Alaska: “PL’ lleva 30 años proponiéndose conseguir lo imposible”

‘Primera Línea’ cumple 30 años. Y si tuviésemos que resumir esos tres decenios en una sola palabra, la candidata más obvia tal vez sería ‘Alaska’, el nombre de nuestra colaboradora más ilustre, la que mejor nos define y la que lleva apareciendo con regularidad en nuestras páginas casi desde el principio. Aprovechamos para entrevistarla.

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Texto: Rafa Cervera Ilustración: Santiago Sequeiros Fotos: Joan Crisol | 11/05/2015 - 17:05

Si hay un personaje público cuya trayectoria esté vinculada a la de ‘Primera Línea’ desde que la revista empezó a editarse hace ahora 30 años, esa es Alaska.

Colaboradora intermitente desde los primeros días de la revista, y por supuesto, nombre habitual en sus páginas como artista y animadora cultural, Alaska (Ciudad de México, 1963) ha venido siendo una presencia casi continua en la revista, ya sea en sus facetas con Dinarama y Fangoria como en su etapa como empresaria.

La entrevistamos al respecto y el resultado no deja lugar a dudas acerca de la naturaleza de su muy intensa relación con ‘Primera Línea’ durante estas tres décadas.

 

Primera Línea cumple 30 años. ¿Por qué casi parece un milagro que una publicación en papel llegue a esta edad?

A lo mejor hace 30 años esto no era un milagro, y eso nos da la perspectiva del cambio que ha sufrido el papel, que para mí es lo que sigue siendo la prensa: el papel. Internet es una colección de titulares y de blogs personales.

¿Cómo describirías tu relación con ‘Primera Línea’ a lo largo de estas tres décadas?

Por un lado siempre está esa relación que yo puedo tener con algunos medios desde el punto de vista pasivo, es decir, que soy entrevistada y fotografiada por ellos. En el caso de ‘PL’, he sido portada en tres ocasiones. Y luego está la relación activa, la de formar parte del staff editorial que ha tenido la revista a lo largo del tiempo.

Empezaste en el número seis como entrevistadora. ¿Cómo surgió esta iniciativa?

Fue idea de Damián [García Puig, creador de la revista y su director en esa época]. Se lo propuso a Pito [entonces mánager de Alaska] y él me lo propuso a mí. Y yo, como siempre que se trata de hacer cosas nuevas, dije que no. Ya lo dice mi madre, “ella siempre tiene el no por delante”. Así que dije no, y al rato “bueno, venga”, y cuando llegó el día de hacer la primera me arrepentí de haber dicho que sí y cuando  llevaba varias las hacía con los ojos cerrados. Es un poco la historia de mi vida. Me había pasado un año antes con “La bola de cristal” y mucho antes con la película de Pedro [“Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón”]. Si no me equivoco, aquellas entrevistas fueron las primeras que hice desde que escribí en el fanzine ‘Kaka de Luxe’. No estaba muy entrenada, pero también he de decir que Isabel Vallina [colaboradora en la primera etapa de ‘Primera Línea’] se ocupaba de la producción, la transcripción y la edición. Ella le daba la forma.

¿Escogías tú a quién entrevistar?

Sí, pero siempre dentro de unos perfiles teóricamente polémicos. Se buscaban personajes fuera de mi ámbito, sobre todo relacionados con la política, la sociedad, que no tuvieran nada que ver, al menos en teoría, con la esfera cultural y musical moderna del momento. Hice cinco entrevistas en total, pero hubo una que se quedó inédita, la de Gunilla von Bismarck. No se publicó porque no resultaba. Damián  buscaba algo más confrontado, un periodismo más insidioso, un poco menos María Teresa Campos y más Risto Mejide. Y yo soy más Campos, obviamente. Probablemente la de Gunilla no tenía ningún punto conflictivo y se quedó en el tintero.

Una de esas entrevistas fue a Manuel Fraga.

Sí, y fue lo de siempre en estos casos, más que profundizar en nuestras diferencias lo que busqué fue hablar de lo que me interesaba sobre él, su etapa de ministro, inventor de cierta forma de entender el turismo en la España desarrollista. En estos casos yo siempre busco el punto en común pero claro, a veces no resulta. No lo hago como una declaración de principios sino porque me sale, es algo que tiene que ver con mi carácter. Porque como espectadora también me gusta eso y soy coherente con ello. No admiro nada al periodista agresivo. No me aportan nada más que ponerme de mal humor cuando los veo entrevistando a alguien y pienso, “qué maleducado eres, tío”.

¿Algún entrevistado te sorprendió especialmente?

Yo iba muy rendida a los pies de [el abogado y entonces político centrista Antonio] Garrigues Walker un poco por todo, tanto por su ideología como por su atractivo sexual. Y me quedé como a medias  porque España es España, esto no es Estados Unidos y los Garrigues no son los Kennedy. Yo entonces ya estaba metida en la reivindicación de los derechos de los animales y hubo ciertas respuestas suyas que no tenían nada que ver con mi idea de progresismo y cambio. Pero sexy era, y además un rato, el señor. También hubo una entrevista con Enrique Tierno Galván  que fue desagradable porque estaba muy mal de salud y yo lo que quería era terminarla porque no estaba en condiciones de estar allí haciendo una entrevista.

¿Y te quedaste con ganas de hacer a alguien?

A Carlos Garaikoetxea [lehendakari por el PNV entre 1979 y 1984], que para mí sí que era un sex symbol.

Como personaje, la segunda portada que protagonizaste fue cuando Dinarama publicó ‘Fan fatal’ (1989) en plena eclosión acid house.

Recuerdo muy bien aquella etapa y también cómo era la revista entonces. ‘Primera Línea’ empezó con esta idea de reportajes y entrevistas y fue cogiendo poco a poco el pulso de lo que ocurría en el underground, en los fanzines como el que hacía Pedro Calleja [autor de la citada entrevista] que empezó a colaborar en la revista. También empieza el mundo de las discotecas y los clubes y ‘Primera Línea’ le da una cabida enorme. El acid tuvo presencia así como la aparición de nuevas sustancias de recreo. En los 90 estaba presente todo eso, aparte de los temas de contenido sexual que los comenzó Miguel Ángel Arenas [periodista muy vinculado a la movida y colaborador en la primera etapa de ‘PL’]. Eran casi de turismo sexual y por lo tanto, muy rompedores en su momento, porque los titulares eran tipo “¿Qué hacer en Bali para follar?” o “Ibiza follando”.  Esto que es muy del ‘Primera Línea’ actual ha tenido un hilo conductor a lo largo del tiempo, desde el comienzo.

Y esa actualidad nocturna de la que hablabas antes también te hizo ser protagonista.

Sí, porque es cuando yo tengo la discoteca Stella y el club Morocco y aparezco en la revista también a través de las fiestas, de la actuaciones de Diabéticas Aceleradas. La revista reflejaba muy bien esa actividad nocturna no solo madrileña sino de otras ciudades. Y se dio cobertura a nuevas bandas como Lions in Love o Killer Barbies, ‘Primera Línea’ le prestaba más atención que revistas estrictamente musicales. También se reflejaba ese mundo más travesti, más homosexual. Era una publicación transgresora que hablaba de drogas, sexo, cine de terror, Traci Lords, Elvira…

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Volviendo a la entrevista de Calleja en ese número, había un despiece muy divertido con consejos de cama de Carlos, Nacho y tuyos. Y entre otras cosas tú recomendabas “ser superapasionada aunque pases total del otro”.

Ah, bueno, claro, hay que ser actriz siempre, sobre todo cuando pasas, cuando no pasas no hay que actuar. Ante todo hay que quedar bien [ríe]. Luego ocurre que la confianza da asco, pero hasta que eso pasa, hay que quedar bien. Yo creo que también hubo otra entrevista que  incluía un especie de póster central donde contestábamos a la vez 100 preguntas Carlos, Nacho y yo. Y una de las preguntas era: “¿Habéis pagado alguna vez por servicios sexuales?” Y la única que había pagado era yo. Me parece que las preguntas eran de Guillermo [Hernáiz, director de la revista entre 1989 y 2010]

Desde 2008 vuelves a colaborar con la sección ‘Cara a cara’, que escribes a medias con tu compañero en el dúo Fangoria, Nacho Canut. ¿Cómo es vuestra dinámica de trabajo?

Fue Guillermo quien me propuso hacer la sección con Nacho. ¿Cómo decidimos los temas? Pues si hay que entregar la sección el día 20, el 18 entramos en pánico, nos llamamos o nos escribimos un mail escribiendo en el asunto:“Primera Línea!!!” Entonces uno da una idea, el otro la acepta y así hasta que nos ponemos de acuerdo. Hasta que se publica no sabemos nada de lo que ha dicho el otro o si estamos en desacuerdo. Pero creo que nunca he leído una opinión de Nacho que me haya sorprendido, lo conozco tan bien…

¿Y al revés?

¿Realmente crees que ha visto alguna vez un artículo suyo? Seguro que no… [como están los dos en el estudio de grabación se acerca a preguntarle]. Me ha dicho que no, que nunca.

Tu portada más reciente fue con motivo del 25 aniversario de la revista, donde apareciste en compañía de algunos de tus compañeros de viaje.

Sí, el concepto fue nuestro, Fangoria y su mundo. Es un concepto recurrente y es más de Nacho que mío porque a él siempre le gusta que haya algo alrededor que desvíe la atención, cuando más jolgorio haya más tranquilo está él. Eso lleva a que a veces aparezcamos con las Nancys Rubias, Topacio Fresh, Silvia Superstar, Spam… Eso y lo que decía Paloma Chamorro, y es que yo no tengo la culpa de tener amigos con tanto talento. En concreto en esa sesión estaban Marta y Mario Vaquerizo, Topacio, Lara Sajén, Silvia Supertsar…

Y para la ocasión fuiste entrevistada por Torito, ¿qué puedes decirme de la experiencia?

Torito no ofende, y por eso consigue que la gente conteste y que gente que jamás saldría en Interviú cobrando acabe haciendo gratis ‘Primera Línea’, que me parece genial porque es todo un logro. Torito no ofende ni a los maricones ni a los heterosexuales ni a las chicas y la gente se abre y no tiene problema en contar cosas que no contaría en ‘Sálvame’ cobrando… Ese es el don de la revista, tiene grandes exclusivas tanto a nivel periodístico como fotográfico, con gente que no se desnudaría habitualmente.

Al margen de que colabores en la revista, dime algún aspecto de ‘Primera Línea’ que te haga sentir cercana a ella.

Me gusta esa especie de línea editorial que busca conseguir lo imposible que a día de hoy creo que tiene mucho valor. La revista ha evolucionado por un mundo paralelo extraño donde tampoco manda especialmente la promoción, va a su rollo, y eso tiene un gran valor. Espero que se mantenga muchos años más.

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