Coalición Canalla: Ron y tatuajes en la fiesta más loca de Madrid

La marca de ron Contrabando y los veteranos tatuadores Mao & Cathy nos invitaron a la inauguración de un nuevo local, donde corrieron ríos de alcohol y se dieron cita los cuerpos más tatuados de la Villa y Corte.

Fiesta Contrabando
Luis Landeira | 02/03/2016 - 9:00

Ron Contrabando y Mao & Cathy se unen por primera vez en el evento más canalla de Madrid. Tu asistencia debería estar prohibida”. La invitación no dejaba lugar a dudas: este fiestón era un trabajo para Coalición Canalla. Además, qué diablos, pocas cosas hay más apetecibles que una barra libre de ron y de tatuajes.

No estamos hablando de un ron cualquiera, sino de un ron dominicano elaborado por la prestigiosa casa Olivier & Olivier y galardonado con Doble Medalla de Oro en el III Congreso Internacional del Ron. Un ron que llegó por vez primera a España en 1998, en las maletas de un notario que se lo trajo de “contrabando” (de ahí el nombre de la marca) a la vuelta de un viaje a Santo Domingo.

Fiesta Contrabando

 

Para celebrar que ya podemos beber este ron en España sin necesidad de cometer un delito y, ya de paso, inaugurar la nueva tienda de Mao & Cathy (los más célebres y veteranos del reino) montaron un pedazo fiesta de cuya resaca aún no nos hemos recuperado. Esto fue, más o menos, lo que pasó.

 

Fotos, alcohol y policías sexys

A eso de las diez de la noche llegamos al local elegido para el evento: la novísima tienda de tatuajes de Mao & Cathy, en la calle Luna número 7. La fiesta ya está en plena ebullición, y los invitados dan tumbos y bailoteos, libando sus cócteles y zampando pequeñas pero deliciosas hamburguesas. Antes de nada, corremos a la barra para remojar el gaznate.

Aunque hay cócteles variados, elegimos un par de copazos de ron con Sprite. El ron Contrabando está tan bueno que lo más recomendable es paladearlo solo o bien acompañado con alguna bebida que no eclipse demasiado su sabor. Tras saludar a Silvia Santiesteban, Nacho Espadas y demás canallas del equipo Drinks (organizadores de la fiesta) nos vamos a explorar el local.

Fiesta Contrabando

 

Se trata de un espacio amplio y cómodo. En sus paredes hay ahora una exposición de imágenes del reconocido fotógrafo Alberto García-Alix. El dj, un tatuadísimo cliente de Mao & Cathy, no deja de calentar la pista, y dos esculturales azafatas disfrazadas de policías sexys animan el cotarro y se hacen selfies con todo bicho viviente en el photocall. La cosa está que arde.

 

El primer tatuador de España y parte del extranjero

Cuando ya voy por la tercera copa y empiezo a pillar el puntillo, me acerco a saludar a Mao, el propietario de la cadena Mao & Cathy, que inauguró su primera tienda hace 36 años, nada menos. Me cuenta que “fuimos los primeros en abrir una tienda de tatuajes en España y tenemos tres estudios en Madrid y otro en Barcelona. Fui pionero en este arte: empecé a tatuar en 1980”.

Hoy en día, todo quisque se tatúa, pero en la década de los 80, era más raro ver una piel tatuada que una rana con pelo: “Antes solo se tatuaba la gente marginal, los chuloputas, las prostitutas, los motoristas, los camellos, los presidiarios, los marineros… De hecho, yo la primera vez que vine a España desde Suiza, me instalé en Rota (Cádiz) para tatuar a marineros americanos”.

Durante toda la fiesta no he visto a nadie tatuándose, a pesar de que anunciabais precios especiales. ¿Qué ha pasado? “Pues que mis tatuadores han bebido y no han querido tatuar, porque es una gran responsabilidad, un tatuaje te puede durar toda la vida”. Ya que no podemos tatuarnos, seguimos bailando y empinando el codo hasta que nos echan.

Fiesta Contrabando

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