Shaila Dúrcal: “El sexo, sin salero, no vale la pena”

Al sexo hay que echarle voluntad y salero, nos cuenta una Shaila que se ha venido a España a presentar su música en directo y ha querido celebrarlo por todo lo alto posando como nunca en uno de los rincones más golfos y mediáticos de nuestra revista: en la cama con Torito.

Shaila
Sección coordinada por Quique Jiménez 'Torito' / Fotos: Joan Crisol | 17/07/2015 - 12:53

Hija de una de las parejas más célebres de los 70 y famosa desde la cuna, Shaila Dúrcal ha conseguido desprenderse de la etiqueta de ‘hija de’ para ir forjando paso a paso una sólida carrera musical. Tras acumular seis discos y múltiples éxitos en 11 años de plena dedicación a la música, deja por unos meses su residencia de Miami para embarcarse en una larga gira española. Aprovechamos para invitarla a la cama que Quique Jiménez ‘Torito’ tiene montada en las páginas de ‘Primera Línea’. En ella posa como nunca antes y habla sin filtros de música, fama, intimidades y sexo.

“Me ha gustado poder enseñar mi parte más sensual, con curvas, de una manera elegante y muy cuidada”, comenta la artista sobre la sesión de fotos realizada por Joan Crisol y coordinada por Torito. “Aunque sigo siendo muy vergonzosa e insegura, poco a poco voy superando ciertas cosas”. Eso sí, Shaila asegura también que le hubiese costado posar de esta manera en vida de su padre: “Creo que lo he hecho ahora porque mi padre ya no está aquí. Con él aún presente me hubiese dado mucho más pudor”.

Shaila-Dúrcal

 

De lágrima fácil

En la entrevista, la cantante aborda la tendencia de cierta prensa a seguirle preguntando por su madre y a compararla con ella, reconoce ser de lágrima fácil y admite que entre sus peores defectos está la falta de paciencia, recuerda con divertido respeto la presencia de su madre en la película de destape lésbico ‘Me siento extraña’ (“olé para ella por haber aceptado un papel así de fuerte en aquella época tan retrógrada, pero nunca me habló de ella ni la vimos juntas, supongo que debía darle vergüenza”) y considera que sus peores vicios son ahora mismo el chocolate y su marido.

Puesta a hablar de sexo, un tema que, según nos cuenta, solía ser tabú para ella cuando era más joven, Shaila dice considerarse “ardiente, apasionada y buena en todo”. A partir de ahí, desgrana sin especial rubor y de manera relajada y muy divertida anécdotas sexuales cómo su accidentada pérdida de virginidad a los 17 años (les entró un ataque de risa al ser sorprendidos en pleno trajín por la Guardia Civil), la dosis de morbo extra que para ella tiene el sexo en lugares más o menos públicos, las contadas veces que se ha sentido obligada a fingir un orgasmo (“todas las mujeres lo hemos hecho alguna vez, porque nosotras disfrutamos de otra manera, a veces, con los preliminares y esas cosas ya quedamos más que satisfechas”), la suerte que ha tenido con el tamaño de las ‘terceras piernas’ de sus parejas sexuales (“el tamaño exacto depende de lo que le quepa a cada persona, aquello tiene una cabida específica y solo le irá bien lo que se adapte”), lo mucho que hay que hablar de sexo con la pareja para echarle algo de “salero” al asunto o el montón de veces que ha visto la película ‘50 sombras de Grey’, extras incluidos.

Puedes encontrar la entrevista completa y la sesión de fotos en el número de agosto de ‘Primera Línea’, ya a la venta.

Shaila con Torito

  • Imprimir
  • Enviar por e-mail
Este mes, en 'Primera Línea'
Janice Griffith: La actriz porno fumeta que odia el sexismo y el racismo
Este mes, en 'Primera Línea'
publicidad
publicidad
Búscanos en Facebook
publicidad

© Ediciones Reunidas, S.A. | Todos los derechos reservados