Mad Men Lab Vicky, la ‘choni’ divina

Ahora que hace ya unos cuantos años de su paso por Madrid y que de las spice girls apenas queda el recuerdo, ha llegado el momento, en opinión de Silvia Cruz, de reivindicar a ese gran icono del poligonerío refinado y con aspiraciones que es Victoria Beckham.

Victoria Adams
Silvia Cruz | 23/04/2014 - 16:57

Hoy, este laboratorio de hombres se fija en una mujer: Victoria Beckham. Esta señora acaba de cumplir 40 años y ha tenido que soportar durante casi toda su vida pública que le caigan chuzos de punta por estar demasiado flaca, por tener demasiados hijos, por ser demasiado borde o por querer ser diseñadora.

Pero esta moza, a la que muy probablemente falten carnes, se ha salido con la suya en casi todo lo que se ha propuesto, lo que a estas alturas no sé si ha sido fruto de su trabajo o de pura cabezonería. Y aunque solo sea por su capacidad para salir adelante riéndose de su sombra bastante más de lo que seguramente parece, por haberse colgado del brazo al guapísimo David Beckham durante tantos años y por hacer oídos sordos cual estatua de sal a tantas barbaridades dichas sobre su persona, a mi me resulta simpática.

 Acosada

No le gustó Madrid y yo la entiendo. No porque la capital española no sea un lugar maravilloso, sino porque todavía somos lo suficientemente casposos como para perseguir sin descanso a una choni venida a más, que es lo que es Victoria, no nos engañemos. El olor a ajo y ese empeño por comer bastante y bien que tenemos muchos en España no iba con las dietas de caldos y zumos que tan bien conocen en Los Ángeles, donde ha encontrado su paraíso en la tierra. Allí está Vicky como pez en el agua. Allí se ha convertido en diseñadora y ha tenido (por fin) a su hija después de haber engendrado tres hijos.

La prensa rosa y amarilla la ha llamado cornuda tantas veces como ha querido. Incluso llegó a salir una canguro que cuidó de sus hijos a decir que tuvo un lío con el señor de la casa. A ella ‘plin’. Ni una sola declaración al respecto. Tampoco las hizo cuando la incombustible Anita Obregón salió a contar que la Beckham estaba celosa de ella y que se lo había hecho saber en el gimnasio. “Barbie geriátrica”, dice que la llamó y eso habla mucho del humor de mala malísima que se gasta Vicky, otro punto que la hace divina a mis ojos. Porque a todo esto, ella sigue callada, sin decir ese insulto es mío.

Yo lo veo claro: si hace diez años era el momento de David, ahora es el momento de su mujer. Tanto ir y venir, tanto país incómodo recorrido, tendrán su justa recompensa en la tierra de las oportunidades. Que si que flaca, que si que borde, que si que estúpida, que si que pija, que si qué tonta. A ella todo eso le ha dado igual. Sigue callada, haciendo lo que le viene en gana y tan contenta. “Que sigan ladrando”, debe pensar mientras ella sigue cabalgando a su puro antojo.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Nerea Garmendia: "Me encanta que me sorprendan en el sexo y en la vida"
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados