Llegando al orgasmo: las claves de la masturbación femenina

¿Ya no te preocupa fingir un orgasmo? ¡Di basta! La sexualidad femenina ha sido reprimida durante mucho tiempo y esto ha derivado en una falta de conocimiento del orgasmo femenino, principalmente por parte de las mismas mujeres.

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Redacción | 26/03/2018 - 10:00

¿Estás en ese momento en que ya no te preocupa fingir un orgasmo? ¡Di basta! La sexualidad femenina ha sido reprimida durante mucho tiempo y esto ha derivado en una falta de conocimiento del orgasmo femenino, principalmente por parte de las mismas mujeres. Es el momento de actualizar tu vida sexual y plantearte el reto de conseguir estimular tu punto G al máximo contigo misma. Al hacerlo cambiaran tus relaciones y con ello, tu vida.

Caricias y masaje: despierta tu mente

Ante todo, debes preguntarte a ti misma si sabes dónde y cómo te gusta que te toquen. Si tu respuesta es más bien confusa, te animamos a que lo descubras. ¿Cómo empiezo? Igual que haces con tu compañer@ sexual, prepara la escena cómo te apetezca más: velas aromáticas, luz tenue, pétalos, con un poco de música relajante y sensual… y casi sin darte cuenta conseguirás despertar las zonas del cerebro relacionadas con el placer. Poco a poco, cuando ya estés relajada empieza a acariciarte el cuerpo desde los brazos a los pechos, pasando por la barriga hasta llegar a tus muslos. Incluso puedes verter un poco de aceite de masaje en tus manos y probar de darte un masaje relajante.

El cerebro: el órgano del placer

Cuando ya estés cómoda con la situación, puedes pasar al siguiente nivel: dar rienda suelta a tu imaginación. El cerebro es el órgano de placer por excelencia. Si te cuesta, puedes acudir a libros eróticos o alguna película subidita de tono para dejarte llevar.

Movimiento de dedos: cogiendo ritmo

El ambiente ya está ardiente, adéntrate entre tus piernas y empieza a estimular. Para comenzar, sitúate en el inicio de tus labios mayores* y, con tus dedos índice y corazón haz movimientos en círculos y ve aumentando poco a poco el ritmo. Luego, desliza tus dedos arriba y abajo por tus labios menores y cuando vuelvas a bajar, rodea con tus dedos la entrada vaginal. Y recuerda, puedes repetir este paso todo lo que necesites.

Si tus dedos no alcanzan: hay alternativas

Ábrete paso levantando ligeramente el capuchón que cubre el clítoris y haz movimientos circulares con tu dedo del medio. A medida que te guste, puedes ir aumentando la velocidad y la intensidad de las caricias. Si sientes que tu mano no es suficientemente potente para hacerte vibrar, puedes probar con juguetes eróticos diseñados para estimular tu clítoris, como el masajeador de clítoris Diva, de Platanomelón.

Estos pasos te ayudaran a conocer tu zona íntima mejor que nadie y dejar de una vez por todas de fingir orgasmos. Pero un aspecto clave para conseguirlo del todo es mantener comunicación constante con tu pareja sexual a la hora de tener relaciones. Es hora de empezar a hablar y hacer saber qué nos gusta en la cama y qué no sin tapujos. Sólo así podrás disfrutar de un orgasmo femenino pleno.

Ahora que ya sabes cómo llegar al orgasmo, con o sin ayuda externa, no hay nada que te impida conocer a tu nuevo amigo más fiel, el orgasmo.

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