Esto pasa Sexo tántrico para dummies

El sexo tántrico es sencillo. Basta con introducirse en él paso a paso, con constancia y sin miedo, para activar tu energía sexual y acercarse a un grado de placer, bienestar y plenitud que ni siquiera imaginas. Si te asomas, te contamos cómo.

Tantra
Noemí Casquet | 25/09/2018 - 16:53

Poco conocemos sobre la filosofía tántrica y, en muchas ocasiones, la confundimos con masajes eróticos llenos de aceite. Pero resulta que el tantra es una corriente ideológica capaz de revitalizar tu energía y conectarte con tu ser más profundo. Solo necesitas constancia, voluntad y apertura para iniciarte en el tantra y mejorar tus relaciones sexuales. ¿Empezamos?

Los primeros datos sobre el tantra se encontraron en la India. Según parece, estas enseñanzas viajaron entre el Tíbet y China. Las artes sexuales taoístas más tempranas aparecen en el siglo VII, aunque el propio término pertenece a un conjunto de escrituras espirituales conocidas como Agamas. Con el paso de los años, el tantra se fue clasificando en tres categorías: blanco, negro o rojo. En Occidente, el más común, es el tantra rojo; aquel que utiliza la sexualidad y su liberación para conectar con el universo.

 

Pequeños cambios en tu día a día

Para practicar esta filosofía, lo ideal es encontrar un/a maestro/a que te guíe, realizar talleres o leer libros como Tantra de Sashi Solluna. Pero si quieres empezar a incluir pequeños matices en tu vida diaria, puedes hacerlo a través de la meditación, los masajes o la activación de la energía sexual.

Empieza cambiando tu dormitorio y convirtiéndolo en un espacio sagrado. Con pinturas, incienso, velas o esculturas que te evoquen sexo o deseo, por ejemplo. De ese modo, crearás tu “templo del amor”, un lugar donde realizar todas las prácticas de forma relajada y libre.

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Meditación y respiración como pieza clave

Una vez creado tu pequeño rincón, es hora de empezar con la respiración y la meditación. Respirar es la base de la filosofía, un método para poder trabajar la energía, tomar conciencia del momento y despejar la mente por completo. Además de intensificar los orgasmos, por supuesto. Encuentra un momento donde poder meditar 10 minutos sin interrupciones. Ponte cómoda y concéntrate en la respiración. Céntrate en el espacio que se crea entre la inspiración y la expiración. Olvídate de todo lo demás y ¡relaja tu mente!

Otra forma de empezar en la práctica es realizando ejercicios de yoga que activen la energía kundalini. Es una energía que se sitúa en el sacro y se eleva como un orgasmo corporal. Aunque esta práctica requiere constancia y sobre todo, concentración. Prueba a practicar yoga desnuda o investiga sobre el conocido “yoga tántrico” con posturas centradas en el despertar sexual.

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Activa tu energía sexual

Ahora bien, ¡el tantra no es únicamente relajación! También se trabaja la elevación y activación de la energía sexual utilizando la danza, por ejemplo. Prueba a ponerte música y a bailar, deja que tu cuerpo fluya por el espacio e intenta no interferir en lo que deseas. Es importante el movimiento de tus caderas y trabajar la soltura de la zona. Puedes hacer movimientos circulares, posturas que abran tu cuerpo, o apuntarte a salsa o a danza del vientre. Ya tienes una buena excusa.

Las prácticas del tantra van unidas con las diferentes corrientes ideológicas que cambian tu mente. La unión cuerpo y mente es sumamente importante y de nada sirve trabajar a nivel corporal si tienes limitaciones a nivel mental. El tantra invoca la curación y el ser consciente a través del deseo. En muchas ocasiones, eso implica culpa y vergüenza. Pero a medida que sientes el deseo, empieza la transformación. Se trabaja conscientemente y se busca amar (dar, recibir y ser amor). Es una forma de sentirnos presentes y dejar que nuestra polaridad interior resurja.

¿Y qué es eso de la polaridad interior? Es tu lado femenino y tu lado masculino, Shiva y Shakti. Esto no tiene nada que ver con las identidades de género en sí mismas. Todos los seres humanos tenemos ambas energías en nuestro interior y se trata de identificarlas para despertarnos y atraernos.

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Un ejercicio para mejorar tu sexualidad

Hasta el momento, no hemos trabajado con nuestros genitales, ¿te has dado cuenta? Pero vamos a probar un ejercicio para explorarte y trabajar con el cuerpo. Decora tu “templo del amor” con velas aromáticas o quema incienso con olores afrodisíacos como la canela o la vainilla y hazte con un aceite de masaje con feromonas para despertar los sentidos. En mi caso hago siempre la compra tántrica en la tienda erótica Diversual

Crea tu espacio sagrado, apaga el móvil y consagra tu práctica. Activa tu energía a través del baile o da sacudidas y mueve las caderas. Cuando sientas que estás vivo y conectes con tu cuerpo, ¡quítate la ropa! Siéntate y empieza a meditar. Abre tu corazón y relájate. Coge un aceite natural de masaje y toca todo tu cuerpo con la intención de despertar tus sentidos. Masajea tu zona genital poco a poco. Siente el calor y la acumulación del deseo.

Imagina que se acumula como una bola en tu zona genital. Mueve las caderas hacia dentro y hacia abajo, introduce el vientre y baja la barbilla. Lleva tu energía a la columna y empieza a crear movimientos de expansión y de introspección. De ese modo crearás una “ola orgásmica” maravillosa. Si sigues con esta práctica, tu forma de tener relaciones sexuales cambiará drásticamente ¡y empezarás a tener orgasmos corporales!

Recuerda vivir siempre relajado, abierto a nuevas experiencias y sensaciones, deja que tu energía fluya y no temas al deseo sexual. La constancia te llevará al placer más profundo de tu ser. ¿Estás preparado?

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