Mad Men Lab: el mismo gol, una y otra vez

Otro motivo de extrañeza para Silvia Cruz en su aproximación al universo masculino: ¿cuántas veces puede un ser humano llegar a disfrutar con el mismo gol? ¿Es que acaso el fútbol es la única actividad que vuelve a los hombres multiorgásmicos?

El mismo gol
17/12/2012 - 12:09

90. Ese es el número de goles que ha marcado Leo Messi en lo que llevamos de año 2012, dejando atrás en el ránking histórico de goleadores a todo futbolista viviente y la inmensa mayoría de los del más allá. Pero yo creo que hay que empezar a contar los goles de otra manera. Si tenemos en cuenta la de veces que se han repetido los tantos de Messi, no solo en España sino en todo el mundo, el argentino ha debido meter algo así como un millón. Y Cristiano Ronaldo, medio millón. Y Radamel Falcao, que también está que lo parte, otro medio.

Yo disfruto con un golazo como el que más, queridos. Pero a ver, ¿alguien podría decirme qué gusto hay en ver una y otra vez, una y otra vez y una y otra vez los goles de la jornada repetidos? Incluso el más sobrio de los aficionados siente un impulso irrefrenable de ver una y otra vez, una y otra vez y una y otra vez los goles de su equipo y del rival. Los días que se marca poco, parece que incluso a los periodistas deportivos les falta algo, y quizás por eso repiten más veces las mismas imágenes.

Lo he comprobado. En algunos programas deportivos, a falta de muchos goles, se repite la jugada que ha propiciado el acierto en portería con alguna música insoportable de fondo y se completa la ¿información? repitiendo lo mismo pero esta vez, a cámara lenta, no sea que hayamos perdido detalle.

Verlo para creerlo

Qué cansancio. Juro que incluso a mí, que no solo soporto el fútbol, sino que incluso me gusta, me parece demasiado. He intentado averigüar por qué los machos futboleros se quedan enganchados a la pantalla cuando empieza la enésima repetición del gol. Y no he obtenido respuesta. Muchos aseguran que no es verdad y que podría pasar perfectamente sin ver ese loop infinito de goles repetidos. Mentira. Es llegar a la sección de deportes de cualquier informativo y producirse la mutación: se enervan, los ojos se resecan por falta de parpadeo y son capaces de morder a su propia madre si les interrumpe. Los más leídos pretenden disimularlo y hacer como que siguen con una conversación que hace rato que no saben ni de qué va. Y en este caso, los ojos además de resecarse empiezan a bizquear. ¡Imposible perderse la octava vez que han visto el gol en un mismo día!

Hay goles que merecen observación. Sí, sí, es así, no tengo duda. Hay jugadas que requieren ser vistas al detalle y guardarlas en la cabeza para el resto de la vida. Pero es que esto sucede incluso con los goles más churro que una pueda imaginarse. Si es de tu equipo, vale un potosí, qué carajo. Qué importa que el delantero lo haya metido a la remanguillé, que el balón haya tocado un dedito de la mano del jugador y hubiera tenido que ser anulado… Si es tuyo, mola. Si es de los tuyos, hay que verlo hasta que te den ganas de vomitar.

Esto que hacéis, hombres, no es nada entrañable. ¿No os basta con el gol en sí, con la jugada en directo, con una sencilla repetición o dos para ver los detalles de la jugada maestra? ¿Qué clase de demonio se apodera de vosotros en el trance de la repetición?  Aunque algo sí os envidio: esa aparente capacidad para confundir pasado con presente y olvidar lo visto, el privilegio de ver la novena repetición como si no lo fuera. Algunos, tienen tanta de esa capacidad que, casi sin darse cuenta, cierran las manos, las convierten en puños y se levantan del asiento para celebrar… la décima repetición de un gol de Messi.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados