos en el culo y ponértelo rojo, escocido e hinchado, escupirte asquerosamente en la boca abierta o en todo el coño o el ano y que les hagas esas mamadas con tantas babas y rebabas espesas y pegajosas… ¡Joder, qué angustia y qué asco todo eso!

¿Y no es justamente eso mismo lo que ahora se demanda tanto en el porno actual y a lo que estamos ya acostumbrados a consumir?

Claro, pero también creo que se puede ser muy cañera sexualmente sin tener la necesidad de ver todo eso… Y eso que yo no soy nada recatada, que conste, tú lo sabes de sobra. Pero te sigo diciendo que eso es justo lo que nos piden las productoras a las actrices a la hora de grabarnos en los vídeos que se hacen ahora en este país, pero a la mujer, tanto a las profesionales que lo realizamos como a las posibles espectadoras o consumidoras de este material, no nos gusta NADA.

¿Cambiarías entonces tu imagen para que no te llamaran para hacer este tipo de porno?

No, no, no cambiaría nada de mi imagen, para eso ya es tarde. Tampoco pretendo cambiar el mundo del porno ni cambiar nada de esta profesión, tan solo digo que trabajo en un género que parece creado exclusivamente para que lo consuma el hombre, porque a la mayoría de las mujeres no nos gusta ni nos hace gracia lo que vemos en las escenas de sexo que se hacen habitualmente, al menos en España. En este sentido comparto esta opinión con muchas de mis compañeras que piensan y sienten igual que yo. Grabamos lo que nos piden, aunque en la mayoría de las ocasiones no tenga que ser plato de buen gusto o tenga que ver con nuestra propia sensibilidad o forma de disfrutar el sexo. El porno que se hace está realmente pensado para que lo disfruten más los actores que se nos follan y para el hombre que lo consume luego en su casa mastrubándose con lo que está viendo.

¿Quieres aprovechar para alzar la voz en contra del trato o imagen que se da de las mujeres a través de vosotras, las actrices porno?

¡Claro! Hablo por mí misma y por muchas más compañeras de profesión. Tampoco nos hace NINGUNA gracia que nos la metan hasta el fondo como si estuviéramos huecas por dentro, porque NOS DUELE, y más aún cuando son grandes pollones, o que nos introduzcan cuatro dedazos en la boca hasta la garganta y nos la abran como si fuéramos peces a los que se quita el anzuelo. Esas cosas nos dan arcadas. Y además, ni siquiera resultan estéticas o morbosas.

Entonces, Sandra, pese a todo lo que me cuentas sobre el mundo del porno y que tanto te cabrea, indigna y repele, ¿cuales son en verdad los motivos que te hacen regresar a este género, si realmente no estás tan convencida de querer hacerlo?

En realidad, vuelvo al porno y al mundo del espectáculo erótico porque después de recuperar la línea, algo que me ha exigido esfuerzo y dedicación, y operarme el pecho para estar de nuevo en forma y sentirme guapa y bien conmigo misma, la gente se sigue acordando de mí y me pide casi a diario que vuelva al ruedo. Lo mejor es que me siguen contratando después de casi 14 años de carrera en este mundillo.

Si además de actriz fueses ya directora de cine para adultos, ¿cuál crees que sería tu sello personal en el género o la seña de identidad tus películas?

Me encantaría hacer unas escenas de sexo muy, muy eróticas, donde lo explícito se vea muy poco. Sensualidad, sexo y erotismo, que parezca que vayan a hacer y lo hacen pero no ves lo que hacen. Y que al ver mis pelis tu mente vuele, que se imagine todo lo que no ves de manera explícita y te pongas locamente cachondo/a. Lógicamente, habría sexo explícito, pero lo justo. Espero que el espectador, cuando llegue el momento explícito, ya esté a punto de correrse. En este sentido ya estoy buscando localizaciones y actores para probar hacer un par de escenas en este plan y comprobar la aceptación que pueden tener.

Sería entonces una considerado como una novedad dentro de la industria del porno actual…

En realidad no estaría innovando nada. Solo quiero que vuelva un tipo de porno que ya está olvidado… Se quedaron muy atrás las buenas películas que se producían antes, porque la tecnologías van avanzando y se dan paso a otras posibilidades, como las descargas de vídeos X por internet. Ahora todo se abarata aún más y se simplifica en exceso con una forma de mostrar el sexo más directa y al grano, que a mí, por cierto, no me gusta en absoluto ni veo como posible espectadora, pero que se que tendré que rodar como actriz por que es justo lo que se consume a día de hoy, me guste o no.

Creo que porías de aprovechar esta entrevista anunciando tu regreso al porno para dejar claro qué tipo de cosas querrías hacer y cuáles no, ¿no te parece?

Pues mira, quiero hacer un porno donde, lógicamente, se vean escenas de sexo vaginal o anal, pero que cuando lleguen a ese momento cumbre de la escena justo cuando se vaya a llegar al orgasmo y ya estén a punto de correrse con lo que han visto antes, se pase a sugerir, mostrar con sensualidad. Me toco, pero tú no lo ves. Erotismo, en definitiva, que siempre es lo más excitante. La gente aún me pide que vuelva a rodar escenas de felaciones o masturbaciones como las que tenía colgadas hace unos años en mi página web. Gustaban mucho, y te aseguro que las hacía sin necesidad de derrochar tantas babas… Eran unas pajas lentas, sin lubricantes, sin prisas. No siempre el mejor sexo es el más sucio.

O sea, que lo tienes clarísimo, si vuelves a grabar porno con productoras será con condiciones. ¿Tú crees que aceptarán?

Ya te digo que si regreso una vez más al porno es porque tengo las cosas muy claras. Me niego a grabar ese tipo de escenas de sexo machista tan asimilado ya en la mayoría de las productoras que te contratan, donde te pegan, donde te humillan como mujer e insultan con calificativos tan gratuitos como “zorra”, “guarra” o “cerda”. Quizás corra por mis venas demasiado el tema de la dominacion hacia el hombre y depende de lo que me propongan realizar no lo aceptaré. Se que tengo que apartar el BDSM de mi mente si quiero hacer buen porno, o al menos, un tipo de porno para que consuma el sector masculino.

Creo que con esto ya podríamos dar por finalizada esta entrevista, a no ser que aún quieras decir algo más para que tus fans sepamos algún secretillo “confesable” sobre ti…

Se me olvidaba decir que en la intimidad me gusta practicar sexo con música de Rammstein y follar mirándome al espejo, sobre todo cuando se la chupo a Sergio, mi marido… Pero más que sexualmente cañera, como se me ve en los vídeos porno que me hacen grabar como actriz, soy tirando a sensual y desbordo erotismo cuando estoy inspirada. Igualmente quiero aprovechar dos líneas extra para decirles a la familia Tapia que gracias por estar ahí, por querernos, apoyarnos y ayudarnos con el peque: sois nuestra familia postiza. Ellos me ayudan que no te imaginas con el niño y con muchas cosas otras cosas, en serio, y desde esta entrevista de alguna manera quería poder agradecérselo y decirles que les quiero mucho, que les queremos ambos, ya que nunca les digo estas cosas por vergüenza y necesito que sepan lo importantes que han sido para nosotros.

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