Échate un Casquet David el Moreno es Don Quixxxote

Casquet maquilla y hace de extra con frase (y con ropa) en uno de los más originales proyectos del siempre inquieto David el Moreno: la versión porno de todo un clásico de la literatura. Comedia y sexo se dan la mano en la crónica de un rodaje en el que no faltó de nada.

Don Quixxxote
Noemí Casquet | 18/07/2014 - 16:59

Aquella estaba siendo una de las noches más gélidas que me había tocado en esa casa donde no existen ni la calefacción ni la cobertura. Estaba enterrada entre un montón de mantas, apurando mi trozo de pizza, cuando, de repente, sonó mi teléfono. Era David el Moreno, actor, director y productor de cine X, que quería reclutarme para su última aventura: una parodia porno del clásico ‘El Quijote’ que iba a dirigir y protagonizar él mismo.

David y yo estuvimos charlando animadamente unos minutos antes de que yo le confirmase por fin mi plena disponibilidad para participar en el proyecto como maquilladora y como  extra (sí, como lo oyes: he debutado oficialmente como extra con frase en una peli porno de David el Moreno).

Igual de frío pero bastante más soleado se presentaba el lunes en que tocó grabar. Quedé con Sergi Rex a horas intempestivas de la mañana, nos tomamos un café juntos y nos dirigimos a la masía en que esa locura llamada ‘Don Quixxxote’ iba a hacerse realidad. Allí nos encontramos con David, Juan Marin, Raúl Lora y Pablo Ferrari, que iban apretados en un coche más lleno de cámaras que de personas. Estábamos tiritando sin control, riéndonos de las pequeñas aventuras que nos ofrece la vida y metiéndonos con el pobre Juan, que se había salpicado los zapatos con su propia orina. Normal, a ver quién se la saca decentemente con tanto frío.

 

En un lugar de La Mancha…

La masía era enorme y preciosa. Teníamos todo lo necesario para que la producción resultase excelente. Solo faltaban las actrices, que vendrían más tarde. Así que empezamos a grabar la comedia inicial, la parte en que Don Quijote está leyendo novelas caballerescas y decide emprender su propia aventura. El atuendo del protagonista era tan acertado que nos quedamos sin palabras al verle… ¡tenía hasta canas!

David se metió en el papel totalmente y reencarnó a la perfección a un Quijote un tanto lascivo y muy decidido a emprender sus propias batallas. Eso sí, no sin la inestimable ayuda de su querido Sancho Pajas (¿cómo iba a llamarse si no?), papel que le había caído en suerte a Juan Marin. La estampa que ofrecían uno al lado de otro era imponente, de lo más quijotesca. Cervantes hubiese estado orgulloso.

El problema que teníamos el resto de miembros del equipo es que cada vez que Juan Marin abría la boca para pronunciar sus líneas de diálogo a todos se nos escapaba la risa. Y así fuimos, correteando por toda la casa, rodeados de perros, caballos, ocas, burros y demás animales domésticos y tronchándonos de risa por la situación, la pinta de los actores y la interpretación de Juan Marin.

 

Todo listo

En cuanto vinieron las actrices, las maquillé tan deprisa como me fue posible y empezamos con mi intervención. Yo ea una campesina que preguntaba algo así como: “¿Y a ti por qué te llaman Sancho Pajas?”. Tuve que repetir la frase al menos veinte veces tanto en inglés como en castellano: se me hacía difícil decir esas palabras en presencia de un Juan tan expresivo como siempre sin soltar una risotada. Pero lo conseguí.

Comimos y empezamos la primera escena de sexo. Una mamada que Dulcinea, interpretada por Lilian Red, le realizaba a nuestro querido Don Quixxxote en el granero. Una escena, por cierto, que en la ficción no iba a ser más que un sueño húmedo del caballero esquizofrénico.

Más tarde le tocaba el turno a Julia Roca, en su papel de inocente pastorcilla que paseaba su rebaño por el campo hasta cruzarse con Don Quixxote, que intentaba follársela. Para esa escena necesitábamos algo primordial: ovejas. Así que fuimos Juan Marin y yo a buscarlas.

Nunca antes me había tocado pastorear un rebaño. Fue sumamente divertido y difícil al mismo tiempo. Las ovejas seguían al pobre corderito que llevábamos en los brazos, pero, a la mínima que veían a alguien desconocido, salían corriendo. Y nosotros, detrás de ellas. Fue muy complicado mantenerlas dentro del plano escogido por Raúl. Acabé con los zapatos llenos de barro y la ropa sucia de llevar al corderito arriba y abajo. Pero finalmente la escena de sexo quedó estupenda, sobre todo porque Julia Roca se había dejado más pelo en la entrepierna que en la cabeza.

A esas alturas, estábamos tiritando de frío en mitad del campo sin ver absolutamente nada. Ya había oscurecido. Pero la grabación fue estupenda, una de las mejores y más divertidas a las que he asistido.

Ahora solo falta que ‘Don Quixxote’, una producción artesanal, hecha con un presupuesto muy ajustado, pero contando con un buen reparto, ideas ingeniosas y una estupenda localización. Por solidaridad con mis compañeros de aventura y por la parte que me toca, quiero desearle a David toda la suerte del mundo.  Tal vez esto sea un paso adelante en su plan, que no es otro que seguir dedicándose mucho años al tipo de porno que le gusta.

Por cierto, si te interesa lo que fuimos capaces de hacer en ese gélido día de sexo y comedia en el campo aquí tienes el tráiler porno. Y aquí el soft, para que no se nos escandalice nadie.

 

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Nerea Garmendia: "Me encanta que me sorprendan en el sexo y en la vida"
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados