Coalición Canalla: Darling Cabaret, sexo en Praga

Nos escapamos a la capital de la República Checa para sumergirnos en el calor del club más erótico y más festivo de toda la galaxia.

Darling Cabaret, Praga
Luis Landeira | 26/02/2014 - 16:31

Cualquiera que viaje un poco, aunque sea con la imaginación, sabrá que Praga es ahora mismo una de las grandes mecas mundiales del sexo.

La “culpa” de semejante estado de cosas la tienen la liberalidad de sus leyes y la gran cantidad de bellezas explosivas por metro cuadrado que pueblan sus calles, algo de lo que da cumplido testimonio esta página web.

Como consecuencia de todo ello, la capital de la República Checa es una auténtica cantera de porno stars (aquí nacieron leyendas como Silvia Saint, Klarisa Leone o Angelica Kitten) y un hervidero de de agecias de “escorts” y cabarets.

Los cabarets son una buena alternativa a los más fríos “privats” (apartamentos privados), puesto que puedes escuchar música, ver buenos espectáculos y tantear un poco a las chicas antes de pasar a la acción. Así que vamos a tomarnos una copa y lo que caiga en uno de los más antiguos y prestigiosos de la ciudad: el Darling.

 

Entretenimiento para adultos

Muy cerca de la famosa plaza Wenceslao, donde en noviembre de 1989 una manifestación contra la brutalidad policial inició la Revolución del Terciopelo, está el Darling Cabaret. No tiene pérdida: es un edificio blanco de cuatro plantas, siempre rodeado de limusinas que llevan y traen clientes (se trata de un servicio gratuito).

El laberíntico y amplio local se divide en seis espacios y tres bares, de decoración casi lynchiana (paredes de terciopelo rojo, luz tenue) con toques del siglo XIX (marcos dorados, candelabros). Una legión de chicas pulula por todo el club, seduciendo clientes sin discreción. Hay checas, rusas, rumanas, eslovacas, moldavas y hasta filipinas.

En los palcos y escenarios, se suceden distintos shows eróticos perpetrados por más de 150 bailarinas, que van desde el lap dance hasta el can can, pasando por coreografías cabareteras, stripteases, lésbicos, espectáculos de fuegos tailandeses, latex show o baile sobre las mesas. Aunque sólo vayas de mirón, lo pasarás como un demonio.

 

Sexo a la carta

Pero el cliente medio del Darling no viene solo a mirar. Por eso, en la propia carta del local, al lado de los precios de las bebidas, están las tarifas de los distintos encuentros sexuales, que oscilan entre un revolcón de 20 minutos y una cabalgata de una noche con varias señoritas. Los precios, van desde los 2733 CZK (unos 100 €) hasta el infinito y más allá.

Pero ojo, que en el Darling no todos los gatos son pardos… ni todas las chicas practican sexo con los clientes. Algunas son sólo bailarinas o camareras y no acceden a subir al último piso para encuentros privados. En cualquier caso, la mayoría están en el ajo, así que sólo hay que probar suerte, negociar y tirarse a la piscina (o, en este caso, a la cama).

En cuanto a la música, es bastante ecléctica, pero priman el techno suave, el house, el hip hop o el electro pop. Y se bebe de todo, pero sobre todo corren ríos de champán. La clientela es variopinta, y hay hasta parejas, que suelen ir a ver los espectáculos y/o a la busca de una chica para montarse un trío. Sin duda, han venido al lupanar adecuado.

 

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados