Mad Men Lab: Mirar el cuerpo masculino

Ahora que se ha acabado el verano, la estación voyeurista por naturaleza, Silvia Cruz nos invita a que sigamos mirando a los demás, pero lo hace con una curiosa propuesta: que miremos también a los hombres como objetos bellos.

gtres_a00605008_011
SILVIA CRUZ | 01/10/2013 - 8:59

Soy una gran observadora del cuerpo masculino. No tengo tapujos ni reparos en observar con deleite la belleza de un buen cuádriceps, la rotundidad de una amplia espalda o el contorno de unos hombros bien torneados. Tampoco me escondo de mirar con curiosidad y placer algunas caras imperfectas, algún cachete algo fláccido o un vello que empieza a canear en un antebrazo maduro. Me gusta el cuerpo masculino, lo que no quiere decir que me gusten todos los hombres.

Es común oír que el cuerpo femenino es bello y alguno que se pasa de esteta es capaz de decir que incluso el más imperfecto tiene su encanto. No quiero dudarlo, ni puedo, pues soy una voyeur absoluta de todos y cada uno de los pliegues, arrugas, carnes y pelos de los cuerpos, sin descartar ninguno por tener una cosa u otra entre las piernas. El Museo de Orsay está de acuerdo y por fin se ha lanzado a montar una exposición donde se ven representaciones de cuerpos masculinos desde 1800. Qué grandes.

Los hombres que miran

Como los hombres han mandado durante mucho tiempo, perdón por la simplicidad, han sido ellos quienes han representado y elegido cuerpos femeninos para ser representados. Y ellos, los hombres, de tanto mirar y mirar mujeres, de tanto aclamar e incluso cosificar el cuerpo de la hembra, acabaron olvidándose de que tenían uno. Chicos, yo os animo a que os miréis, a que entendáis que cada una de vuestras curvas y rectas puede provocar, no tengo duda, la observación atenta de esa señora os encontráis cada mañana en el autobús e incluso el deseo de quien menos imagináis.

¿Quién no se ha quedado rato mirando las manos de un desconocido? ¿Quién no ha aprovechado un trayecto en tren para mirar las rodillas, los gemelos, los tobillos de un hombre bello? ¿Por qué pensamos que solo miran los hombres y solo son miradas las mujeres, tanto por hombres como por otras mujeres?

Si no os habéis parado nunca a hacerlo, probad un día. No importa que seáis hombres o mujeres. Porque todos estamos demasiado acostumbrados a someter a juicio a las mujeres con nuestra mirada, pero no a los hombres. Y no se trata de ser cabrona: se trata de hallar el disfrute, de recrear los ojos, de encontrar la belleza en otros lugares. Sin someter, sin juzgar, sin cosificar y a poder ser, sin acabar babeando.

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados