Esto pasa ‘Pose’, nuestra nueva droga catódica

House,frivolidad ochentera y cocaína es lo que ofrece la última creación de Ryan Murphy. Una serie marciana y del todo irresistible de la que acabamos de engancharnos sin remedio.

Pose
Álvaro García Montoliu | 11/06/2018 - 13:09

En el universo de las series de televisión es de sobra conocido que Ryan Murphy, uno de sus creadores más esenciales, es también uno de los más inconstantes.

El director es propenso a darnos una de cal y otra de arena: ‘Nip/Tuck’ es una infravalorada obra maestra (al menos, sus primeras temporadas), ‘American Horror Story’ es una auténtica lotería (hay temporadas que son un bendito locurón, otras de las que nos hemos bajado del barco a los tres episodios y otras que vemos simplemente por inercia), cuenta con algún tropiezo (¿alguien sabe que tiene una serie policíaca titulada ‘9-1-1’?), guilty pleasures tan rotundos como ‘Glee’ y ‘Scream Queens’ y también con piezas televisivas tan de culto como ‘Feud’ o ‘American Crime Story’.

El caso es que la semana pasada se estrenaba su nueva aventura, ‘Pose’, de la que se ha estado hablando más por el hecho de contar con el elenco transexual más numeroso de una serie de ficción.

Y no son, precisamente, secundarios, pues la mayoría tienen papeles importantes, incluida una Indya Moore que se ha convertido rápidamente en la gran sensación de la serie. En total, una cincuentena de actores no cisgénero; un auténtico hito televisivo y social

Pose

 

Una turbia delicia

‘Pose’ se ambienta a finales de los ochenta, durante los años Reagan y el inicio de la epidemia del SIDA. La serie retrata el mundo de la ballroom culture, una versión estilizada y teatralizada de los bailes de salón que tuvieron una enorme popularidad en Nueva York entre la comunidad LGBT. Si recordais el videoclip del ‘Vogue’ de Madonna sabréis a lo que nos referimos.

Su capítulo piloto es probablemente la mejor hora y cuarto de televisión que se verá este año. 75 minutos que nos introducen a una red de fascinantes pobres diablos con todo lo que cabría esperar de una serie de ambientación ochentera creada por esa mente mamarracha que es Ryan Murphy: ostentación y decadencia a partes iguales, una impecable banda sonora con gemas ocultas house, disco, funk y rap, coreografías de fantasía… un festín colorista para amantes de la cultura pop, en fin.

Pose

 

La serie es mucho más que competiciones de baile de transexuales, negros e hispanos. Su capítulo piloto también nos sirve como puerta de entrada al mundo yuppie del capitalismo más salvaje con una escena en la Trump Tower con Evan Peters y James Van Der Beek (‘Dawson Crece’) que incluye consumo de cocaína y la frase “Dios bendiga a Ronald Reagan”. Solo faltaba que apareciese por ahí Patrick Bateman.

Anoche FX estrenó su segundo capítulo y ya hemos comprobado en la aplicación de HBO España que ya está disponible en nuestro país, así que contamos las horas para dejarlo todo y volver a ella.

 

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