Coalición canalla: Club P1, sólo para VIP’s

Lo difícil del Club P1, la discoteca de moda de Múnich, es que te dejen entrar, dado lo exclusivo de su admisión. Una vez dentro, la discoteca lo merece, ya que es una especie de paraíso en el que hay todo lo que te puedas imaginar.

Morbo en el jacuzzi
LUIS LANDEIRA | 08/10/2013 - 17:15

La Ópera Estatal de Baviera, la torre BMW, el FC Bayern München, la Puerta de la Victoria, la Alte Pinakothek, la Catedral de Nuestra Señora… Múnich es famosa por todas estas cosas, pero también por tener una vida nocturna que rivaliza con la de la mismísima Berlín y que se extiende por todo el centro de la ciudad y parte de sus barriadas.

Esta etílica urbe cuenta con magníficas cervecerías y hasta el Oktoberfest, todo un festival dedicado a la bebida oficial del país. Por si fuera poco, en sus calles hay decenas de pubs y coctelerías, frecuentes macro botellones, raves, conciertos y, por supuesto, discotecas. Vamos a adentrarnos en una de las más importantes: P1 ( www.p1-club.de )

Si no molas, no entras

El emplazamiento del club P1 no puede ser más especial: se encuentra en los bajos de Haus der Kunst (Prinzregentenstrasse 1), señorial museo consagrado al arte alternativo. Aquí, en el año 1983 se inauguró esta espaciosa discoteca, que empezó siendo un club privado para oficiales del ejército de los Estados Unidos destacados en Múnich.

Hoy, el P1 se ha convertido en disco de moda, frecuentada por modelos, futbolistas, actores y gente pudiente. Por eso, franquear su puerta no es fácil, sobre todo los viernes y los sábados. Conviene vestir con estilo e ir muy bien acompañado. Y aún así, los estrictos porteros podrían ponerte cualquier excusa absurda para no dejarte pasar.

Eso sí, una vez dentro del P1, es imposible aburrirse: tenemos 8 barras y dos amplias salas diáfanas y blancas, redecoradas por el diseñador Matteo Thun y dotadas con la última tecnología en materia de imagen y sonido. Y para los amantes del relax, hay una terraza y una zona chill out, con su propio bar, pantallas de video y hasta jacuzzis.

La discoteca de las valquirias

En lo referente a la música, aquí no es más que un agradable y estimulante acompañamiento: pinchadiscos invitados como Cassius Kline, Pierre Sarkozy o el DJ residente, Valero, destilan una atinada selección de sonidos house, electro y funk. Así se crea un ambiente propicio para el bailoteo elegante y el postureo de alto rango.

Y es que, como ya hemos comprobado en la puerta, en el P1 la moda es súper importante. No en vano, la discoteca alberga fashion shows y edita su propia revista de tendencias, llamada ‘P1 Magazin’, para cuya portada han posado celebrities como Kate Moss, Penélope Cruz o Cate Blanchett. Las tres han bailado también en esta santa pista.

¿Y qué me dicen de la surtida carta de bebidas? Aquí tienen de todo, como en botica. Desde mil y un cervezas y tragos premium hasta champagnes del calibre de Dom Pérignom o Armand de Brignac. Alcoholes que nos darán el valor y el coraje necesarios para “atacar” a las impresionantes diosas rubias que pululan por las estancias del club P1.

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