Coalición Canalla: cinco coctelerías como cinco soles

¿Te apetece un trago? Pues aquí tienes una selección de las coctelerías españolas en las que podrás degustar alcohol mezclado de la forma más explosiva.

Dry Martini
Luis Landeira | 29/01/2013 - 15:55

“Bebiendo, me paso el día bebiendo, la coctelera agitando, llena de soda y vermú”, cantaban hace ya 30 años los benditos Pegamoides. El estilo de vida hedonista y naif que proponía la canción sigue tres décadas después tan vigente como siempre. Y, ya puestos a beber, mejor hacerlo en un sitio de un cierto postín.

Hay para elegir: día a día, las coctelerías españolas se multiplican y aumentan su prestigio internacional, basado en la creatividad de sus bartenders y la calidad de sus materias primas. Hoy, en Coalición Canalla, el rincón gamberro y festivo de la web de ‘Primera Línea’, nos ha dado por visitar cinco de los mejores bares de cócteles de nuestra piel de toro. Como se suele decir, no están todos los que son, pero sí que son todos los que están.

Dry Martini
(Aribau, 162-166. Barcelona)

Fundada en 1978, esta coctelería está ubicada en uno de los locales con más encanto de la Ciudad Condal. Su decoración es clásica, pero dotada de un elegante estilo retro que nos transporta a los bares británicos de los años 40. A las mezclas, el célebre maestro coctelero Javier de las Muelas, que se ha ganado su fama a pulso. No dejes de probar uno de sus dry&tonics con aires de frambuesa, wasabi o menta: todo un regalo para el paladar. Además, merece la pena arriesgar el gaznate y darle un tiento a su exclusivo Carnyvore, un sorprendente cóctel sólido servido dentro de una planta carnívora.

Le Cabrera
(Bárbara de Braganza, 2. Madrid)

Más que una coctelería, un gastrobar. O, mejor dicho, El Gastrobar de moda en la Villa y Corte. La decoración, obra de Luis Gallusi, recuerda a los clubes de los años 20. Y poseen una colección de más de 150 cocteleras de todos los tiempos y lugares. El espacio está dividido en dos barras: en la de arriba, el chef Benjamin Bensoussan prepara medias raciones (pide la crema de mango o la moluscada). Y abajo se encuentra el genial coctelero Diego Cabrera, mezclando combinados legendarios como el Fresh Ginger o el Grumpy. En el aire, suena una música swing que nos recuerda a tiempos mejores.

Clandestino Bar
(Marqués de Dos Aguas, 6. Valencia)

Al estilo de los locales clandestinos de Nueva York, este drink club ofrece un espacio moderno y vintage para catar cócteles de autor. La barra fue diseñada por el gran Philippe Starck y el mobiliario retro recuerda poderosamente a la estética de la Ley Seca.  Amén de los susodichos cócteles, el cliente tiene a su disposición una carta con más de 80 ginebras, ya que el gin tonic es la especialidad de la casa. Eso por no hablar de su larga lista de destilados premium, la mayoría de importación: ¡tienen hasta el Macallan de 20 años! Un lugar perfecto, pues, para el after work o para tomar la primera copa.

Uno Está
(Real, 14. Vigo)

En el corazón del Casco Antiguo de Vigo, se encuentran los bajos de Casa Bárcena, un edificio emblemático que data de 1863… y aberga la coctelería más cool de Galicia. Por ubicación, decoración y espíritu, “Uno Está” recupera la tradición de los viejos bares, donde te podías tomar lo que te diera la real gana: vinos, cócteles, vermús, espirituosos y un largo etcétera. Basada en el modernismo de los 50, la decoración mezcla líneas puras con formas orgánicas. Y la programación musical, a cargo del colectivo Arkestra, alterna DJs y actuaciones en vivo, tanto de jazz como de sonidos más contemporáneos.

Bar Americano
(San Fernando, 2. Sevilla)

La mejor coctelería de Andalucía. Y todo gracias a la mano maestra de Antonio Ojeda (ex del Dry Martini), que orquesta esta barra de diez metros ubicada en la planta baja del Hotel Alfonso XII. Su estética art decó es imponente, con espejos biselados, paneles de madera azul pavo real, lámparas cromadas o sofás de terciopelo. Presidiendo la estancia, un retrato de Alfonso XII. Y es que disponen de una carta digna de un rey, en la que brillan cócteles exclusivos como el que lleva el nombre del hotel: una mezcla mágica de coñac, Dubonnet y Moët Chandon. ¿La música? Piano o bandas de jazz. Siempre en directo.

Esto es todo por hoy. Si este artículo ha despertado en ti unas irresistibles ganas de beber, no te cortes. Tómate un trago… y tus problemas se esfumarán. Porque la realidad es una alucinación causada por la falta de alcohol.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados