Historias del porno: Un tesoro animado

Gisbert se adentra hoy en el mundo de la animación pornográfica a través de una joya, con más de 80 años de antigüedad, que enseñó la cara más perversa de los grandes estudios norteamericanos del ‘cartoon’

buried
PACO GISBERT | 03/09/2013 - 13:16

El cortometraje pornográfico de dibujos animados más antiguo de cuantos se conservan se titula ‘Buried Treasure‘ y fue realizado entre 1925 y 1930, una época en la que el cine de animación se encontraba en pleno esplendor, cuando la Disney y la Universal luchaban por realizar los ‘cartoons‘ más divertidos con los que entretener al público de entreguerras.

Buried Treasure‘ es, haciendo honor a su nombre, un tesoro escondido en la clandestinidad protagonizado por un curioso hombrecillo de nombre Eveready Harton (algo así como “Siempre dispuesto” Harton) cuya única afición en la vida es intentar follar. Su vocación es la de meter su miembro viril, que por momentos parece tener vida propia, en cualquier agujero animal carnal que encuentra por el campo. Seducido por el clima lascivo que le transmiten los animales que ve a su alrededor, Eveready lo intenta con una mujer solitaria, una chica que toma el sol cubierta de arena y una mula, para acabar siendo homenajeado por la lengua de una vaca.

Una sociedad secreta

Como corresponde a su condición, el cortometraje, también titulado ‘Eveready Harton in Buried Treasure‘, no lleva firma, pero su factura deja muy claro que fue realizado por animadores que trabajaban en filmes convencionales. De hecho, las versiones que circulan desde hace más de 80 años sobre su autoría son contradictorias y, en ocasiones, rocambolescas.

La más sorprendente la ofreció Ward Kimball, animador a sueldo de Disney, quien afirmaba que ‘Buried Treasure‘ había seguido un proceso de creación y producción similar al de los estatutos de una sociedad secreta. Según la versión de Kimball, tres estudios participaron en la realización del corto animado de una manera muy peculiar: cada uno de ellos trabajaba en una parte de la película sin comunicar a los otros qué estaban haciendo y entregaban el último fotograma de su trabajo al siguiente estudio para que este siguiera con el trabajo. Max Fleischer, creador de Popeye o Betty Boop, Paul Terry, responsable de los Terrytoons, y Mutt & Jeff, el célebre periódico ideado por Bud Fisher, fueron las tres compañías, siempre según la declaración de Kimball, que participaron en el proyecto. Ninguna de las tres vio el resultado final de ese trabajo hasta la noche de su estreno, en una fiesta privada en honor del dibujante y animador Winsor McCay celebrada en Nueva York, lugar en el que, con toda seguridad, se realizó la cinta.

La cara cochina del Pájaro Loco

Sin embargo, cuando el cortometraje se proyectó por primera vez uno de los cines del Theater District de San Francisco, a comienzos de la década de los setenta, el programa de mano que intelectualizaba el acontecimiento asignaba el corto al guionista George Vernon Stallings, los animadores George Cannata y Rudy Zamora, y a Walter Lantz, uno de los grandes nombres del ‘cartoon‘ que, por entonces, trabajaba para la Universal. Lantz sería el padre, en 1940, de Woody Woodpecker, un frenético pájaro carpintero que, en su traducción española, fue conocido como El pájaro loco.

buried2

Otras versiones sobre la producción de ‘Buried Treasure‘, que podrían encuadrarse en la categoría de leyendas urbanas, hablan de la negativa de los grandes laboratorios americanos a positivizar el negativo del filme, una tarea que, presumiblemente, se realizó en Cuba.

Fuera quien fuera su creador, ‘Buried Treasure‘ fue una travesura para adultos realizada por gente relacionada con los grandes estudios de animación de los años veinte, que, curiosamente, trabajaban en aquellos tiempos para satisfacer la demanda de dibujos animados del público infantil.


Eveready Harton in Buried Treasure[1929] por hamzaksy

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados