Vicio y subcultura Adoremos el coño de Leticia Sabater

Para Javier Blánquez, la reconstrucción del himen de Leticia Sabater convierte a la antigua amiga de los niños en algo equivalente la Rosemary de ‘La semilla del diablo’ y la Daenerys madre de dragones.

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Javier Blánquez | 15/06/2015 - 9:59

Hay un verso de una coplilla anónima que citaba Camilo José Cela en ‘Izas, rabizas y colipoterras’, su libro de perfiles de las putas del viejo Barrio Chino de Barcelona, que nos hace pensar inmediatamente en lo último de Leticia Sabater:

“Ay salero, salero, con el coño se gana dinero”.

En efecto, Leticia Sabater hace ya unos días que está facturando de una manera exagerada utilizando la cavidad más rosada de su anatomía, el rincón secreto de sus aromas, el tesorito, la merienda, EL POTORRO.

Pero no como lo hacían, y lo siguen haciendo, las trabajadoras del sexo en las calles del Raval, sino de una manera mucho más inteligente, por rompedora (o reparadora; ustedes ya saben) en la manera de servirse de las redes, del márketing online y la teoría y práctica de la declaración épatant, que dirían los franceses.

No es con el coño, sino mediante el coño -hay un matiz- que la antigua amiga de los niños se está haciendo, de nuevo, amiga de los mayores.

 

Idea genial

Una búsqueda rapidísima en Google arroja titulares de los últimos días tan llamativos como estos: “Me han ofrecido 100.000 euros por un show privado”, o “Leticia Sabater asegura que ha tenido problemas con los penes grandes”, incluso “Me han ofrecido perder la virginidad en una película”, o sin ir más lejos, el que la ha vuelto a poner ‘en el candelabro’, que diría la Mazagatos, ese que, en múltiples variantes, explica con pelos y humedades que se ha vuelto a reconstruir el himen.

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Lo de que esta señorita haya pasado por el quirófano para restaurarse el virgo como si fuera una tela de Leonardo da Vinci, ustedes comprenderán, es de lo más grande y español que nos ha pasado en 2015. Al parecer, el motivo de la intervención tenía que ver con unas callosidades que en realidad no le interesan a nadie, pero la dimensión poética del acto, su trascendencia más allá de los corros de cotorras, es sumamente importante, porque conecta la aristocracia del mamarracheo del siglo XXI con los albores de la picaresca castellana, cuando era típico entre las gentes del hampa el traficar con la honradez femenina, con los interiores de los mantos de las monjas.

Ahora ya nadie lee ‘La Celestina’, salvo que te obliguen en el instituto, y cualquiera se atreve a leerla en versión original, pero ‘La Celestina’ es un libro que a muchos nos descubrió que la virginidad, si se perdía, se podía recuperar por un poco de dinero, y que una vez restablecida, como quien vuelve a instalar un sistema operativo, era fuente de riquezas, bienestar y pujanza social.

En la obra, Calixto, joven de mucha riqueza hormonal, se prenda de Melibea en un jardín, al extraviársele un halcón practicando la cetrería, y tan tórrida es su pasión que la desvirga, lo que en aquella época era estropear a la mujer, pues ya no servía para el matrimonio. Así que aparece el personaje de Celestina, una alcahueta, mitad bruja, mitad obradora de milagros, que tiene entre sus mayores especialidades la de recoser hímenes, crear apaños que den el pego cuando a cualquier padre suspicaz se le ocurra hacer con su hija, a la manera romaní, la prueba del pañuelo.

 

Sabidurías ancestrales

Lo de reconstruir hímenes es como una cosa antigua, ya abandonada, porque ahora lo que tiene valor es la experiencia del coño, no su novedad, su jugo exprimido, excepto para una cuadra de hotentotes que todavía encuentran placer en la sangre. Es algo tan inactual que me juego la mitad de mi colección de sellos de las Islas Fiji a que mucha gente no sabía que tal operación podía practicarse. Hay países donde seguramente un parche en salva sea la parte todavía cotiza, pero en España es estúpido: hace tiempo que el sector de la cirugía estética vive del aumento de pechos (tick en la lista de ‘to do’ de nuestra Leticia), de las rinoplastias, de las liposucciones y esas cosas.

Pero lo más interesante no es el qué, sino el cómo. Ahora mismo, Leticia Sabater tiene delante una hoja de Excel en la que va apuntando todas las ofertas que le están saliendo para empezar a hacer caja. Hace unos días ya salió en el ‘Deluxe’ contando lo más grande y cobrando pasta gansa, dando detalles precisos de la operación y de las tentaciones que el personal le estaba transmitiendo.

Porque resulta que hay tal escasez de vírgenes -tanto de primera mano como de segunda-, que hay fetichistas del estreno que han dicho que se presenta una buena oportunidad para catar como novedad lo que no deja de ser más que un tatuaje de blanca seda. A Leticia Sabater le llegan ofertas de la industria del porno, de las discotecas, de las discográficas, de los platós y de los magnates. Cada vez que abre la boca, Twitter se carcajea. Pero ella sabe de versos, mientras otros saben de ocurrencias: Ay, salero, salero, con el coño se gana dinero.

Estamos esperando con #ansiaviva el día en que Leticia Sabater decida perder la virginidad, como en aquella peli X, ‘Dos veces virgen’, que se suponía que se refería al recto, y no al parcheado. Por segunda vez, el velo de Isis quedará desvelado, mostrando los secretos de su naturaleza alienígena. Preferimos a esta Leticia Sabater díscola, guarrindonga, descocada, antes que a la petarda de las versiones karaoke de ‘YMCA’ y los programas de aeróbic. Como ídolo infantil no ha sabido envejecer con la misma dignidad de Míriam Díaz Aroca, aquella diosa de nuestra pubertad, pero como fenómeno de feria está ahora en su punto dulce.

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Dudas metafísicas

¿Cómo se producirá el desfloramiento? ¿Sangrará? ¿Habrá dolor? Y, sobre todo, ¿quién será el afortunado? En una declaración recientísima, Sabater, que es simpatizante de Ciudadanos, ha afirmado que no le disgustaría que fuera el líder en persona, Albert Rivera, quien oficiara los honores y, como un torero en una faena esforzada, clavara la agudeza de su estoque en la gruta de sus placeres con una certera trayectoria en curva. Aquí la mayoría de quienes lean se sonreirán por lo bajo, pensando en lo freak y anormal que es todo esto, pero no repararán entonces en la profundidad mística del momento. Sería una singularidad bíblica, un renacimiento espiritual, algo digno de estudio por Alan Moore.

Es así de sencillo: si Rivera se ha presentado en la política como el hombre nuevo, sin pasado, sin mácula, un Adán renacido que regenerará toda la humanidad desde el jardín del Edén, Leticia Sabater es la moderna representación de los mitos de Afrodita, divinidad del amor, Astarté (o Ishtar), divinidad solar, y sobre todo de la gran representación femenina en nuestra cultura occidental, la de María, la madre del hijo-dios sin pecado concebido, la María pura.

No sería exactamente una virgen de luz, blanca y radiante como la de Fátima, ni una virgen negra, como la de Montserrat, pero sí una virgen intermedia, de rayos UVA, ideal para unos tiempos descreídos -excepto en Kim Kardashian– que necesitan de la refundación de la religión. Pero sería la virgen que nos abriría los ojos, que nos mostraría el camino. Del cielo vendrán trece millones de naves, joder.

Eso es lo que significa el nuevo coño de Leticia Sabater: un nuevo renacer. Reíros si queréis, pero ella es el futuro. Es como Rosemary en la película de Roman Polanski. Es como Daenerys para los dragones. Leticia, esto empieza a ser urgente: ábrete en un ángulo de 35 grados, deja que la semilla más noble impregne tu cáliz y danos el Grial. Queremos cuanto antes un hijo tuyo.

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7 Responses to Adoremos el coño de Leticia Sabater

  1. chicasole dice:

    Y parecía tonta, anda que no le va la marcha a nuestra querida Leticia, imagino que como a todas.

  2. hotvalencia dice:

    Lo de la virginidad unido al morbo por tratarse un personaje tan mediatico hace que muchos se desvivan por catar semejante fruta madurita. Yo no tengo tales aspiraciones al menos en el caso de Leticia, no es de mi gusto, pero reconozco que algunas chicas que son personajes publicos si me dan un plus de morbo, vamos, que si se subastase un polvo, estoy seguro que pujaría por alguna que yo me se, jeje.

  3. Y pensar que hacia un programa para niños y luego….jajajaj

  4. Esta chica ha cambiado mucho pero !Ay salero, salero, con el coño se gana dinero!

  5. agenda69 dice:

    Joni, la gente esta muy loca.

  6. JOSEP PAGÈS I CANALETA DE CARDEDEU ( BARCELONA ) dice:

    LETICIA SABATER ,, Seria una MUJER VIRGEN Con mucha Experiencia Sexual ja ja ja …Con lo buena que esta LETICIA SABATER ,, No tendra ni el CULO VIRGEN Tambien se lo habran DESVIRGADO algun afortunado tio je je je..

  7. Chindas dice:

    Pero lo que tenían que recomponer a Leticia, no era de la garganta ??

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