Coalición Canalla: Adée, el mejor antro de México

¿Te apetece desconectar por un instante de España, cuate? Pues deja de bostezar y acompáñanos en nuestra visita virtual a uno de los lugares más efervescentes del D.F.

Desfile de lencería
Luis Landeira | 26/11/2013 - 16:00

México lindo y querido, si muero lejos de ti, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí”, rezaba la famosa ranchera popularizada por Jorge Negrete. Pero mejor todavía es irse a México vivito y coleando... y no habrá mejor momento que este, cuando España es un erial apocalíptico donde cada vez hay más policía y menos diversión.

Por supuesto, en México también hay polis, pero es fácil comprarlos por un puñado de pesos y hasta convertirlos en tus guardaespaldas particulares. Ellos te escoltarán hasta las puertas de la discoteca de moda. ¿Y cuál es esa discoteca? ¡Pues Addé, hijo de la gran chingada! ¡Venga, ándale, ya verás cómo no te arrepientes!

Estilo Playboy

Primer consejo para entrar en Addé: debes vestirte por los pies. Ten en cuenta que la entrada está vigilada por “Popeye”, un insobornable portero que decide si puedes pasar o no a la discoteca y a quien le gustan muy poco las zapatillas y la ropa deportiva. Bastará con enfundarte una camisa bien planchada y calzarte unos mocasines para contentarlo.

Una vez dentro, puede que la decoración te suene, puesto que está libremente inspirada en la mansión Playboy, toques kitsch y vintage incluidos. Aquí Hugh Hefner se sentiría como en casa, y lo pasaría pipa pululando por el living, lleno de señoritas en paños menores y, sobre todo, en los señoriales reservados con camas del piso superior.

La pista, siempre a tope y echando humo, es otra de las grandes bazas del local, puesto que posee una iluminación y un sonido espectaculares y capacidad para unas 500 personas. El público está compuesto, en su inmensa mayoría, por gente guapa y pudiente. Con decir que el club Addé tiene incluso su propio torneo de golf

Fuego en la barra

¿Y qué música suena aquí? Pues si afinas el oído reconocerás una estimulante mezcla de dance, electrónica y house, con alguna que otra concesión al pop y a la música brasileña. Eso sí, todo muy bien pinchado por dj’s tan hábiles como César Absalón, Memo del Valle, Baby’O, Momis Alanis, Cassie Stevens o Samantha Morales.

Pero en Addé las mejores mezclas están en la barra: el bartender tiene algo de mago o alquimista, y es capaz de destilar tragos como el “Santería”, que combina Jägermeister, Hypnotique, mezcal y otros ingredientes, se flambea en una hoguera y se sirve en un vaso con forma de calavera. Sí, es un cóctel explosivo y mortal, pero hay que catarlo.

Tampoco es baladí el “Garra de Lobo”, trago molecular creado a base de espuma de distintos licores. Es peligroso, porque entra muy bien pero tiene efectos demoledores. Un par de ellos y entonarás sin vergüenza aquello de “que me entierren en la sierra al pie de los magueyales y que me cubra esta tierra que es cuna de hombres cabales”.

 

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados