Historias del porno Cine erótico en Boca do Lixo

Los 60 brasileños produjeron un subgénero del cine erótico que Gisbert recuerda con especial nostalgia: la pornochanchada, testimonio de un país sometido a una dictadura militar y que encontró un insólito espacio de libertad en el sexo.

Brasil
Paco Gisbert | 27/09/2016 - 17:58

El 1 de abril de 1964, un golpe militar encabezado por el general Humberto Castelo Branco derribó al gobierno constitucional de Joao Goulart para instaurar una dictadura militar en Brasil que se prolongaría durante casi 21 años.

Esos dos decenios significaron una época de represión en el país más grande de Suramérica, orquestada por una férrea censura y la persecución de todo aquello que oliera a comunismo dentro del país.

Curiosamente, durante la represión surgió en Brasil un género cinematográfico propio que, pese a estar entroncado con la commedia erotica all’italiana y el cine de destape español, tuvo una identidad muy marcada, que lo aproximaba más al cine de sexploitation de los años 60 en los Estados Unidos.

Aquel peculiar género recibió el nombre de ‘pornochanchada’, fruto de la unión de los vocablos ‘porno’ y ‘chanchada’, que es como en Brasil se denominan a las obras teatrales de tipo popular sin ningún valor artístico y repletas de un humor de sal gruesa y dudoso gusto.

 

Ni orden ni progreso

Se considera que el género brotó en 1969, con filmes como ‘Os paqueras’ o ‘Adultério à brasileira’, pero no sería hasta 1972 cuando las pornochanchadas dominaron el mercado cinematográfico brasileño desde Sao Paulo, más concretamente desde Boca do Lixo, una zona situada en el céntrico Bairro da Luz de la capital paulista con una amplia tradición de acoger empresas de producción fílmica.

De hecho, entre 1972 y 1978, las pornochanchadas suponían dos tercios de la producción de películas en Brasil y nueve de las 25 películas más taquilleras en estos años en todas las salas del país se inscribían dentro de dicho género, con ‘A viúva virgem’, de Pedro Carlos Rovai, encabezando estas cifras. El mecanismo de producción era muy sencillo: eran películas de bajo presupuesto, con argumentos muy sencillos y plagados de decenas de excusas para mostrar carne femenina. Una fórmula muy similar a la que triunfaría en España pocos años más tarde durante la Transición democrática.

Vera Fisher

 

A pesar de su nombre, las pornochanchadas tenían poco de porno. De hecho, no contenían escenas de sexo explícito, pero crearon todo un star system de gran arraigo popular. Nombres como Vera Fischer, Helena Ramos, Sandra Bea o dos conocidas por el público español -aunque por diferentes razones- como Ira de Furstenberg o Xuxa formaron parte de esta constelación de estrellas locales que, como las Nadiuska, Susana Estrada o María José Cantudo en nuestro país, fueron las actrices más famosas de su tiempo, y también las más deseadas.

 

Oasis contra la censura

Lo realmente interesante de las pornochanchadas es que la vigilante censura militar permitió este tipo de películas, al contrario que en España, probablemente por la escasa influencia de la Iglesia en el régimen y, sobre todo, porque a los censores les preocupaban los comunistas, no las tetas y los culos. Por eso, los brasileños gozaron durante 15 años de un espacio de libertad dentro de las salas de cine, en un ambiente muy diferente al que podían encontrar en las calles.

La decadencia de las pornochanchadas se produjo a comienzos de los 80, coincidiendo con la crisis económica que azotó al país y que alejó a los espectadores de los cines. Además, la llegada del porno clásico americano hizo que los productores de Boca do Lixo introdujeran sexo explícito en sus filmes, lo que cambiaría la historia del cine erótico brasileño pero supondría el fin del género.

‘Coisas eróticas’, de Raffaele Rossi y Laente Calicchio, tuvo el honor, en 1981, de erigirse como el primer filme X de producción brasileña y llegó a superar los cuatro millones y medio de espectadores en salas. ‘Coisas eróticas’, una película rodada con un presupuesto mucho más bajo que cualquier pornochanchada, sería el modelo a seguir por el porno brasileño a partir de entonces y la estocada final de las pornochanchadas.

Pornochanchada 1

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4 Responses to Cine erótico en Boca do Lixo

  1. atenea dice:

    Me encanta el body painting de la chica

  2. La forma en la que se vive el sexo en Brasil es totalmente distinta a la de cualquier otro país del planeta, y es que sorprende ver cómo los brasileños entienden que el sexo es algo abierto a la fantasía del ser humano, y aunque la religión está mucho más presente que en la mayoría de países, con lo que eso significa sin entrar en más detalles, las brasileñas son calientes, el sexo se busca sin tapujos entre todos los sexos, y se hace todo lo que se puede por disfrutar de los bellezones brasileños con los que te topas todos los días. Lo cierto es que Brasil es una pasarela en la propia calle, las jovencitas y no tan jovencitas son un regalo para la vista. Quizá por esa razón el cine erótico, así como las putas brasileñas llegan a tener un protagonismo dentro de la naturaleza de los brasileños muy importante, y es que con tantos grados sexuales que capturas en el día a día en Brasil, que resulta hasta normal que haya quienes busquen la forma de calmar el fuego interno. Brasil es para disfrutar y las brasileñas son la guinda de este maravilloso país.

    Pd. La foto de la chica brasileña en body painting es una verdadera pasada, me refiero a la pintura además de la chica, jaja

  3. ANGEL UYAGUARI dice:

    con este plato servido hasta los maricas quieren dejar la mariconada

  4. jesus dice:

    estan buenisimas las fotos

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