Esto pasa Novia por un día

Nuestras crónicas canallas se adentran en la noche barcelonesa para hablar de una moda en auge, los servicios ‘girlfriend experience’, que consisten en ofrecer una relación de pareja intensa, sin compromiso y con fecha de caducidad.

Novia por un día
Redacción | 09/11/2017 - 9:56

He tenido un día infernal. De esos días en los que deseas que la jornada se acabe pronto, llegar a casa y relajarte. De esos días que piensas que, si no te hubieras levantado, no te habrías perdido nada, o mejor dicho, te habrías ahorrado un montón de disgustos.

El caso es que por fin he llegado a casa. Intento relajarme poniendo la televisión un rato, mirando sin interés programas en los que la gente discute a grito pelado sobre temas intrascendentes, noticias sobre un mundo que parece que se está volviendo loco o partidos de fútbol ridículos.

Pienso en tomarme una copa, pero sé que no me va a sentar bien. No me gusta beber solo. Me deprime, me causa una angustia que acaba haciendo peor el remedio que la enfermedad. Tampoco me apetece ponerme a leer, pues el recuerdo del estrés diario y de las cosas que me han sucedido durante la jornada de hoy me distraen, hacen que mi atención salte de las letras a los recuerdos.

No sé muy bien qué hacer. Se me ocurre que podría contratar a una escort. No soy parte de ese 39 % de españoles que confiesa haber pagado alguna vez por tener sexo, yo nunca he utilizado los servicios de compañía. Ni siquiera he entrado en uno de los 1.600 clubes de alterne que hay repartidos por toda España.

Novia por un día

 

Pero recuerdo que un amigo mío me habló de Felina BCN, una casa de servicios de escorts que iba mucho más allá de lo específicamente sexual. No se trata solo de contratar a una chica para tener unas horas de sexo, sino de algo más: ir a cenar con ella, tomar una copa y acabar pegando un polvo bien chulo. Todo, ene marco de una relación en la que haya respeto y cariño. Es decir, como tener una novia sin los compromisos que implica tener una novia. Eso es exactamente lo que busco y necesito en un día como hoy.

 

Una experiencia única

El servicio se llama GFE, que son las iniciales del término inglés ‘GirlFriend Experience’ y está basado en la película del mismo nombre que protagonizó Sasha Grey hace unos años y una serie de televisión, que ya va por su segunda temporada y que también se titula así.

Entré en la página de Felina BCN y me di una vuelta virtual por la amplia oferta de su apartado Escorts Barcelona. La verdad es que tiene buena pinta todo lo que ofrecen, tanto si vas por allí a disfrutar de los servicios que ofrece ‘in situ’, como si llamas por teléfono y pides algo específico.

Yo opté por esa segunda fórmula para contratar mi ‘experiencia de novia’, que al fin y al cabo es la traducción literal de GFE. Me contestaron muy amablemente y pude contratar el servicio de una chica como las que me gustan a mí: una morena guapa, de finos ojos negros y un cuerpo escultural. El tipo de mujer ideal para pasar una noche divertida con la que olvidar el día que había pasado.

Novia por un día

 

Se presentó en mi casa una hora y media después, vestida de manera elegante pero discreta, me saludó con cara divertida y me preguntó qué es lo que íbamos a hacer esa noche. Yo había pensado ir a cenar con ella, luego tomar una copa y, finalmente, lo que surgiese, aunque estaba seguro de que surgiría algo, dada su belleza y las ganas que tenía yo de relajarme.

La noche fue inolvidable. Fuimos a cenar a uno de esos restaurantes de comida fusión que proliferan en el centro histórico de Barcelona, uno con mesas pequeñas, velitas y flores secas sobre manteles de colores, y camareros informales que te recomiendan platos y te incitan a que pruebes vinos que no conoces. Ella y yo hablamos de muchos temas, de política, de gustos culturales compartidos, de música, de cine y hasta de fútbol. Brindamos varias veces y convinimos tomar la última copa en un local del Born.

Acabamos la noche en mi casa y no sabría decir qué fue lo mejor de todo lo que sucedió. La relación sexual con ella fue fabulosa, con gestos de cariño, besos y calidez, muy lejos de la idea que tenía de lo que era una escort. Pero lo que pasó antes, la cena, la copa, la compañía, estuvo al mismo nivel. Y la sensación que tenía al día siguiente era que había olvidado completamente la mierda de jornada laboral que me hizo llegar a casa como si hubiera visitado el averno.

A veces, tener novia por un día es algo maravilloso.

Kung-fu sexual

 

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados