Vicio y subcultura El porno después de Tumblr

En Vicio y subcultura toca lamentar la prohibición de pornografía en Tumblr, esa red social decadente pero imprescindible, porque en ella se vienen generando los memes triple X que arrasan en otros canales.

Porno en Tumblr
Javier Blánquez | 05/12/2018 - 13:24

La noticia más importante del mes para el porno no es que Greg Lansky haya decidido hacer lo mismo que ya hacía pero con los tíos enfundados en monos de neopreno -qué decepción lo de Tushy Raw, con el potencial que tenía-, y que aún así vaya a seguir haciéndose de oro comercializando ñogo-ñogo deluxe, sino que la red social Tumblr ha decidido que a partir de finales de este diciembre -y por tanto, esta es una situación que se hará efectiva a partir de 2019- ya no permitirá que se cuelgue porno en sus páginas.

Esto es importante porque, de entre toda la telaraña de sitios, páginas, canales y plataformas que ayudaban a la difusión del porno en internet, Tumblr tenía un papel importante como generador de memes, que puede parecer una chorrada, pero que no lo es en absoluto.

También hay que decir que no hay demasiado que lamentar, porque desde que Instagram apostó por hacerse con el grueso del mercado de las redes sociales, aquellas plataformas utilizadas sobre todo por millennials o adultos con síndrome de Peter Pan -léase, Snapchat y Tumblr- han sido absorbidas por el nuevo juguetito de Mark Zukerberg, y sobre todo a partir de la implantación de los stories, la gente ha empezado a derivar más y más hacia la red de las fotos cuquis con filtro.

Porno en Tumblr

 

La resistencia

Pero aunque Tumblr estuviera muerto, o al menos bastante tocado, o como mucho no en sus mejores momentos de principios de esta década, como decíamos, su papel era importante sobre todo por los gifs animados que podían utilizarse como memes.

Para entendernos, a la hora de difundir porno en internet, la cosa funciona mediante un sistema de dos niveles: el principal es el de la difusión de contenido de categoría “mayor”, si se permite la palabra: es decir, la comercialización de vídeos, películas, etcétera, siempre buscando al público capaz de pagar una suscripción mensual por acceder a nuevo material de sus productoras/actrices/actores favoritos. Es lo que llamaríamos el porno/porno, o el porno en su máxima expresión, que es la del acto sexual filmado con intenciones diversas (incluso perversas).

Pero para que la gente vaya a estos sitios y pague su dinero por descargarse material, hay que hacer una buena campaña de publicidad que, como no se puede ejecutar a través de los medios convencionales, se hace a través de las redes sociales. Y eso es algo complicado, porque la mayoría de las redes con más visibilidad –Facebook, Instagram– no permiten contenido explícito. Cuántas veces habrá sucedido que por colgar una foto en la que se veía un tímido pezón, o una cara recubierta de algo parecido a lefa, o cualquier otra cosa que el algoritmo de Facebook detectara como impropio -lo que va de la Maja Desnuda de Goya a una foto de Ana Guerra en bikini saliendo de la piscina-, a uno le han bloqueado la cuenta durante algunos días.

 

Aires más cálidos

Pero hay otros canales que no tienen esa censura. Twitter es uno de ellos. En Twitter, si usted sigue a sus actrices porno favoritas, verá como con cierta asiduidad estas generan este tipo de contenidos: enlaces de venta de películas, comentarios casuales sobre las producciones o sobre su vida privada, y luego contenidos multimedia de tres tipos que son fotos (o galerías de fotos en las que se alimentan a base de penes tiesos), fragmentos de vídeo y gifs animados, ya sean publicadas por ellas mismas o vía RT (retweet).

Porno en Tumblr

 

Los gifs animados están bien porque permiten congelar un momento cumbre muy especial y muy breve -una enorme eyaculación disparada como la bala de un cañón napoleónico, o un squirting especialmente fluvial, o una ingesta rápida de rabo hasta la raíz, técnica que todo el mundo sabe que se llama “garganta profunda”- con una secuencia de imágenes fulgurantes. Es como una tarjeta de visita, una breve presentación de quién soy y qué sé hacer. Eso, para abundar en el glamour y la popularidad de las actrices, era muy útil.

Y ahora, hagámonos la pregunta: ¿de dónde salen esos gifs? ¿Quién los hace?

La respuesta está en Tumblr. Tumblr ha creado una estética propia que pasa por la estética retro-nostálgica psicodélica ochentera, por ejemplo, y también ha fomentado la cultura del meme. La cultura del meme consiste en resumir momentos de la actualidad, sentimientos, impresiones y críticas en un breve impacto audiovisual, que a veces incluye texto, y que reduce la información en un breve chispazo de significado.

Por ejemplo, un gif animado de una actriz que nos guste, transformado en meme cuando se viraliza o se convierte en “icónico”, puede darnos en apenas dos segundos una idea completa de las artes eróticas de nuestra estrella en cuestión. Puede decirnos que tiene una mirada feroz. O una lengua larga. O cara de vicio. O que la chupa como si fuera una boa constrictor comiendo regaliz. Y tal y tal, como diría Jesús Gil.

Porno en Tumblr

 

Ahora que estamos en época de candidaturas para los premios más codiciados del porno, y de posterior cosecha y rentabilización de esos premios, la comunicación online es importante. Hay que poner todos los links que sean precisos a las páginas de votación, dirigir público a tu Snapchat privado (donde funcionan las cosas igual que en una webcam, cobrando una pequeña aportación monetaria), crear una comunidad en onlyfans.com que pague una suscripción mensual por contenido exclusivo, o directamente crear o fortalecer la marca.

Los gifs, en eso, son una herramienta estupenda. Los gifs, decíamos, salen casi todos de Tumblr. Las redes sociales mayoritarias se nutren de ellos. Y vale, nos seguirán quedando los memes de Vox, que son el último grito en memes, pero nos vamos a perder los de Adriana Chechik erupcionando líquido de su potorro como si fuera un géiser en el norte de Noruega.

 

Nuevos tiempos

O sea, que el porno va a cambiar. Cambiará sobre todo en su comunicación: se incrementará el vídeo y la fotografía, y se reducirá el gif.

Habrá menos memes. O quizá las personas que hacen memes, que son personas normales -es decir, no es gente con mucho tiempo libre, sino gente asqueada en sus trabajos grises que, al acabar, o en las horas muertas, hace memes para sentirse viva-, terminarán migrando a otra plataforma que no aplique filtros de censura tan estrictos. Tumblr había sido un paraíso, y ese paraíso ahora se cierra para el pornófilo. Seguramente, es el último clavo en el ataúd de Tumblr, una plataforma que se moría, como en su día se murió Fotolog, o agonizó Myspace. Lo que quiere el mundo del porno es libertad, y si no se la dan aquí, se la darán en otro lado. Los memes y los gifs volverán.

Porno en Tumblr

 

Lo que quizá no vuelva quizá sea el archivo de imágenes porno de Tumblr, algo que afectará a quien las coleccione. ¿Alguien colecciona gifs y memes? Sabemos de gente que colecciona películas enteras, escenas de cierta actriz o de cierta productora, aunque los gustos son variados. Y por eso, si hay coleccionistas de memes porno, nosotros nos solidarizamos con esa gente, porque el vicio y la subcultura no tienen límites, y aquí todos somos hermanos.

Lo que está claro, es que el porno existirá en internet. Si es que internet se inventó para eso, para qué engañarnos, ya lo dijo un político polaco (de Polonia). Y mientras haya vídeos completos a calidad aceptable para que la gente se toque cuando toque, qué más da que haya unos pocos memes o no. Cambiará el porno, pero poquito, porque lo importante, por ahora, todavía no lo ha prohibido nadie.

 

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