Coalición Canalla: Giger Bar, copas alienígenas

Bienvenidos al bar más ‘cool’ de toda Suiza. Un antro perdido en un pueblo famoso en el mundo entero por sus quesos que nos retrotrae a la estética más terrorífica. No en vano, está concebido y diseñado por H.R. Giger, el creador de ‘Alien’. Una experiencia terroríficamente marciana.

La pared de bebés durmientes da mucho miedito
LUIS LANDEIRA | 11/12/2013 - 12:54

“La caverna está completamente encerrada y llena de objetos correosos, como huevos o algo parecido”. Así describían la escalofriante guarida de los extraterrestres en ‘Alien, el octavo pasajero‘ (Ridley Scott, 1979), cuyos impactantes decorados (además de la criatura alienígena de marras) fueron obra del afamado escultor y artista suizo H.R. Giger.

Pues muy parecido es el ambiente del Giger Bar que puede visitarse en el castillo de St. Germain (Gruyères, Suiza). Por algo ha sido diseñado por el propio Giger, al igual que el resto de esta casa-museo, desencadenando la peregrinación de miles de fans y curiosos. Y nosotros, los canallas, no íbamos a ser menos, ¿no?

Bienvenidos al vientre de Leviatán

Gruyères es un modesto pueblecito medieval, mundialmente conocido por sus quesos. Pero a Giger le ha dado por elegirlo para instalar su bar-museo aquí, logrando que su población crezca de los 300 a los casi 2.000 habitantes en una década. El otro Giger-bar se encuentra en Chur, otra villa suiza de cuento donde jamás imaginaríamos a Alien.

Eso sí, Giger lo intentó antes en lugares más afines a su estética, como Tokio y Nueva York (ciudad favorita del artista). Pero ambos fueron clausurados por distintos problemas. Al final, el bar definitivo es el de Gruyères, abierto en abril de 2003: según Giger, “a diferencia de los anteriores, este local lo construí casi entero con mis propias manos”.

El tejado, las paredes, las barras y hasta las sillas han sido concebidas por el artista en su taller, y constituyen los principales atractivos de un bar único en el tiempo y en el espacio. Tomarse un café, un cubata o una cerveza en un lugar como este es una experiencia inquietante: se diría, que en cualquier momento, un Alien va a salir de tu estómago.

Estética biomecánica

Amén de los bebés durmientes y babeantes que decoran una de las paredes, los elementos más espectaculares del Giger Bar son las sillas. Al parecer, el diseño fue ideado por Giger para ser el trono Harkonnen, en una fallida película de ‘Dune‘ que iba a dirigir Alejandro Jodorowsky, y que poco tiene que ver con lo que luego haría Lynch.

Para crear su bar-museo, Giger reformó por completo un viejo castillo de más de 400 años de antigüedad, transformándolo en una pesadilla de huesos y elementos orgánicos que nos dan la impresión de estar dentro de un ser vivo. El artista se tiró cuatro años trabajando en el proyecto, cuidando cada detalle, desde los vasos a la iluminación.

Ah, si te pasas por aquí no dejes de visitar el resto del castillo. En él, Giger expone parte de sus trabajos para películas como ‘Poltergeist 2‘, ‘Species‘ o la saga ‘Alien‘ y unos 600 originales de monstruos del arte universal como Dalí, Coleman, Weber o Dado. Todo ello, muy terrorífico. Porque ya lo dijo el propio Giger: “Sólo me interesa lo que me asusta”.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados